hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

lunes, 31 de enero de 2011

Argentina: Hay un genocidio silencioso con los pueblos indígenas

Juan Pereyra

“Lo que está pasando en la Argentina con los pueblos indígenas es un genocidio silencioso. Lisa y llanamente. Viven marginados, sin acceso a la educación ni a la identidad, porque muchas veces no tienen documentos. Hay que tomar medidas rápidas”, señala en la presente entrevista del diario Rio Negro, Julio Montero, presidente de Amnistía Internacional. Julio Montero, presidente de Amnistía Internacional asegura que en Argentina viven marginados, sin acceso a la educación ni a la identidad, porque muchas veces ni siquiera tienen documentos. “Lo que está pasando en la Argentina con los pueblos indígenas es un genocidio silencioso. Lisa y llanamente. La situación en todo el país es parecida: no tienen acceso a sus tierras, muchas veces los territorios que les pertenecían fueron vendidos y ocupados por privados o el Estado los utiliza para fines diversos”, sostiene Montero. – ¿Cómo ve la situación de los derechos humanos en la Argentina? Hubo muchísimos avances, fundamentalmente en temas de derechos civiles y políticos. Los juicios por los crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar (1976-1983) son muy importantes, dentro de lo que se conoce como justicia retroactiva. Es un mérito. Otro paso adelante es la derogación de un artículo del código militar que permitía la aplicación de la pena de muerte, con lo cual la Argentina se convirtió en un país abolicionista. – Dejando de lado lo que Amnistía celebra, ¿cuáles son las cuentas pendientes? Evidentemente hay algunas muy importantes en materia de derechos económicos y sociales. En el país hay una cultura de derechos humanos que está muy enfocada a cuestiones civiles y políticas, por nuestra propia historia. – Sobre todo en los últimos años. Sí, con el retorno de la democracia y la revisión de lo sucedido en la última dictadura, se tendió a asociar los derechos humanos con la libertad de expresarse, el debido proceso, resguardo contra desaparición forzada de personas, etcétera. Las principales organizaciones de derechos humanos en el país apuntan en esa dirección. – ¿Cree que hay mérito del kirchnerismo en los avances en derechos humanos? Sí, lo hay. Evidentemente han tenido una clara voluntad política en progresar en esta materia y lo han hecho. Si no hubiera sido por la intervención de este gobierno, probablemente no se hubiera avanzado. Pero no hay que olvidarse de cómo fue la historia de los derechos humanos en la Argentina. En 1983 fue el gobierno de Raúl Alfonsín el que hizo algo que muy pocos habían podido lograr en el mundo: juzgar y condenar a los principales responsables del terrorismo de Estado con todas las garantías. Esto fue una contribución enorme, que implicó un grandísimo compromiso. Así, el kirchnerismo lo que hizo fue completar un proceso de justicia que se inició en 1983. – Al centrarse la atención en los derechos civiles y políticos, ¿qué se está perdiendo de vista? El gran problema en la Argentina es que el 40% de la población está bajo la línea de pobreza. Es lo mismo que sucede en Sudamérica y también en un mundo con recursos para que esto no suceda. Millones de personas viven sin acceso a servicios básicos como luz, gas y redes cloacales, ni tampoco a la Justicia. Entonces pareciera que las cuentas pendientes están en ese espacio. Y hay cuestiones urgentes. – ¿Cuáles? Por ejemplo, lo que tiene que ver con la situación de los aborígenes. Lo que está pasando en la Argentina con los pueblos indígenas es un genocidio silencioso. Lisa y llanamente. Viven marginados, sin acceso a la educación ni a la identidad, porque muchas veces no tienen documentos. Cuando se ven privados de acceder a las tierras ancestrales se ven privados del acceso a la cultura, porque esas tierras tienen que ver con sus formas de vida, son sus cotos de caza. Eso es lo que les permite mantener su identidad cultural. Tienen que mirar hacia grandes centros urbanos y se convierten en mano de obra barata. Hay que tomar medidas rápidas. – ¿Cómo es que los indígenas llegan a esta situación? Hay muchísimas situaciones distintas. Se calcula que hay declarados alrededor de 600.000 indígenas en la Argentina y se presume que muchos otros no reconocen sus raíces porque, en función de las construcciones culturales que hicimos, no es prestigioso. En muchos casos el escenario en materia de títulos de propiedad es confusa. Es decir, las comunidades no tienen títulos de propiedad, simplemente las reclaman como extensiones que ancestralmente les pertenecen. Otros, como los tobas, en Formosa, tienen títulos de propiedad. – ¿Sin embargo? Bueno, el Estado está llevando a cabo una serie de acciones que viola el derecho de propiedad que ellos tienen sobre esas tierras. Hay una ley en Argentina, la 26.160, que prohíbe realizar cualquier tipo de desalojo o actividad administrativa sobre las tierras hasta tanto haya un relevamiento territorial que permita conocer qué pueblos indígenas viven en qué tierras. Mientras, no se puede intervenir en esos lugares, mucho menos de manera violenta como sucedió en Formosa. – La situación se replica en otras zonas del país como, por ejemplo, Río Negro con los Mapuche. Sí. No tengo datos precisos de los mapuches porque no hemos trabajado con ellos específicamente. Amnistía trabajó centralmente con el caso de la comunidad indígena pilagá de El Descanso, en Formosa. Estuvimos con ellos y elaboramos un informe que ha circulado por todo el mundo. También conocemos lo que sucede con otros pueblos aborígenes en el norte. Y sabemos que la situación en todo el país es parecida: no tienen acceso a sus tierras, muchas veces los territorios que les pertenecían fueron vendidos y ocupados por privados o el Estado los utiliza para fines diversos. – ¿Por qué cree que el Estado actúa de esa manera? ¿Por qué el Estado actúa de esa manera? Bueno… Muchas veces porque persigue fines que considera legítimos y que tienen que ver con políticas públicas, mientras que estas comunidades indígenas no tienen la suficiente visibilidad como para hacer valer sus derechos, generalmente en tierras que les pertenecían incluso desde antes de que los colonizadores llegaran a América. Y que las necesitan para mantener su identidad como pueblo. Los derechos de los indígenas son muy fáciles de violar porque ellos tienen poca visibilidad. En nuestra cultura no hay conciencia sobre la situación de esos pueblos. – ¿Por qué ocurre esto? Por alguna razón es un tema que no vende. Probablemente tenga que ver con lo que decía antes, que la cultura de derechos humanos está muy centrada en lo civil y político. Entonces no estamos sensibilizados frente a los problemas de los pueblos indígenas. Son noticias que no venden, excepto cuando las podés convertir en policiales, que fue lo que pasó en Formosa en noviembre. – O sea, es necesario un muerto para que tengan visibilidad. Claro. “Si no hay muertos, no nos interesan”, se piensa de esa manera. Y esto no es un caso aislado, sino que pasa en todo el país. Además, en cualquier momento pueden ser desalojados o reprimidos. Viven en situaciones de marginalidad y son víctimas del clientelismo político. Hay relatos bastante frecuentes sobre que en tiempos electorales les secuestran los DNI y encierran algunos miembros de comunidades indígenas en galpones para garantizarse votos. Esta práctica ocurrió en Formosa y está en el informe de Amnistía sobre los pilagá. – ¿Qué otros temas son clave en la agenda de derechos humanos? El acceso a vivienda, sin duda. En Argentina tenemos una crisis en este sentido. Hay muchísima gente que vive en situación de pobreza y se ha desplazado a grandes centros urbanos. Pero desde hace muchos años el Estado no tiene ninguna política de vivienda clara. – Mauricio Macri dijo que la situación es producto de la inmigración descontrolada, ¿qué piensa? Fue una expresión poco feliz. Hay algo que es intrínseco a los derechos humanos y es que son para todos, independientemente de si son o no ciudadanos de un país, su raza o color de piel. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

Después de Cuchillo sigue Rito Alejo

ANNCOL

Que se prepare Rito Alejo que amenazó con hablar! Hay un plan militar del Estado para aplicar la vieja y conocida “ley de fuga” y callar a los capos del narco para militarismo detenidos que saben demasiado, pero que Uribe Vélez no alcanzó a extraditar a los EEUU.

Esa es la serie de tantas muertes extrañas de capos paracos y narcos, que el general Coca Naranjo, brazo armado de Uribe Vélez, presenta como simples venganzas, cuando lo que está claro es que hay es un plan para borrar todas las huellas que conducen al Capataz de los tres huevos y sus compinches, incluido Chuky Santos.

