hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

lunes, 16 de abril de 2012

Ni verbenas de mendigos, ni a subasta de migajas

La Guarura, Sistema de la Palabra Libre y Militante.

En La Guarura hemos estado reflexionando al calor de las expreriencias viejas y nuevas, hemos aprendido y hemos decidido:

Qué La Guarura suena en la expansión de la palabra popular , no suena para divertir a burócratas y afines, no suena para amenizar la fiesta de las chequeras, no adorna vitrinas baratas para ferias del poder. La Guarura recordamos y cortamos de un tajo, NO ES UNA ALIANZA DE MEDIOS, NI DE PISTOLAS, NI DE CAMIONES, NI DE AUTOBUSES, NI DE MENDIGOS, ni de enchaquetaos.
Es una alianza de la palabra políítca de los pueblos en lucha.
La Guarura no le pide dinero ni permiso ni pago a ningún gobierno para llevar lejos las voces urgentes de los que luchan y menos para ejercer la crítica siempre incomoda pero necesaria desde el seno de las organizaciones, la Guarura no es ni será una organización clientelar.
No es la voluntad de individual o fraccional de ninguna de nuestras voluntades y colectivos, es la creatividad de muchos, creatividad disciplinada por el respeto a las comunidades y organizaciones populares y a los vocerías de ellas, a nuestros estrictos acuerdos de guerra y a nuestros hermanos en lucha.
La Guarura es Consejo Editorial de las luchas, no gremio, franquicia o mafia instrumental e intermediaria, La Guarura es AANA también, célula de la buena palabra, buena porque es verdadera.
La Guarura nace deslindando radicalmente de vanguardias clientelares y virtuales y franquicias que viven de mostrar las luchas de otros, el dolor de otros, las victorias de otros y cobran por ello. Nace deslindando de procenetas de callejón que le ofrecen a la joven rebeldía el mito militante más descompuesto.
No aceptariamos ir a eventos de “homenaje a los medios comunitarios por su encomiable papel en la consolidación de la -gestión- de la revolución bolivariana”, nada de viáticos, nada del chequecitos, nada de diplomas. Los únicos acuerdos posibles son los de fiel cumplimiento y honesta reciprocidad y para ello necesitamos lo que no abunda ni parece posible, un gobierno que se siente de vis a vis con las organizaciones de los pueblos.
Para la voz urgente del día tocamos convocatoria para pedir la libertad inmediata de los hermanos secuestrados por el sicariato policial-militar-judicial en el que se reunen gobierno y oposición para cobrar la protección que como mafias estatales les da la ologarquía inmobiliaria larense a favor de una ciudad antidemocrática y segregacionista.
Tocamos convocatoria para denunciar un juicio montado por las las mafias judiciales y por fiscales bastardos, montado cómo el de Sabino, pero con record en el tiempo de sentencia, tan record que viola todos los plazos procesales. Suenas todas las guaruras para denunciar la enorme lista de impunidades e impunes que reinan y gobiernan el país desde los dos lados de la cerca política.
La Guarura es una suma de acuerdos muy estrictos que van creciendo y le dan ritmo a nuestro tejido militante, entre los que no se no considera nunca el participar en la relación medios comunitarios- gobierno. No vamos a asistir nunca la preventa de la dignidad tratando de competir con las franquicias mercenarias de “medios” que solo asocian el interés de pastar bajo la mesa en busca de migajas.
No somos medios, ni hábiles peso walter, ni obsesos completos, aunque reconocemos la honestidad y la verdad en las experiencias de base que no olvidan que el compromiso fundamental es ser instrumento de trasmisión de la lucha y de las ideas emancipadoras, con las que son de verdad y no participan del juego gremial.
Resentimos la despolitización y desmantelamiento de la comunicación popular en Venezuela, pero no nos conformamos e insitimos en esta alianza de la palabra para resembrar el sentido común en este desierto de chatarra inútil que es, salvo honrosas excepciones, el gremio de emisoras populares del país.
Las Guaruras no aplauden la Ley de Medios Comunitarios, y piensan desde su nacimiento que la fulana democratización del espectro radioléctrico es una farsa, si seguimos sin fuerza, sin plan propio y sin audiencia organizada, habilitados en los márgenes del espectro, mientras el lomito del espectro lo siguen teniendo los medios golpistas de abril y los nuevos medios privados de la derecha roja.
Las Guaruras toman el espacio que por fuerza y necesidad, que por capacidad de ejercicio puedan tomar para trasmitr la palabra popular libre y militante. Todos los necesarios, todos los posibles. ninguno tiene sentido si no tenemos nada que decir.
No somos comunicadores comunitarios del modelo clientelar diseñado por el estado, somos palabra desnuda y verdadera de quienes luchan por el techo, por la tierra, por toda la tierra, por la defensa del agua, contra la minería, por la defensa de los derechos sociales y humanos, por la justicia, contra la impunidad, por producir lo que nos comemos, contra las transnacionales, el imperio y sus lacayos, contra el militarismo corporativo corrupto, por una educación autónoma de los pueblos, contra los acuerdos supranacionales que reordenar nuestro territorio a favor de los intereses del gran capital, luchamos por la autogobernacia y la autonomía y luchamos por la revolución bolivariana y zamorana de los pueblos.
Entre las guaruras están l@s que están dispuest@s a acordarse en libertad y romper radiclamente con los vicios que dieron al traste con la comunicación llamada comunitaria. No aceptamos medios en la Guarura, porque no distribuimos ni trasmisores ni linea blanca importada.
Somos una mesa tendida, un zaguán en la tarde con hambre de cantos y palabras. somos un megáfono florecido en medio de la calle, la canción de la inmensa selva, la oración de la Otra Ciencia.

