hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 19 de febrero de 2011

¡Nuestro Alí Primera no era corrupto!

Luis González.

Siempre estuvo del lado de los explotados, marginados y excluidos y en favor de su emancipación

A 26 años de su siembra su ejemplo sigue vivo y latente.

Nuestro Ali hubiese levantado fuerte su voz por la Libertad de Sabino Romero y Rubén González; habría condenado al Gobierno Chavista por entregar el País a las Transnacionales Petroleras y Mineras; le hubiese compuesto un merecido Canto Insurgente a los Intocables Corruptos del caso PUDREVAL, a los implicados en la estafa de “Las Casitas Uruguayas”, y tantos otros hechos delictivos sin importarle el color ni el discurso sino los hechos. Alí Primera estuviera acompañando con su canto la Huelga que los Dignos Trabajadores Petoleros han mantenido ya casi por un mes en la Nacional y Celebrado la Victoria de las Huelgas de Hambre de enfermeras del IVSS-LARA y trabajadores del Ipas-ME Portuguesa.

Nuestro Alí hubiera promovido que se privilegiaran los derechos de los Trabajadores por encima de los de las Transnacionales Mitsubishi y Toyota y fustigado con sus rebeldes versos a los Traidores Sindicaleros Rojos-Rojitos. Porque es que Alí, ese al que conocimos en carne y canto propio era puro Pueblo, pero Pueblo Rebelde, Pueblo en Lucha no Pueblo sumiso como hoy han pretendido convertir al nuestro, no Pueblo adulador, sumiso e Incondicional

Alí, no hubiera aceptado jamás en silencio que fuesen liberados los Golpistas del 2002 y del Paro petrolero por un Decreto Presidencial de Amnistía, mientras se les sigue Juicio a mas de 200 trabajadores por exigir sus justos derechos. Tampoco hubiera aceptado callado la opulencia de la nueva clase BOLIBURGUESA, ni su suntuoso derroche en momentos en que el salario no alcanza ni para lo elementalmente básico. No hubiese callado las fiestecitas de los carajitos de la Familia Chávez ni que lo hubieran amenazado, mientras el presidente besuquea a nuestros niños descalzos de los barrios prometiéndoles de nuevo luego de 10 años de estafa una vida digna en los años por venir.

A nuestro Alí lo vimos andar promoviendo la protesta a quemarropa por las causas injustas NO JUSTIFICÓ JAMÁS LA CORRUPCIÓN NI LA BUROCRACIA y condenaba con todo su amor al Capitalismo y sus Lacayos. Por lo que no dudaría en condenar a estos payasos que se creen Socialistas sólo porque visten el Rojo como disfráz y no como compromiso.

Muríó con la nevera casi vacía y el compromiso repleto de dignidad, y dijo una y mil veces que no vendería jamás su canto a los mercaderes de la miseria. Cosa esta a la cual poco caso hacen los traidores que en nombre de sus sueños hoy pretenden enterrarlos.

Nuestro Alí no hubiese aceptado en silencio que El Gobierno de Chávez hubiere entregado combatientes de Pueblos Vecinos a Gobiernos Asesinos, ¡eso Jamás!

Nuestro Alí jamás hubiese entendido ¿cómo es que desde un Partido que dice llamarse Socialista se ampare a asesinos de Masacres pasadas? y que algunos de estos asesinos sean hasta asesores, funcionarios o diputados de “la Revolución”. ¡No! Nuestro Ali Jamás fue Cabrón. Diferenciaba bien las migajas de los derechos. Eso nos decía cuando se pasaba por los sitios de lucha y organización en los barrios de Caracas y del Interior.

Que el canto y la valentía de Alí no se pierdan, no permitamos que su memoria siga estando secuestrada por quienes quieren “asegurarse de que este bien muerto”.

Nuestro Pueblo jamás fue un pueblo cobarde, es un Pueblo que siempre marchó por las calles y hacía hablar las paredes cuando los medios silenciaban la verdad como lo continúan haciendo hoy.

BREVE BIOGRAFÍA

Compositor y cantor de música de protesta. Fueron sus padres Antonio Primera y Carmen Adela Rossell. Su padre, quien se desempeñaba como funcionario en Coro, murió accidentalmente durante un tiroteo que se produjo durante el intento de fuga de la cárcel de dicha ciudad de unos prisioneros (1945).

A raíz de la muerte de su padre, siendo aún muy joven Alí acompañó a su madre y a sus 2 hermanos en un peregrinaje por diferentes pueblos de la península de Paraguaná que incluyeron San José, Caja de Agua, donde termina su educación primaria; Las Piedras y finalmente, el barrio La Vela, cerca de Punto Fijo. En dicho poblado, dado la miseria que viven Alí y su familia, se desempeña en varios oficios: desde limpiabotas hasta boxeador.

En 1960 en búsqueda de mejoras en la calidad de vida él y su familia, se trasladan a Caracas donde se inscribe en el liceo Caracas para completar su educación. En 1964, tras culminar el bachillerato ingresa a la Universidad Central de Venezuela, para estudiar química en la Facultad de Ciencias. Durante su vida universitaria, inició la carrera como cantante y compositor, primero como una diversión y paulatinamente, como una actividad a tiempo completo. Sus primeras canciones, Humanidad y No basta rezar, presentada esta última en el Festival de la Canción de Protesta organizado por la Universidad de Los Andes (1967), lo proyecta a la fama.

Entre 1969 a 1973 permanece en Europa, donde graba su primer disco, titulado Gente de mi tierra, el cual tiene un notable éxito popular en Venezuela. Sin embargo, aunque en poco tiempo los sectores más necesitados de la sociedad venezolana se identificaron con sus canciones, Alí fue objeto de un veto por parte de los medios de comunicación, debido al radicalismo de los temas expuestos en las mismas, lo que lo llevó a fundar su propio sello disquero, Cigarrón, para buscarle difusión a sus composiciones. Su ingreso al mundo de la política se produjo al militar en el Partido Comunista de Venezuela, tras lo cual fue miembro fundador del Movimiento al Socialismo (MAS).

Para este entonces, ya figuraba como uno de los principales compositores y cantantes populares no sólo del país sino de Latinoamérica. Desde 1973 hasta la fecha de su muerte, grabó 13 discos de larga duración y participa en numerosos festivales en toda América Latina. Entre las canciones más conocidas de Alí se encuentran Paraguaná paraguanera, José Leonardo, Casas de cartón, Cruz Salmerón Acosta, Reverón, Flora y Ceferino y Canción mansa para un pueblo bravo (tema musical de la película del mismo nombre). Su muerte se produjo el 16 de febrero de 1985 en un “lamentable accidente automovilístico”, ocurrido en la Autopista Valle-Coche.