Se simulan fugas para luego desaparecerlos. Lástima que la del mayor Cesar Maldonado en la cárcel-hotel para militares de “la Catedral de Tolemaida”, el 18 de enero pasado se frustró por un sapeo que hicieron. Poco antes de que lo “liberaran” le avisaron a Maldonado por teléfono que “los amigos de Bogotá lo iban a visitar” y el Mayor que si sabe cual General cucuteño le dio la orden verbal de matar a Wilson Borja en el 2000, como la rata cobarde que es, se alcanzó a esconder para luego salir a la luz pública cuando ya había mucha gente y no lo podían matar tan fácilmente

El 26 enero 2011, apareció la denuncia en Indymedia.org de Samir Jattin Malouf (http://colombia.indymedia.org/news/2011/01/120342.php) donde se explica la espectacular “fuga- desaparición” de Carlos Alberto Palencia González, alias Visaje, uno de los capos paramilitares del bloque Catatumbo de máxima confianza de Carlos Castaño y Mancuso quien estaba preso en la cárcel de Cúcuta, y el 10 de noviembre de 2009 fue trasladado “sospechosamente” a Montería donde por el camino unos hombres fuertemente armados abordaron el “taxi” donde lo trasportaban y lo liberaron, sin que hasta hoy el Gobierno sepa donde se encuentra esta fuente de infinita sabiduría que si sabe por donde le llega el agua al molino.

El otro caso raro, es el de del jefe de la SIJIN del departamento del Caquetá, Mayor de la Policía Julio César Torrijos Devia, con cerca 20 años de “servicio en la “Institución policial” que de un día para otro se “cae” con Blanca Lilia Osorio Castro (?), y para más rareza en Venadillo Tolima, con más de cien kilos de cocaína pura. ¡Cien kilitos nada más! , que no quiso compartir con su jefe.

¿Qué explicación dará Coca Naranjo, a la matada el 28 enero 2011 del comandante del Pabellón de Alta Seguridad de la cárcel de La Picota, inspector Jairo Enrique Velosa Martínez. O a la de de Justo Pastor Báez Angarita, vicepresidente de la Confederación Nacional de Transportadores y destacado miembro del partido político de Uribe Vélez la U, y compinche del capo Daniel “El Loco” Barrera?

¿Por qué en lugar de seguir matando personas para borrar pistas o huellas y seguir haciendo en los periódicos telenovelas increíbles y repugnantes, los generales Coca Naranjo, Bedoya, Mora Rangel y Rito Alejo no les dicen toda la verdad a los colombianos? Si te interesa el artículo...Pincha aquí

domingo, 30 de enero de 2011

La Lógica del Poder en Contra de los Pueblos Indígenas

Francisco Elías Prada/Red Horizontal ojos ilegales

1- Finalmente se impuso la lógica del poder, de los intereses de estado, la institucionalidad burguesa y su burocracia, las leyes de nuevo fueron traicionadas con esta decisión infame (Decisión de inadmisibilidad del amparo constitucional para Sabino Romero Izarra y Alexander Fernández quienes exigían ser juzgados bajo sus usos y costumbres), que no es más que la demostración palpable, de que la constitución y la ley orgánica de los pueblos indígenas son letra muerta. Una vez más, como un final que se intuía desde antes, el Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, dio la espalda a todas las comunidades ancestrales Yukpas, desoyó las voces legítimas que exigían como pueblo originario sus derechos, nuevamente el poder se alió con el poder y evidenció que en este país nada ha cambiado estructuralmente y que por más discursos, llamados, exhortaciones en relación a la Revolución, la práctica, ese espacio real donde se definen realmente las cosas, ha determinado sin ambages de que lado está el estado y toda su institucionalidad, imponiéndose de nuevo la lógica del poder.
2- El pueblo Yukpa ha decidido reapropiarse de sus espacios ancestrales, inició una serie de acciones en este sentido, las cuales pasaban por retomar su tierra de la cual habían sido despojados, por los intereses mezquinos de los ganaderos y del estado.

3- Las comunidades en resistencia, avanzaron significativamente en su confrontación contra una diversidad infinita de factores que han deseado desde siempre su definitivo exterminio físico y cultural entre ellos: los ganaderos, y sus ejércitos de sicarios asesinos, las trasnacionales del carbón, que contaminan, devastan la naturaleza, el estado y sus instituciones que engañan, manipulan y tuercen, con su discurso aparentemente pro-indigenista, queriendo imponer visiones y practicas ajenas a estos pueblos, intentando comprar conciencias, los paramilitares, y su terror constante, la guerrilla de izquierda que nunca entendió el derecho a la autodeterminación de las comunidades y que ha intentado involucrarla en un conflicto armado que no les pertenece, el narcotráfico y su capacidad de corromperlo todo.

4- Todos estos enemigos buscaron la manera de quebrar, de destruir esta resistencia, para ellos crearon desde planes institucionales para dar créditos a los indígenas, que de alguna manera renegaban de su lucha y su resistencia, les entregaron títulos de propiedad con viviendas, crearon cooperativas, otorgaron vehículos, crearon privilegios entre las comunidades, al mismo tiempo acusaban a los indígenas resueltos en su lucha y que se reapropiaban de sus espacios, como invasores de la propiedad privada, los ganaderos sistemáticamente agredían militarmente a estas comunidades en resistencia mandando a sus asesinos a exterminar a los indígenas.

5- Devinieron así fisuras y contradicciones entre hermanos indígenas y de alguna manera se confrontaron los que resistían y lo que entregaban y traicionaban su lucha, compraron conciencias poniendo precio a la cabeza de los líderes de la resistencia.

6- No es casual que los hechos dramáticos se sucedieran el 13 de octubre 2009, un día después del rebautizado DIA DE LA RESITENCIA INDÍGENA y así fue, se buscaba asesinar a toda costa a Sabino Romero Izarra quien ha sido acusado de invasor, ladrón de ganado, subversivo, agitador; Sabino líder sin precio de la resistencia, que marcaba junto a su comunidad una referencia trascendental con su lucha y sus acciones.

7- La mano de la traición vino atada a todos estos factores, el objetivo era enfrentar a los mismos indígenas con el fin de destruir su resistencia y asesinar a Sabino Romero Izarra, no lo lograron, ahora intentan con acusaciones forjadas, pruebas y testigos falsos, y con todo el andamiaje de subterfugios jurídicos, mantenerlo en prisión por largos años, y así derrotar definitivamente la resistencia y cancelar las luchas legitimas de estas comunidades por sus derechos ancestrales.

8- La comunidades afectadas, los familiares de los detenidos y sus asesores legales introducen un acción jurídica de amparo a favor de Sabino Romero Izarra y Alexander Fernández, tuvieron que pasar cinco meses con innumerables visitas que nunca fueron atendidas hasta la venida de un continente de 100 indígenas con sus hijos para realizar una toma pacífica frente al Tribunal Supremo de Justicia para exigir una decisión, al igual que en oportunidades anteriores se cerraron las puertas y se creó un nuevo muro de intolerancia al desoír, sistemáticamente la petición.

9- El Tribunal Supremo de Justicia decide como una medida más de represión y como forma de vencer la resistencia, radicar el juicio ordinario en los tribunales de el estado Trujillo, ubicar a los detenidos en un sitio aislado rural llamado Tres Matas, donde esta ubicado el polígono de tiro del Ejército destacado en esa región, violando todos los derechos de los detenidos a ser tratados con respeto y dignidad, aislándolos de sus familiares y de su comunidad, intentando con esto la desmoralización total de las comunidades y de los detenidos.

10- Finalmente hoy 30 de julio del 2010, en una decisión de la sala constitucional de dicho tribunal se declara inamisible el derecho de amparo introducido por la representación legal de Sabino Romero Izarra y Alexander Fernández, aduciendo un sin número de retorcidas razones legales de jurisprudencia, de competencia, desconociendo el derecho de estos pueblos originarios, desconociendo su conocimiento su capacidad de juzgarse por ellos mismos, desconociendo la constitución de Venezuela y el la ley de pueblos indígenas, negándole el derecho legítimo de ser juzgados por sus autoridades tradicionales bajo sus usos y costumbres.