Cualquier sumisión es nuestra derrota, sólo la acción soberana del pueblo es libertad.

Otra Politica Ciencia de los Pueblos, es Urgente!

Libertad para los presos políticos del FRIO, culpables de luchar por la tierra y por los suyos!
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Comunicado de Organizaciones Internacionales en apoyo al FRIO

“No tengo a quien convencer ni demostrar nada, la lucha es mi vida, me corre por las venas, la tengo en la sangre“ Carlos Sieveres
El colectivo de investigación autónomo Guindilla Bunda, El Grupo de Estudios por la Lucha Social en Andalucía, El Grupo de estudios Frente del Ebro, la Cooperativa El Buen Comer, el cantautor Mantala No, manifiestan que: La lucha social es el único camino para la emancipación del pueblo, por encima del mismo no hay bandera, sistema económico o ideología, el pueblo, los pueblos son el espíritu, el cuerpo y el camino.
El Frente Revolucionario de Inquilinos y Ocupantes ha venido demostrando su fuerza y su carácter, su determinación colectiva a la hora de defender lo común.
A la voz revolucionaria, al gesto digno se le han opuesto las porras y la cárcel. Pero sabemos que no hay muro, no hay rejas que puedan apagar el calor, la voluntad, la fuerza transformadora que llevan en la sangre los revolucionarios del FRIO.
Aun sabiendo que la fuerza de nuestros compañeros no se extinguirá por duras que sean las condiciones, entendemos que los padecimientos que sufren bien los merecen los enemigos del pueblo y no sus defensores. Por ello instamos a los poderes responsables del encarcelamiento de los compañeros a que corrijan su actitud, y dirijan el poder coactivo contra los enemigos del pueblo, no contra una de sus dignas voces.
Todo proceso revolucionario vive sus contradicciones, todos los movimientos equivocan su camino, pero nunca es tarde si es para servir a la fuerza de lo común. Autoridades, jueces, policías, detengan su represión contra el FRIO.

¡Libertad para los compañeros presos!

