hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

martes, 29 de enero de 2013

TIEMPO DE PELÚOS



El principio de un nuevo comienzo 

Carlos J. Acosta 

A lo largo de nuestra existencia y en especial en los últimos 24 años, hemos asistido a innumerables espacios de luchas comunitarias, donde compañeros y compañeras actuando con total desinterés personal por aspiraciones de poder político, han intentado llevar adelante cambios a su realidad inmediata.
Así mismo, hemos sido testigos del desvanecimiento de esas luchas, bien por presión y represión del Estado en tiempos de la llamada IV República, o por la actuación mediatizadora de la burocracia roja-rojita.
A pesar de esta realidad, al asumirnos militantes de la batalla revolucionaria, consideramos que más allá de nuestras reflexiones, debemos acompañar en la práctica a las comunidades que deciden asumirse como sujetos políticos, por los caminos que conduzcan a la construcción de su propia liberación.
En nuestra localidad neoespartana se han dificultado estos caminos, por razones que por conocidas y extensas obviaremos para no disgregarnos del tema. Pero como siempre pasa, de donde menos se espera salta la liebre, en este caso en especial se trata de un colectivo conformado por un grupo de escultores. ESCULTORES HA DICHO UD?, Sí, mi amigo, de escultores hablamos.
En este caso, ellos no se definen dentro de una élite conservadora, sino por el contrario lo hacen dentro de lo que muchos describen con aire despectivo como LOS PELUOS, demostrando una vez más la claridad de su visión de la vida y de la lucha.
El caso es que hace unos días, este colectivo decidió hacer presencia en una estructura emblemática del poder insular: El Museo de la escultura, Francisco Narváez. Una acción que en un principio se vio como una loquera más de un grupito, con el paso de los días ha encendido las alarmas del poder constituido.
El pasado sábado nos acercamos a esa lucha. Que agradable sorpresa! Una vez más nos encontramos con rostros conocidos de gente que jamás habíamos visto, y es que definitivamente la historia de luchas nos hermana, sin importar la parte del mundo donde estemos o el tiempo humano que transcurramos.
El día de niñas y niños bailando, cantando, creando artesanía con sus manos, se llenó de colores; hermoso preludio para el acto de reafirmación de lucha, donde las palabras del maestro César Rivas conectaban nuestra mente con las de aquella paraguarena que el fraterno Roland Denis gusta recordar: “Por encima de mi Dios, por debajo de mi nadie”, precisa definición del concepto de la igualdad.
La asamblea indicó con su actuación que no está dispuesta a dejarse arrebatar la plusvalía política que refiere Marx, no importa si el enemigo histórico se viste de infiltrado, represor, diplomático o francotirador de todas las horas. Aplaudo esa demostración.
Ahora toca continuar la fragua fuera del orden establecido, desarmar las bisagras que nos someten al sistema dominante e ir a combate con nuestras armas de siempre. Hablamos de solidaridad, fraternidad, compromiso ético y amor por nuestras comunidades.
Seguramente vendrán momentos difíciles, donde habrá que afinar los sentidos para combatir a “los hijos de puta” a los que se refería Pancho Villa, los cuales no solo están en la derecha burguesa liberal, sino que se encuentran bien apertrechados en las instituciones del gobierno nacional.
Por supuesto que se requiere superar nuestras debilidades y reforzar nuestras fortalezas, para convertir este museo estanco en un espacio de protagonismo comunitario no negociable, en una verdadera casamata trasmutada en unidad de producción audio visual, artesanal, musical y lo más hermoso: Otra escuela donde nuestras niñas y niños aprendan de las enseñanzas de los cultores todo el acumulado de su historia creativa, para la construcción de una artesanía de liberación permanente.
La verdad se prueba en los hechos, entonces sin ceder en nuestra rebeldía, se debe planificar para darle forma orgánica a nuestros sueños; solo así se fabricará el sujeto político con moral de productor para llevar adelante las transformaciones necesarias.
El tiempo huele a futuro, a concreción de sueños. Claro, es TIEMPO DE PELÚOS, y en este tiempo 

VOLVEMOS POR TODOS LOS CAMINOS