11- Todo esto nos confirma la traición sistemática a los pueblos originarios, desde la sociedad mayoritaria que conformamos llena de prejuicios , desde el estado, sus instituciones y su revolución permitida y mil veces traicionada, negamos sus derechos, invisibilizamos sus necesidades, bajo el amparo del discurso vacío, demagógico, populista y el nulo compromiso con sus problemáticas estructurales y la búsqueda de soluciones. Hoy los diversos pueblos ancestrales que nos conforman viven en el vértice de su desaparición cultural y física, allí están los indígenas Yanomami expuestos a las más diversas endemias y a los buscadores furtivos de oro, llamado garimpeiros quienes contaminan las fuentes de agua con mercurio y quienes roban, violan y asesinan a sus mujeres y quienes se ven afectados por la acción etnocida de las nuevas tribus y sus nuevos rostros o por la influencia de las nuevas tribus desde Brasil limítrofe con nuestro basto Amazonas, los Kariñas en toda la extensión de la mesa de Guanipa estado Anzoátegui quienes se confrontan diariamente con la industria petrolera quienes sistemáticamente contaminan sus aguas, sus cielos, sus comunidades, los indígenas Warao en el Delta del Orinoco quienes han perdido drásticamente sus territorios y quienes se trasladan a grandes ciudades a vivir como indigentes, los Pume de el alto capanaparo olvidados a la orillas de los ríos quienes mueren por desnutrición, los Wayuu atrapados en la violencia, el desplazamiento y la constante amenaza paramilitar, los Añu con la perdida progresiva de su lengua producto del impacto transculturizador, pueblos que son testigos y victimas de una realidad profundamente dramática. La lucha continua... la resistencia activa de los pueblos se reafirma como la única posibilidad de vivir.

Francisco Elías Prada/Red Horizontal ojos ilegales

La Resistencia continua...........Todos a Trujillo al juicio publico en contra del líder indígenaYukpa de Sabino Romero en Resistencia 12 de agosto 2010 Palacio de (IN)justicia Trujillo Estado Trujillo.

LAURA PÉREZ CARMONA, ANGELA RODRIGUEZ TORRES,FRANCISCO ELIAS PRADA

ES AUTÉNTICO.

LAURA PÉREZ CARMONA C.I 1853174

COMITÉ DE DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS.

e-mail:mlaurasofiaperezcarmona@yahoo.com/ojosilegales@yahoo.com

CONTACTOS
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viernes, 28 de enero de 2011

Ley Habilitante: Profundizando la dictadura del capital energético en Venezuela

Rafael Uzcátegui

El pasado 17 de diciembre la Asamblea Nacional de Venezuela, controlada en un 97% por el oficialismo y cuyas funciones finalizaban el 04 de enero del 2011, aprobó por un período de 18 meses una Ley Habilitante para el presidente Hugo Chávez bajo el argumento de atender la emergencia suscitada por las lluvias en el país. De esta manera el primer mandatario puede aprobar, de manera unilateral, decretos con fuerza de ley en nueve ámbitos de la administración pública. Los sectores opositores venezolanos han hecho énfasis en que dicha habilitante secuestra competencias de los diputadas y diputados que, tras ser electos el pasado 26 de septiembre, debieran empezar sus funciones el próximo 05 de enero y en donde, a diferencia del presente cuerpo legislativo, cuentan con una representación de importancia. La discusión, al tomar estos énfasis, enmascara otros temas a nuestro juicio mucho más sustanciales: Durante año y medio el presidente Chávez tendrá la facultad de realizar, discrecionalmente y sin ningún tipo de debate previo, negociaciones en materia de exploración y comercialización de recursos energéticos, la principal industria del país.

Según la información difundida por la propia agencia estatal de noticias AVN, el octavo ámbito en el cual el presidente Chávez tiene facultades habilitantes es uno denominado, eufemísticamente, Cooperación Internacional: “Competencias del Ejecutivo Nacional para la celebración de contratos de interés público de carácter bilateral o multilateral, destinados a desarrollar sectores estratégicos y a atender las consecuencias de desastres naturales”. Para un lector o lectora desprevenida la oración le recuerda las más de 100.000 familias damnificadas en Venezuela. Lo clave, sin embargo, no es el altruismo con las personas sin techo, sino la potestad de negociar expeditamente con dos o más países contratos en el único sector estratégico que posee Venezuela: sus recursos naturales no renovables.

Y es que como “cooperación” se han realizado recientemente ventas de petróleo venezolano plagadas de irregularidades de toda índole. Un ejemplo lo constituye el acuerdo celebrado el pasado 16 de septiembre de 2010, denominado “Ley aprobatoria del acuerdo entre el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y el Gobierno de la República Popular China sobre cooperación para financiamiento a largo plazo”. Como lo explicó el activista anticapitalista e investigador de la geopolítica petrolera Pablo Hernández, en esa fecha Cilia Flores, como presidenta de la Asamblea Nacional; Dario Vivas, como primer Vicepresidente; Marelis Pérez, como segunda Vicepresidenta; Iván Zerpa como Secretario y Victor Clark como Subsecretario, firmaron sin ningún tipo de análisis o discusión de rigor lo que seis días antes acordó la delegación venezolana en Beijing tras las gestiones del Ministro Jorge Giordani. En resumen los términos del acuerdo son el otorgamiento de dos créditos a Venezuela pagaderos en un plazo de 10 años: uno por 10 mil millones de dólares y el segundo por 70 mil millones de la moneda china yuanes Renminbi, para contribuir según el contrato “a la internacionalización del signo monetario de la República Popular China”. El préstamo tiene dos particularidades. La primera es que será pagado, en cómodas cuotas, no con dinero sino con petróleo: “para el año 2010, no menos de 200.000 barriles diarios; para el año 2011, no menos de 250.000 barriles diarios; para el año 2012 hasta la fecha en la que las obligaciones bajo el Acuerdo de financiamiento hayan sido total e incondicionalmente cumplidas, no menos de 300.000 barriles diarios”. La segunda “particularidad” es que una parte del crédito será entregado en electrodomésticos de fabricación china. Si en la primera conquista cambiamos oro por espejos, en la dominación del capitalismo global canjeamos petróleo por lavadoras. La posibilidad de realizar acuerdos de esta naturaleza, sin ningún tipo de obstáculos internos, es el sustrato de la actual Habilitante, en un momento de crisis económica que obliga al gobierno bolivariano a captar recursos para financiar su campaña electoral para el 2012.

El rol asignado a Venezuela por parte del flujo mundial actual de capitales es el de proveer, de manera constante, segura y confiable, energía al mercado global. Ese papel ha sido ratificado y profundizado por un gobierno que con una retórica antiimperialista ha revertido el proceso de nacionalización de la industria petrolera ocurrida en el país en el año 1976. Vaciando de significado a las palabras, se ha denominado como “soberanía energética” la firma de acuerdos por períodos entre 30 y 40 años con trasnacionales como Chevron, Repsol, ENI y British Petroleum, entre otras, institucionalizando la figura jurídica de empresas mixtas mediante las cuales el Estado venezolano las hace socias, y no concesionarias como antes, de todo el proceso de exploración, refinamiento y comercialización de energía.

Por lo anterior es que la Ley Habilitante, junto al paquete legislativo de emergencia, continúa disciplinando a la población venezolana para que asuma el modelo productivo de maquila energética, sin transformar significativamente la calidad de vida de las mayorías y lejos de realizar cambios estructurales que justifiquen el adjetivo “revolución”. Venezuela forma parte del proceso de construcción de nuevas gobernabilidades en la región, que han desmovilizado a los movimientos sociales que contestaron a la aplicación de las medidas de ajuste en la década de los 90´s, relegitimando tanto al Estado como a la democracia representativa para cumplir las cuotas de exportación de recursos naturales para los principales mercados del mundo. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

sábado, 22 de enero de 2011

El peligro de llamarse Perijá. El peligro de ser el cacique Sabino Romero Izarra

Clorofilazul.

La lucha que los indígenas yukpas han adelantado por la recuperación de territorio ancestral en el sur occidente de la Sierra de Perijá, Estado Zulia (Venezuela) ha estado signada por un entero desconocimiento, por parte de los ganaderos terratenientes así como por el estado gobierno regional y nacional, de las más básicas necesidades humanas que procuran estabilidad para la vida y, desde la vida, para el mantenimiento de una manera de ser y hacer propias, autónomas que todo pueblo nación indígena reclama para sí.

Revelador es a estas alturas de la historia contemporánea local latinoamericana y caribeña, en pleno año bicentenario donde se conmemora oficialmente en varios países, otrora colonias del imperio español, la declaración de independencia, presenciar cotidianamente en la patria bolivariana una frágil y torpe praxis política en torno al tema del reconocimiento efectivo de derechos a los pueblos y comunidades indígenas que aún reclaman, más allá del reconocimiento constitucional, la justa aplicación, la diáfana concreción del articulado constitucional que les incluye como miembros de la nación venezolana.