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jueves, 12 de abril de 2012

El león mata mirando. Relatos del viejo antonio

                                                                                    Subcomandante insurgente Marcos

El viejo Antonio cazó un león de montaña (que viene siendo muy parecido al puma americano) con su vieja chimba (escopeta de chispa.) Yo me había burlado de su arma días antes: "de esas armas usaban cuando Hernán Cortes conquista México", le dije. El se defendió: "si, pero mira ahora en manos de quien esta".
Ahora estaba sacando los últimos tirones de carne de la piel para curtirla. Me muestra orgulloso la piel. No tiene ningún agujero. "En el mero ojo", me presume. "Es la única forma de que la piel no tenga ninguna forma de maltrato", agrega.
"¿Y que va a hacer con la piel?", Pregunto.
El viejo Antonio no me contesta, sigue limpiando la piel del león con su machete, en silencio. Me siento a su lado y, después de llenar la pipa, trato de prepararle un cigarrillo con "doblador". Se lo tiendo sin palabras, él lo examina y lo deshace. "Té falta", me dice mientras lo vuelve a forjar.
Nos sentamos a participar juntos de esa ceremonia de fumar. Entre chupada y chupada, el viejo Antonio va hilando la historia: "El león es fuerte porque los otros animales son débiles. El león come la carne de otros porque los otros se dejan comer. El león no mata con las garras ni con los colmillos. El león mata mirando. Primero se acerca despacio, en silencio porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa. Después se le queda viendo. La mira, a su presa. Así... (el viejo Antonio arruga el entrecejo y me clava los ojos negros). El pobre animalito que va a morir si se queda viendo nomás, mira al león que lo mira. El animalito ya no se ve él mismo, mira lo que el león mira, mira la imagen del animalito en la mirada del león, mira que, en su mirarlo del león, es pequeño y débil. El animalito ni se pensaba si es pequeño y débil, era pues un animalito, ni grande ni pequeño, ni fuerte ni débil.
Pero ahora mira en el mirarlo del león, mira el miedo. Y, mirando que lo miran, el animalito se convence, el sólo, de que es pequeño y débil. Y, en el miedo que mira que lo mira el león, tiene miedo. Y entonces el animalito ya no mira nada, se le entumen los huesos así como cuando nos agarra el agua en la montaña, en la noche, en el frío. Y entonces el animalito se rinde así nomás, se deja, y el león se lo zampa sin pena. Así mata el león. Mata mirando.
Pero hay un animalito que no hace así, que cuando lo topa el león no le hace caso y se sigue como si nada. Y si el león lo manotea, el contesta con un zarpazo de sus manitas, que son chiquitas pero duele la sangre que sacan. Y este animalito no se deja del león porque no mira que lo miran... es ciego. Topos, les dicen a esos animalitos".
Parece que el viejo Antonio acabó de hablar. Yo aventuro un "si, pero...". El viejo Antonio no me deja continuar, sigue contando la historia mientras se forja otro cigarrillo. Lo hace lentamente, volteando a verme cada tanto para ver si estoy poniendo atención. "El topo se queda ciego porque, en lugar de ver hacia fuera, se puso a mirarse el corazón, se trincó en mirar para adentro. Y nadie sabe porque llega a la cabeza del topo eso de mirarse para adentro. Y ahí esta de necio el topo en mirarse el corazón y entonces no se preocupa de fuertes o débiles, de grandes o pequeños, porque el corazón es el corazón y no se mide como se miden las cosas y los animales.
Y eso de mirarse para adentro sólo lo podían hacer los dioses y entonces los dioses castigaron al topo y ya no lo dejaron mirar pa’fuera y además lo condenaron a vivir y caminar bajo la tierra. Y por eso el topo vive debajo de la tierra porque lo castigaron los dioses. Y el topo ni pena tuvo porque siguió mirándose para adentro. Y por eso el topo no le tiene miedo al león. Y tampoco le tiene miedo al hombre que sabe mirarse al corazón.
"Porque el hombre que sabe mirarse el corazón no ve la fuerza del león, ve la fuerza de su corazón y entonces mira al león y el león lo mira que lo mira al hombre y el león mira, en el mirarlo del hombre que es sólo un león y el león se mira que lo miran y tiene miedo y se corre"
¿Y usted se miró el corazón para matar a este león?. Interrumpo.
El contesta, ¿Yo? No hombre, yo mire la puntería de la chimba y el ojo del león... y ahí nomás dispare... del corazón ni me acorde...
"Yo me rasco la cabeza como según aprendí, hacen aquí cada que no entienden algo. El viejo Antonio se incorpora lentamente, toma la piel y la examina con detenimiento. Después la enrolla y me la entrega "Toma, me dice, te la regalo para que nunca te olvides que al león y al miedo se les mata sabiendo a dónde mirar..." El viejo Antonio da la media vuelta y se mete a su champa. En el lenguaje del viejo Antonio eso quiere decir: "Ya acabe, Adiós". Yo metí en una bolsa de nylon la piel del león y me fui. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

jueves, 5 de abril de 2012

Asesinos en serie de la naturaleza

Lenin Cardozo

Bolsas plasticas.