La dicotómica e hiriente relación que mantiene a indígenas en gravísimas situaciones humanas en comparación a las grandes atenciones que reciben, en términos de atención institucional gubernamental, los hacendados y terratenientes en Venezuela, y más en específico, en el occidente del estado Zulia sigue manteniéndose desde el ejecutivo regional pues este último es un apéndice de estos grupos terrófagos que ha cooptado el aparato gubernamental de una región concebida desde la productividad mercantilista liberal y la exportación de barriles de petróleo al orbe.

El ejecutivo nacional mantiene una relación más loable en aras de destronar viejos y groseros privilegios a terratenientes y genocidas de los diversos pueblos naciones asentados en la cuenca del lago de Maracaibo sin embargo, más allá del efectismo y la atención inmediatista, signada por urgencias, a comunidades y centros pilotos habitadas por indígenas, logra verse un vacío estructural en la gestión que aborda la dimensionalidad indígena. Prevalece un enfoque anclado en viejas praxis antropológicas donde el indígena no forma parte del nosotros sino de una otredad que, si bien es indómita y no se amolda al ideal homogenizante del “progreso” nacional tampoco tiene la suficiente fortaleza para políticamente presentar freno alguno al “avance del desarrollo”.

Resulta ya muy erosivo para el alma tener que estarse debatiendo, en el marco de un país que aspira colectivamente a la construcción de un socialismo democrático, con luces y texturas de nuevo siglo, en contradictorias y penosas maneras de desconocer lo que la constitución nacional que nos dimos propugna sin duda alguna hacia la cosmovisión de nuestros pueblos naciones indígenas. Prevalece en este transicional período de grandes alcances de integración latinoamericana y de pulso contra centros de poder hegemónicos, una visión interna hacia los derechos indígenas que raya en el peor extremo de las ignorancias.

Justo es acotar que no se ignora per se sino más bien se estructura una política gubernamental que mediatice la atención efectista al indígena, que destaque en estadística lo que antes no se hizo y ahora sí, generándose desde este accionar una nula participación, un nulo protagonismo de los voceros y líderes indígenas, de los diversos pueblos naciones pues los mismos, una vez reconocidos a nivel del articulado constitucional del año 1999 delegaron de modo incondicional (lamentable manera de expresar el reconocimiento que el gobierno les hacía en términos de la carta magna) el reclamo constante, el exhorto digno, la aplicación efectiva de justicia a voceros que fueron paulatinamente cooptados por dinámicas electorales y políticas que les fueron alejando cada vez más del reclamo básico que se exige a los que diseñaban las políticas nacionales.

De esto se ha aprendido a lo interno de las comunidades indígenas y el mismo gobierno ha acentuado cambios para tratar de enmendar lo que se ha gestado sin embargo hay aspectos claves de este accionar gubernamental que deben ser evaluadas a la luz de una justa rectificación que permita madurar a estadios más dignos que sin duda, contribuirían a fortalecer la idea de patria bolivariana, de continente bolivariano fortalecido desde la multietnicidad, desde lo pluricultural.

Uno de esos aspectos es sin duda la aplicación de lo que constitucionalmente entendemos como demarcación de territorios indígenas. Este proceso actualmente ha sido evaluado en términos científicos por destacados antropólogos nacionales e internacionales y los resultados son muy negativos toda vez que en este esfuerzo gubernamental por avanzar en el proceso de demarcación se han obviado sistemáticamente los aspectos de la cosmovisión indígena que, no son más que los modos de hacer y amar, de pensar y ser sobre una espacialidad. Por mucho que podamos desenmadejar de este oscuro tránsito a la hora de entregar desde el estado gobierno territorios a nuestros hermanos indígenas venezolanos sigue perturbando la idea y la praxis burocrática que se ciñe a protocolos obtusos y ampliamente desconocedores de la justicia. Entendemos lo que un estado gobierno, proveniente de un modo de ejercer la economía desde el enfoque extractivista, pueda estar evaluando a la hora de ser “exigido” de zanjar derechos territoriales a pueblos naciones indígenas, sin embargo un estado gobierno no debe ser entendido y sí exhortado, movido a reconocer lo que la historia de despojos y de abusos a los derechos humanos hacia los pueblos naciones indígenas ha dejado como saldo rojo en el alma nacional.

Se han logrado sistematizar errores estructurales en todos los planos de acción de las comisiones regionales de demarcación de territorios indígenas que han terminado por destronar los minúsculos objetivos planteados originalmente por el estamento burocrático que sigue centrado en la entrega de rápidas soluciones sin revisar si quiera muchas de las propuestas argumentadas que desde diversos ámbitos: académicos, movimientos sociales, vocerías indígenas se han hecho con contundencia y constancia.

En esta encrucijada para el estado gobierno, donde demarcar de manera justa y por ende entregar territorio a pueblos naciones indígenas demandantes de este derecho consagrado constitucionalmente, y perder control sobre grandes extensiones de tierra y agua donde abundan rubros de estratégica importancia económica, es en la que nos encontramos en pleno siglo XXI en la Venezuela que actualmente eleva vuelo hacia nuevos escenarios donde las relaciones humanas sean otras y no las que dictamine el afán de lucro. Penoso que esta dicotomía no se resuelva de manera efectiva, sin dilataciones, sin mezquindades hacia la necesidad de los que históricamente han puesto su dermis, su idea de mundo a la pólvora y a la discriminación enfermiza de los “poderosos” de todas las horas.

En esta inercia que hereda el estado gobierno de tiempos pretéritos tarda la justicia como institucionalidad (¿será por eso?) en erigirse como garante de la aplicación del articulado indígena. En esta inercia por ser parte de este envión de participación y protagonismo organizado también se abren trincheras de lucha que no todas pueden ser abordadas en su justa dimensión y se corre el riesgo de la dispersión de la fuerza, de los argumento, del exhorto al estado gobierno. En ese sentido, necesario es acotar la lucha franca contra trasnacionales del carbón con apoyo de instituciones corporativizadas de la región zuliana que ha aglutinado una negativa nacional a estas maneras de entender nuestra relación con lo que occidente ha llamado “naturaleza”. De ese pulso con el estado gobierno y las viejas herencias, desde el reconocimiento de esas inercias contradictorias hemos podido arrinconar colectivamente este modo de desplegar el aparato economicista tecnocrático sobre zonas frágiles de biodiversidad nacional.

Este accionar que propugna de manera plural por nuevas maneras de dialogar desde y por la vida y el agua nos ha centrado en el abrazo a toda forma de lucha que reivindique la dignidad atropellada por instancias militares, terratenientes, burocráticas y trasnacionales y en ese sentido, con un proceso de demarcación de territorios indígenas infestado por malas praxis y tendencias productivistas de la vieja escuela capitalista genocida, es que avanzamos en la denuncia del caso Sabino, caso del indígena cacique yukpa Sabino Romero Izarra, como vanguardia que de manera argumentada y sentipensante construye un accionar que desmantela la versión más oprobiosa de racismo y de cobardía gubernamental al dejar caer sobre la lucha de una simple familia indígena y su máximo líder indígena caribe, todo el peso del estado gobierno más sordo y más torpe que pueda imaginarse.

Hablamos del castigo a una lucha, la lucha del cacique yukpa Sabino Romero que pretende recuperar territorio ancestral ante la negativa de una comisión de demarcación de territorios indígenas de evaluar con justicia y sin guión preconcebido, las exigencias humanas para vivir y mantener presencia indígena en territorios en manos de hacendados latifundistas. La sordera gubernamental, la intriga, la dilación en el tiempo contribuyen en todo menos a saciar el hambre física y metafísica de una parte de un pueblo nación indígena que tomó en serio a la emancipación y la dignidad ancestral indígena para tomar lo que es suyo.

De todo este intricado y complejizado asunto sigue prevaleciendo la torpeza y la mala praxis del estado gobierno en el sentido de que, luego de una escaramuza que dejó como resultado dos fallecidos y varios heridos en el sector Guamo Pamocha (río Yaza de la Sierra de Perijá), el día 13 de octubre de 2009, a un día de la entrega de falsos títulos de propiedad social a tres localidades indígenas del país, en la actualidad siguen presos los indígenas participantes de este hecho y se les ha hecho pasar por un fuerte y deleznable proceso de encierro en fuertes militares, alejados en un principio de familiares y amigos, donde la aplicabilidad del artículo 260 de la constitución bolivariana relacionado al la jurisdicción indígena ha sido escamoteado por instancias del poder ejecutivo y judicial.

Hablamos de un caso que el propio estado gobierno, sus autoridades más cercanas como lo son los ministerios de ambiente y de pueblos y comunidades indígenas han manejado con abierta impericia, donde la voz indígena, el accionar y reclamo no ha sido escuchado desde el primer momento y se cosechó, desde la intriga y la ausencia de conciliación, un terrible precedente que empaña ya no solo la praxis de esta comisión regional encargada de la demarcación de territorios indígenas sino la actuación del propio ministerio de interior y justicia así como de las autoridades judiciales y criminalísticas relacionadas con este difícil caso.

Los ganaderos latifundistas siguen enfrentados a la idea de ceder en el plano de las exigencias de esta comisión de demarcación de tierras pues esta comisión no brinda, según declaran los mismos hacendados, las mínimas condiciones que garanticen el pago de bienhechurías por parte del estado gobierno a los que actualmente ocupan estas territorialidades indígenas. Los indígenas siguen, de nuevo, a la saga del anhelo, sobreviviendo desde lo que les queda en sus espacios de vida, mismos que se han visto reducidos en la medida en que aumentan sus demandas poblacionales y los espacios donde vivir se ven limitados y cercados por “propiedades privadas” intocables.

Evidente, de sentido común, a los ojos de todos está este terrible acontecer en suelo yukpa donde familias enteras mantienen relaciones de mendicidad con el estado gobierno que les suple de puntuales ofertas pero que no termina por desmantelar con toda contundencia las desiguales relaciones de poder, de lucha de clases que se mantienen y sojuzga de manera desleal, asimétrica y bochornosa a un cacique y a dos indígenas más sin brindarles si quiera la aplicación de la justicia indígena que la carta magna que mayoritariamente nos dimos promulga.

¿Qué intereses lleva al estado gobierno a dilatar en el tiempo esta acción de justicia que termine de promover mejores condiciones de vida para el pueblo nación yukpa de la sierra de Perijá?, ¿Qué evaluaciones fronterizas relacionadas a la “defensa de la soberanía y bien de la seguridad nacional” prevalecen por encima, se priorizan sin duda alguna sobre el reclamo histórico, el dolor intenso al que han estado sometidos los habitantes de aquellos yukpas no contabilizados por los aparatos de poder y que siguen presos de tensiones y miedos por parte de hacendados terrófagos de la zona?, ¿Qué mineralogía del subsuelo sigue entendiéndose como catalizador económico de la futura potencia bolivariana que eclipsa la sobrevivencia de la cosmovisión del pueblo nación yukpa?, ¿Cuándo la coherencia, el diálogo sano regirá a la comisión de demarcación de territorios indígenas para que sin demora y de manera histórica pase a entregar de una buena vez la tierra para el indígena siempre negada?

Sabino sigue preso en condiciones muy lamentables. Sabemos muy poco de él desde que se le consideró (con milimétrica intención lo sabemos) como “agitador de la comarca”, como el “indio que se negó a conversar”. Para toda aquella persona que aún se devana los sesos en la farandulesca manera de erigir acción política desde las pantallas de televisión o desde la internet es imprescindible comentar, con todo respeto, que en el espacio de vida indígena del pueblo nación yukpa de la Sierra de Perijá, las visiones y haceres deleznables de la derecha más fascista (hacendados, terratenientes, finqueros y militares de alto rango) coinciden con la sordera, la impericia, la torpeza y el silencio del sector de izquierda que desde el decir y el hacer “rojos” nada termina de concretar para establecer el imperio de la ley y garantizar la mayor suma de felicidad posible para nuestros hermanos indígenas, los verdaderos originarios.

Para toda aquella persona que no termina de embonar las piezas del fraseo y que se aturde con notas de prensa diversas, de distinto tono y decibel, sobre el caso indígena que se le viene adelantando de manera muy asimétrica al cacique indígena yukpa Sabino Romero Izarra, al joven wayuú Alexander Fernández y al humillado cacique Olegario Romero, sepa que están en la Cárcel Nacional de Trujillo (andes venezolanos), lejos de la realidad y la geografía que les garantizaría la aplicabilidad de la justicia indígena pues estos graves hechos fueron cometidos por indígenas en territorio indígena.

Atentos y atentas pues debajo de estas acciones de criminalización social, de silenciamiento de los exhortos indígenas dignos, el subsuelo guarda en Perijá mucho de lo que se tranza en Europa sin tanto revuelo mediático. Atentos y atentas pues se nos va la idea de patria liberada de viejas praxis y se nos aburguesa la vida en hipervínculos de poca contundencia y de escaso latido humano.

Nos duele este inmenso acto de sordera por parte de un estado gobierno que cuenta en los actuales momentos con toda una infraestructura para hacer justicia inmediata. Nos atiza este acto de desproporción que golpea duro la humanidad de Sabino Romero Izarra, la de su familia, la de su pueblo.

Todo un continente es la dermis Sabino, toda el agua, toda la fuerza de la hojarasca y el sueño de sembrar hijos y maíz en Perijá en sana paz, sin minería de carbón ni hacendados que laceren la gana de vivir es lo que nos activa desde la palabra y el cuerpo solidario agitado por sudores dignos. Hagamos ruido que imbrique ganas de justicia, despleguemos los colores de la dignidad nacional, nuestramericana y sigamos exigiendo la definitiva aplicación de la justicia indígena en este caso y el cese de este asimétrico e ilícito juicio. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

miércoles, 19 de enero de 2011

Apresada la poetisa y periodista Angye Gaona

Angye Gaona Poetisa y comunicadora periodista alternativa, arrestada por el estado colombiano, enero 2011, Urge solidaridad

Apresada la poetisa y periodista Angye Gaona: el Estado colombiano quiere callarla para mantener la oscuridad genocida.

Angye Gaona Poetisa y comunicadora, apresada por pensar, en Colombia, país en el que el estado ha convertido el hecho de pensar en un crimen.

Angye Gaona es una mujer creativa y comprometida socialmente, siempre activa en el desarrollo de la cultura; parte del comité organizador del conocido Festival Internacional de Poesía de Medellín, cuya calidad testimonia de trabajo y sueños tejidos entre los pueblos.

Urge la movilización internacional por su liberación y por denunciar que el estado colombiano mantiene encarceladas a más de 7.500 personas por el "delito de opinión": estamos ante una verdadera dictadura camuflada.


He aquí un fragmento de un poema de Angye Gaona, para que conozcan su alma sincera y tierna, solidaria y creativa:

"Tejido blando"

Respira y prepárate, pecho blando.
No quieras contener todo el aire de los abismos,
toma sólo el de tu pequeña inspiración,
acarícialo por instantes,
susúrrale como si al último aliento
y déjalo libre ir allí,
a donde tú también quisieras:
vasto, inmenso, indistinto.
Sopla fuerte lo que guardas.
No recojas más lágrimas, pecho blando.
Y si un niño preso llora, dirás,
y si un hombre es torturado, dirás.
Que no es tiempo de guardar la ira, te digo.
Es momento de fraguar y hacer lucir
el filo.


Es una situación insoportable: cada día detienen, asesinan o desaparecen a un opositor político, estudiante, sindicalista, sociólogo, campesino... La represión ejercida por el Estado colombiano contra el pueblo colombiano para acallar sus reivindicaciones sociales es brutal. ¡Urge que el mundo se mueva en solidaridad! Que se dé a conocer esta realidad y sus dimensiones que rebasan todo en el Orbe. a mostrar Si te interesa el artículo...Pincha aquí

martes, 18 de enero de 2011

Arrecia represión y criminalización de los luchadores sociales en Lara

Ayer en horas de la noche el CICPC hizo un intento de detención ilegal del ciudadano Eric Pérez, hijo del activista y militante revolucionario Iván Pérez, quien sostiene un caso contra funcionarios de la policía del Estado Lara, que asesinaron a sus dos hijos mayores, estas muertes sucedieron en la gestión del gobernador Reyes. Los vecinos del Barrio San José se movilizaron e impidieron la detención del joven apoyando a su padre quien es defensor de los derechos sociales de la gente de su comunidad.

Ayer también el gobernador Henry Falcón solicitó a través de la policia del estado Lara auto de detención para los defensores del de los derechos sociales y culturales, Carlos Sieveres, activista del frente revolucionario de inquilinos y ocupantes y Alberto García, activista y promotor cultural, por haber participado en la marcha del día del educador, donde fue derribada la estatua de el conquistador Juan de Villegas, genocida histórico de los pueblos arawak que ocupaban la región de del actual estado Lara.