La bolsa de basura finalmente llego al vertedero o relleno sanitario y los niños que allí trabajan, salen corriendo para atraparla y jugar un poco con ella, pateándola como si fuera una pelota de futbol, hasta que finalmente la rompen y ahí como si fuera una piñata de una fiesta infantil se abalanzan sobre ella y la escudriñan buscando algún tesoro oculto.
Rota la bolsa, el viento la arrastra y ya en pedazos es atrapada por la rama de uno de los pocos árboles que quedan alrededor del basurero. La fuerza del viento la va rajando hasta que se transforman en pequeñas tiras desprendiéndose y èstas van a parar a los terrenos adyacentes. La lagartija muerta de hambre por la poca vegetación del área, ve la tira de plástico que desprende cierto resplandor cuando los rayos solares en ellas se reflejan y con cautela se acerca y en microsegundos la engulle.
Al cabo de unos minutos siente las dolorosas convulsiones estomacales que le produce el plástico dentro de su cuerpo y moribunda comienza a temblar involuntariamente. A lo lejos la descubre el gavilán Cari Cari y de un zarpazo la captura y como un gran plato gastronómico la degusta en la copa de un árbol cercano.
Una hora después el gavilán, estremecido por el dolor estomacal se derrumba agonizante, la misma tira plástica que comió la lagartija le producía el daño. Estrellado en la tierra, lo ronda el zamuro negro hasta que comienza su trabajo limpiador, con tan mala suerte para él que vuelve a su tracto digestivo la tira de plástico que horas después también lo mata.
El zamuro es desintegrado por los bachacos rojos de la zona (hormigas grandes carnívoras) y al pulverizar a esta noble ave, liberan la tira del plástico, que nuevamente empujada por los vientos vuelve al terraplén o a algún rio, lago o mar, para continuar sus crímenes durante 100 años más.

Pesticidas y herbicidas.

A unos kilómetros del relleno sanitario, están rociando un pesticida en granos para controlar las supuestas plagas que consumen el follaje que está destinado para pasto de vacas. Un sapo atraído por las perlitas o cristales de veneno de un lenguazo atrapa un par de ellas y las traga.
En escasos segundo entra en estado comático por envenenamiento y antes de fallecer la serpiente de sabana, esa que es de lomo salpicado de negro, verde y pardo y vientre amarillo, de una sola mordida lo atrapa y se da un banquete. Igual, en minutos ya esta moribunda y comienza a estremecerse sin control. Dos aves zancudas que la divisan a lo lejos se avanzan sobre la víbora y al atraparla se pelean por el premio. El ave adulta se impone y se la lleva. A las horas el veneno nuevamente hace lo suyo. El cuerpo rígido de la garza, comienza alimentar al zamuro afortunado y así una vez más el ciclo de muertes por envenenamiento continúa.

Perdigones de plomo.

Muy cerca del zamural, un cazador furtivo dispara sus perdigones contra unas palometas a ver qué tan buena es su puntería, los cientos de perdigones de plomo que no alcanzan a ninguna de esas aves caen en cualquier parte. Esta acción provoca una terrible contaminación por plomo (plumbismo) de esos espacios. El plumbismo es el fenómeno de envenenamiento que se produce al ingerir las aves los perdigones de plomo que proceden de los cartuchos utilizados por los cazadores. Las aves los ingieren confundiéndolos con las piedrecitas que les ayudan a digerir el alimento.
Estos perdigones quedan retenidos en la molleja del ave, que es el lugar donde se produce la molturación o trituración de la comida. El plomo se desgasta o se disuelve en los jugos gástricos absorbiéndose una cierta cantidad por el organismo... a los pocos días aparecen los primeros síntomas, problemas digestivos y neuronales, que provocan diarreas y pérdida de equilibrio.
Cientos de aves mueren en poco tiempo escondidas entre la vegetación. Luego los bachacos o zamuros como siempre hacen la limpieza liberando de los cuerpos a los perdigones asesinos, minutos o horas despues se reinicia nuevamente el ciclo de las muertes en serie. Si te interesa el artículo...Pincha aquí