El gobernador el persona señaló por los medios a estos activistas y nos confiman al cierre de la nota que el ministerio público a girado orden de captura a los cuerpos de seguridad contra ellos.

Contra Carlos Sieveres es el segundo intento de riminalización por ser uno de los dirigentes mas visibles del movimiento por el derecho a la tierra urbana en el estado lara y pot atentar contra los intereses de la clase propietaria de inmuebles en el centro y en la zona comercial de Barquisimento, ciudad colonial que excluye a los sectores populares del centro.

Es desconcertante como esta política genera nivels automáticos de acuerdo entre antagónicos como el gobierno de Lara y sectores del gobierno nacional. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

domingo, 16 de enero de 2011

Un camino para palestinos e israelíes

Noam Chomsky / Público.es

Mientras el Gobierno de Israel sigue dedicado con intensidad a la expansión de asentamientos ilegales, también trata de resolver dos problemas: una campaña de deslegitimación –esto es, de objeciones a sus crímenes y negativa a participar en ellos– y una campaña paralela de legitimación de Palestina.
La deslegitimación, que está progresando rápidamente, dio un paso adelante el pasado mes de diciembre por una petición de Human Rights Watch a EEUU para “suspender la financiación a Israel en una cantidad equivalente al coste de lo invertido por Israel en apoyar los asentamientos” y para vigilar las contribuciones a Israel, por parte de organizaciones estadounidenses exentas de impuestos, que vulneren las leyes internacionales, “incluyendo las prohibiciones contra la discriminación”, lo que abarcaría un amplio abanico de actividades. Amnistía Internacional ya había exhortado a la imposición de un embargo de armas contra Israel.
El proceso de legitimización de Palestina también dio un gran paso hacia adelante en diciembre cuando Argentina, Bolivia y Brasil reconocieron el Estado palestino (Gaza y Cisjordania), con lo que el número de países que lo apoyan asciende a más de un centenar. El abogado internacional John Whitbeck estima que los estados que reconocen a Palestina representan en torno al 80-90% de la población mundial, mientras que el porcentaje de los que reconocen a la República de Kosovo supone entre el 10 y el 20%. EEUU reconoce a Kosovo, pero no a Palestina. En consecuencia, como escribe Whitbeck en Counterpunch, mientras los medios de comunicación “actúan como si la independencia de Kosovo fuera un hecho, dan por supuesto que la independencia de Palestina es una aspiración que nunca podrá alcanzarse sin el consentimiento estadounidense e israelí”, lo que refleja el funcionamiento habitual del poder en el concierto internacional.
Dada la escala de los asentamientos de Israel en Cisjordania, durante más de una década se ha argumentado que el consenso internacional respecto a una solución de dos estados es ya imposible, o cuando menos una equivocación (aunque, evidentemente, la mayor parte del mundo no está de acuerdo). En consecuencia, quienes se interesan por los derechos de los palestinos deberían reclamar que Israel tome el poder de la totalidad de Cisjordania y que ello sea seguido por una lucha anti-apartheid al estilo sudafricano, lo que daría lugar a la plena ciudadanía de la población árabe.
Este argumento da por hecho que Israel accedería a esta ocupación. Sin embargo, es mucho más probable que Israel continúe desarrollando los programas de anexión de zonas de Cisjordania –aproximadamente la mitad del área– y no acepte ninguna responsabilidad por el resto, defendiéndose así del “problema demográfico” –demasiados no judíos en un Estado judío– y endureciendo al mismo tiempo el aislamiento de la sitiada Gaza del resto de Palestina.
Merece la pena analizar una analogía entre Israel y Sudáfrica. Una vez implantado el apartheid, los nacionalistas sudafricanos reconocieron que se estaban convirtiendo en parias internacionales. En 1958, sin embargo, el ministro de Asuntos Exteriores informó al embajador de EEUU de que la condena de la ONU y otras protestas internacionales les preocupaban muy poco en tanto Sudáfrica estuviera apoyada por la potencia mundial dominante, EEUU. En los años setenta, las Naciones Unidas declararon un embargo de armas, seguido de campañas de boicot y de retirada de inversiones. La reacción de Sudáfrica tenía como objetivo calculado encolerizar a la opinión internacional. En un gesto de desprecio hacia la ONU y hacia el presidente Jimmy Carter –que se abstuvo de reaccionar para no alterar unas negociaciones que se mostraban inútiles–, Sudáfrica emprendió una oleada de asesinatos contra el campamento de refugiados de Cassinga, en Angola, justo cuando el “grupo de contacto” encabezado por Carter estaba a punto de presentar un acuerdo para Namibia. La similitud con el comportamiento actual de Israel es sorprendente: por ejemplo, el ataque contra Gaza en 2009 y contra la Flotilla de la Libertad en mayo de 2010.
Cuando el presidente Reagan tomó posesión en 1981, dio un apoyo pleno a los crímenes internos de Sudáfrica y a la depredación asesina en países vecinos. Estas políticas se justificaban en el marco de la guerra contra el terrorismo que Reagan había declarado al llegar a la presidencia. En 1988, el Congreso Nacional de Nelson Mandela fue designado como “uno de los grupos terroristas más importantes” (de hecho, el propio Mandela no fue excluido de la “lista de terroristas” de Washington hasta 2008). Sudáfrica se mostraba desafiante, e incluso triunfal: sus enemigos internos estaban aplastados y disfrutaba del apoyo sólido del único Estado que importaba en el sistema global. Poco después, la política estadounidense cambió. Muy probablemente los guardianes de los intereses empresariales de EEUU y Sudáfrica se dieron cuenta de que les iría mejor si se ponía fin al lastre del apartheid. Y este no tardó en desplomarse.
Sudáfrica no es el único caso reciente en el que la retirada del apoyo de EEUU a crímenes ha generado un progreso significativo.
¿Puede haber una transformación semejante en Israel que abra el camino hacia un arreglo diplomático? Entre los impedimentos más arraigados se encuentran los estrechos vínculos militares y de los servicios de inteligencia entre EEUU e Israel. El apoyo mayor a los crímenes de Israel proviene del mundo de los negocios. La industria tecnológica estadounidense está estrechamente integrada en su contraparte israelí. Por citar sólo un ejemplo, el mayor fabricante mundial de chips, Intel, está actualmente estableciendo su centro de producción más avanzado en Israel.
Un cable estadounidense revelado por Wikileaks señala que las industrias militares Rafael,en Haifa, son consideradas vitales para los intereses de EEUU debido a la producción de bombas de racimo; Rafael ya había desplazado algunas operaciones a EEUU para tener mejor acceso a la ayuda y mercado estadounidenses. También hay un poderoso lobby israelí, aunque, por supuesto, mucho menos influyente que los lobbies militar y de negocios.
También intervienen factores culturales. El sionismo cristiano es muy anterior al sionismo judío y no se limita a la tercera parte de la población de EEUU que cree en la verdad literal de la Biblia. Cuando el general británico Edmund Allenby conquistó Jerusalén en 1917, la prensa nacional declaró que él era Ricardo Corazón de León, que finalmente había rescatado la Tierra Santa de manos de los infieles. En consecuencia, el siguiente paso es que los judíos regresen a la tierra que les fue prometida por el Señor. Dando voz a un punto de vista común de la élite, Harold Ickes, secretario del Interior de Franklin Roosevelt, describió la colonización de Palestina como un logro “sin comparación en la historia de la raza humana”. También existe una simpatía instintiva por una sociedad de colonizadores que se percibe como una reproducción de la propia historia de EEUU, que supuestamente llevó la civilización a la tierras que los nativos, no merecedores de ellas, habían estado desaprovechando; doctrinas profundamente arraigadas a lo largo de siglos de colonialismo.
Para desatascar este conflicto será necesario desmontar la ilusión reinante de que EEUU es “un honesto intermediador” que trata desesperadamente de reconciliar a adversarios enconados y reconocer que las negociaciones serias se tendrían que dar entre el dúo EEUU-Israel y el resto del mundo. Si los centros de poder de EEUU se ven forzados por la opinión popular a abandonar las políticas que han seguido a lo largo de las últimas décadas, muchas perspectivas que parecen remotas se podrían tornar repentinamente posibles. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

jueves, 13 de enero de 2011

Carta por otra política

Roland Denis

1. ¿Políticamente hablando desde dónde partimos?. Dicho de manera directa nos situamos por fuera del estado capitalista, de sus espacios que dicen ser representativos, de sus partidos funcionales. Somos políticamente sólo al interno de la fragua rebelde de los pueblos, ya sea como fenómeno político de lucha, como en la gesta creadora y constituyente de liberación, como desde aquella “ciencia del pueblo” que es imperativo desarrollar y recrear para garantizar el proceso libertario. Es decir, nos situamos desde otro conocimiento, otra conciencia del mundo y de sus ciclos de liberación que no son definitivamente los espacios y los tiempos de la política burguesa, centrada en la captura de peldaños inútiles al bien de todos, ya sean burocráticos o de representación. Hacemos política como práctica emancipatoria gestada desde el fuero popular. Por ello decimos que nuestro poder no está en otro lado que en nuestra propia política.
2. No queremos este estado, ya sea en sus relaciones internas, con la sociedad, su modelo de gobierno, la perversidad moral que lo atraviesa, su absoluta ineficiencia. Vamos por un no-estado, vamos por una república autogoberante, donde sea imposible la explotación descarada que hoy se hace del esfuerzo político colectivo. Construir o reconstruir el poder-hacer, ese poder-transformar colectivo y autoafirmarse contra los poderes disciplinarios de la vida cotidiana que conculcan el porvenir, allí está una tarea central. Este poder, tal y como está constituido no es más que una relación de dominio, de enajenación y mando impuesto. Necesitamos en lo inmediato, dentro de esa larga transición revolucionaria de los pueblos, espacios y territorios liberados que se definan por la dignidad que los atraviese, donde se hagan prevalecer los proyectos emancipadores, elementos materiales fundantes de una nueva vida individual y colectiva.
3. Tal posición nos obliga remontar nuestras capacidades propias de subversión, de organización y de defensa, quebrando los pilares políticos-ideológicos en que se sustentan en general las relaciones de dominación y en concreto este mundo inmediato a nosotros cruzado por la dependencia, la sumisión, la pobreza, la humillante condición de marginados, muertos en el sueño consumista. Subvertir supone cuestionar y cuestionarnos, enfrentar, quebrar el orden explotador impuesto, pero también significa retomar nuestra condición de creadores y productores libremente asociados dentro de verdaderas comunidades de solidaridad y afecto que vayan constituyendo “otra república”. Esa es la revolución que soñamos.
4. Sabemos que a la final, si mantenemos este inmenso esfuerzo, siempre se terminaran imponiendo las contingencias revolucionarias, contingencias nuevas que de hecho mantienen en crisis el estado-nación que se ha impuesto desde la independencia. Y esto es fundamental mientras no podamos terminar de acabar con él dentro del espectro continental. El problema histórico de la liberación nacional, planteado desde la independencia hasta las revoluciones cubana, chilena y nicaragüense, hoy se convierte en una amplia gama de espacios resistencias y confrontaciones constituyentes por la liberación territorial y productiva a nivel nacional y nuestramericano. La persistencia de los pueblos de mantenerse sobre este hilo histórico de la lucha de clases pero desde una visión emancipativa en ella, estamos seguros que garantizará el camino victorioso.
5. Por esto no tenemos problema en afirmar que “lo queremos todo”, no solo una partecita permitida por las leyes hechas en los recintos de legislativos del orden constituido. Los queremos todo, el todo para todos, porque en definitiva somos nosotros los fabricantes y creadores del mundo humano. Lucha larga y sin tregua que exige del nosotros militante la mayor inteligencia, voluntad y humildad a la hora de asumir esta pelea. La horrorosa, ecocida y sangrienta decadencia del capitalismo no nos garantiza para nada el advenimiento de una nueva vida feliz e igualitaria en el futuro inmediato. Debemos por tanto poner nuestro grano de arena a ese esfuerzo monumental que supone la creación de un orden auténticamente comunista de hombres y mujeres libres e iguales, amorosos e integrados a la madre naturaleza. Es una tarea planetaria pero tenemos que comenzar acompañando y haciendo referencia donde podamos, tomando la fuerza y empeño de la insurgencia nuestramericana que vivimos.
6. Sabemos que todo esto no va a ser fácil y exige en estos momentos de una mentalidad militante que primero ayude a rescatar de la vocación de poder del pueblo, su moral y su capacidad de autodeterminación colectiva, que haga de ese acumulado progresivo la verdadera materia prima de la fragua revolucionaria. No hay otra revolución que aquella que nos demuestra nuestra propia capacidad para liberarnos por nosotros mismos de los órdenes de opresión y explotación que nos impone el capitalismo ya sea en su faceta liberal y privatista como en sus caras burocráticas y estatistas. Y aún peor, en sus nuevas versiones paraestatistas y paramilitares que utilizan el terror, el sicariato y la violencia social como salvación última de su miserable poder. Para ello es fundamental multiplicar y profundizar la autonomía de nuestro propio proceso como pueblo, entender que esto no se resuelve con elecciones y cultos al liderazgo. Entendamos que solo el pueblo en lucha desde sus múltiples, coordinadas e independientes formas de dirección colectiva podrá garantizar la victoria que necesitamos.
7. Por ello insistimos que nosotros, asumiendo plenamente lo que hemos llamado una “otra política”, efectivamente hacemos la política desde el pobre en su propia rebelión. Esto nos permite mirar el proceso revolucionario desde otra perspectiva que la del maniqueísmo que han impuesto las cúpulas de los bandos enfrentados dentro de un mismo sistema de poder. Vemos el proceso desde el propio seno de la batalla cotidiana por la vida, de sus ganancias y retrocesos, desde la suma de experiencias y saberes que allí se producen, haciendo ciencia de ellos, construyendo inteligencia colectiva y una nueva ética común, un otro tiempo y otro espacio de lucha que no esté apegado a los chantajes y momentos que solo sirven para la reproducción interna del propio sistema.
8. Y así como nos situamos en este combate de manera plena desde nuestra propia condición de clase, desde sus aprendizajes, sus verdades y necesidades, sus tiempos y espacios de lucha, sus sueños y proyectos, hoy es imperativo pasar a la ofensiva en un momento en que se enfilan dos proyectos de dominio adscritos a todos los modelajes básicos del capitalismo: liberal-oligárquico, corporativo-burocrático, y sus respectivas síntesis y acuerdos. Ya no podemos por la razón que sea quedarnos a la retaguardia de un mando que así como se posicionó de los sueños y programas que nacieron desde las auténticas corrientes históricas de lucha, al mismo tiempo le sirve de chaperona a las nuevas y viejas burguesías, a tecnócratas y burócratas, a inmensos poderes transnacionales que continúan por el camino del saqueo de nuestro suelo y subsuelo. Desde Chávez para abajo (a quienes damos todo nuestro respeto y reconocimiento porque somos iguales) que entiendan que los verdaderos fabricantes de la rebelión inevitable están abajo y no arriba, y si no terminan de entenderlo, si siguen insistiendo en un régimen de “autocracias revolucionarias”, asumiremos que ya no tienen nada que ver con aquel “nosotros” que nació junto a la rebelión popular del 89. Situación que de hecho ya es la condición real de demasiados “socialistas”, nuevos y viejos, que desde su curul institucional o empresarial divinamente comen y se enriquecen explotando nuestro esfuerzo político y productivo. Si hay algo hermoso dentro de la revolución bolivariana es precisamente que aquí o todos nos asumimos como iguales o no hay nada, allí está su alma primaria y su condición libertaria.
9. Es esta posición junto a las tensiones creadas por la arrogancia burocrática, la corrupción descarada, la ineficiencia como norma, la que ha dado impulso a una importante rebelión antiburocrática y antitecnocrática que ya se manifiesta como hecho político, diseminado en todo el movimiento popular, particularmente aquellos que no han aceptado ser un simple portal al servicio de ministerios, chivos de gobierno, mafias o institución alguna, negándose a la “sobrevivencia táctica” que supone el eterno oportunismo sembrado por todos los costados de la organización popular. Es la primera forma de alzarse contra una realidad que tenía que venir inevitablemente dentro de las estructuras de este capitalismo parasitario fomentado por un estado rentista que lo envuelve y lo corrompe todo en estas tierras. Pero ahora tenemos que dar un paso más allá, convertir este espíritu rebelde en política, en una “otra política”, que ya no solo cuestione una situación dada sino que salga al frente de todo lo posible e imposible de la revolución social deseada por millones.
10. La larga transición en la cual ya estamos inmersos exige una estrategia de construcción del pueblo en lucha. No podemos seguir aceptando esa desgastada y ya negada tesis del susodicho “socialismo científico”, donde lo más triste es que lo bueno de la fiesta solo está al final de la historia, cuando ya estamos cansados y borrachos desmoralizados, hartos de aguantar todos las “patronales de la transición” que según su bendita ciencia tenemos que calárnoslos “mientras se eduque el pueblo” y se desarrollen las fuerzas productivas. Pura paja de quienes hicieron del materialismo histórico una mediocre teología en beneficio de unos mandos dictatoriales que a la final condenaron a la derrota a gigantescas y durísimas revoluciones obreras y campesinas en el mundo entero. La construcción del pueblo en lucha es la base de un complejo programa revolucionario que asumimos plenamente pero que no somos unos cuantos mesías los llamados a hacerlo. Esa construcción programática, -la conquista del socialismo como propósito revolucionario- la hacemos a partir de la práctica de una estrategia y desde esa estrategia sus tiempos y logros se centra la única transición revolucionaria posible a nuestro entender. De allí la importantísima tarea de que cada colectivo y espacio social de lucha prepare su propia “carta de lucha”, base fundamental de la producción de identidad política colectiva y del encuentro consciente con “todas nuestras luchas”.
11. Hoy por hoy, en el momento de plena decadencia de esta burocracia “socialista” y nuestra querida y vendepatria oligarquía en que estamos, necesitamos promover algo que se acerque a una “actitud política equivalente”, exigir y exigirnos una relación de equivalentes entre nosotros y los poderes constituidos. No creemos en los pueblos “víctimas de los malvados de la historia”. Frente a los “hijos de puta” que han usufructuado de la producción social, nos rebelamos, nos paramos de frente a ellos, de poder a poder, rompiendo sumisiones y cualquier relación humillante de autoridad a víctima. “En mi hambre mando yo” dirá unos de los célebres entre nosotros, maracucho al fin, enseñándonos desde esa filosofía oculta en la frase, el reto de afrontar plenamente nuestra condición de explotados y hambrientos pero también de garantes de la liberación deseada. Que nadie nos venga a prometer entonces caminos y soluciones de salvación. Al contrario, se trata de promover una subjetividad frontal ante los mandos salvacionistas, autoritarios e impositivos propios de la soberbia de estado. El verdadero poder popular en esta etapa necesita de hombres y mujeres que exijan equivalencia de poderes, equivalencia política ante estas instituciones que sabemos opresivas e inútiles aunque le hagan culto y le lloren a cualquier símbolo revolucionario. Esto preparará nuevos tiempos de rebelión y nuevos retos mucho más profundos y extensos.
12. Estamos efectivamente avocados a una desalienación de la conciencia, su desatrapamiento en este mundo mediatizado y abstracto, pero esto tiene que ir acompañado por un duro y creador esfuerzo en función de la liberación y sanación del cuerpo colectivo e individual desde donde nos hacemos a nosotros mismos. Es la potencia colectiva sana y liberada que pelea el poder con los enemigos en todos los terrenos. Esto es fundamental trazárselo como meta sobretodo si tomamos conciencia del mal desastroso que están produciendo entre nosotros las drogas y todas las porquerías enfermas que identifican el mundo capitalista de hoy. La pobreza y todas estas condiciones degradantes de nuestra vida física y espiritual son en realidad la base de una violencia social que nos puede llegar a acabar como pueblos si no luchamos desde ya contra ella en todo lo que esto implica.
13. Desde nuestros sueños, nuestro cuerpo, el lenguaje, la cultura, hasta todos los espacios de la constitución material del mundo empezando por la tierra, los medios de producción, los espectros comunicacionales, los servicios, la salud, la educación, la construcción comunitaria, la apropiación territorial, así como el antagonismo obrero, campesino e indígena que son fuentes de luz y organización real. Todo espacio de controversia, en sus múltiples facetas ya sean reivindicativos, de resistencia o de franca emancipación, hay que asumirlos plenamente sin ponerle límites a los espacios y formas de lucha. Incluso el estado visto como terreno concreto de la realidad se presenta como tal, no como fin de poder ni mucho menos sino como necesidad táctica y concreta de establecer puentes que nos permitan multiplicar los tiempos de liberación, sobretodo ahora cuando muchos espacios de construcción popular aún dependen de los recursos del estado. Aunque colectivamente nada tengamos que ver dentro de él, necesitamos muchos aliados dentro y fuera del estado, hasta dentro del PSUV si es el caso, pero que asuman plenamente esta “otra política” como principio de lucha, como ética personal y colectiva y como actitud política ante los mandos constituidos.
14. Vamos igualmente por el rescate de la diplomacia de los pueblos en un momento en donde la traición hacia la solidaridad y el internacionalismo de las luchas es un hecho patente en las políticas de los llamados gobiernos progresistas en el continente, ni se diga con los gobiernos de derecha. Por ello es básico reconstruir una estrategia internacionalista y continentalista que pueda hablar libremente y sin ataduras gobierneras. Es decir, desde las mismas resistencias populares, promoviendo desde allí lo que podría ser un hermoso proyecto de integración pero desde una “otra política”, desde la construcción de los pueblos en lucha, desde la producción de solidaridad, del intercambio directo, de la defensa conjunta, siendo esta una verdadera tarea bolivariana y nuestramericana.
15. La revolución no la hacemos para solucionar nuestra situación sino para transformarla. Eso es importante entenderlo. Por ello carajo necesitamos rescatar los grandes valores revolucionarios, contrarios a todo populismo despreciante y todo reformismo inútil. Promover un nuevo hombre y mujer hechos de tierra y alegría, de una firme disposición voluntaria, visión maravillosa que nace del Che. Pero esto no puede ser una simple intención o una bonita voluntad de algunos. Sin duda necesitamos de organización, construir el cuadro organizativo pertinente a “otra política”. La organización es parte fundamental de la construcción del pueblo en lucha, la liberación territorial, la república autogobernante y nuestramericana que añoramos, pero es también una esfera fundamental para la formación integral de este nuevo hombre y mujer. Obviamente esto tiene que entenderse desde el punto de vista del rescate de una moral y una disciplina colectiva básicos a la hora de enfrentar los exigentes y muy probablemente violentos tiempos que se avecinan. La organización común en todas sus diversidades internas, es el único lugar posible del quehacer político, siendo una esfera básica de la misma política y de nuestro poder. Sin ella todo esto que decimos no tiene sentido. Nadie gana esta pelea solo, sólo juntos y con espíritu orgánico y a la vez abierto y despojado de todo sectarismo, lo lograremos. Pero sabemos que esta es una discusión compleja, por ello asumimos la organización como proceso concreto y no como formato disciplinario e invariable. Estamos en la obligación de construir un complicado “ejercito de multitudes”, un gran tejido orgánico y combatiente, donde prevalezca la democracia de la calle, el debate y la decisión colectiva, hecha desde los propios terrenos reales de lucha. Pero donde a la vez se sepa actuar sin complejo desde un criterio de verticalidad y plena disciplina a la hora de hacer operativas las decisiones en cualquier terreno donde se requiera del quehacer colectivo. Cada lugar, cada región tiene su singularidad propia y por tanto sus modos de organización, sus alianzas, encuentros, etc. Pero a la vez necesitamos que todos esos espacios luchen en base a una política y un plan común, con la sutileza inteligente por delante y a la vez el espíritu insurrecto necesario. Con unos principios, una política y acuerdos comunes básicos que multipliquen la potencia revolucionaria de cada quien, reto central para el día de hoy. Comencemos o recomencemos entonces, la voz y los criterios de muchos nos darán el camino y sabrán producir “la razón de todos”.
16. Finalizamos con unas palabras nómadas que parecieron filtradas por los celulares de algunos: “Todo es común…fue el grito colectivista de unos campesinos alzados contra reyes, leyes y dioses injustos…Sus enemigos, su historia fue la de un posible truncado, la de una alternativa a su tiempo que quedó encallada en la guerra y la derrota…Su principio se levanta cual ave fénix…L@S HIJ@S DEL MAIZ REAFIRMAMOS QUE LO QUEREMOS TODO, PARA TODAS, PARA TODOS…”

VOLVEMOS POR TODOS LOS CAMINOS
¡A ORGANIZAR LA LIBERACIÓN POPULAR!

ASAMBLEA MILITANTE POR OTRA POLITICA
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LA DEMOCRACIA SOCIALISTA QUE NO LLEGA...

Javier Biardeau R.

"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente". (Rosa Luxemburgo)
Hay señales despóticas en las filas del campo bolivariano. Y no se prestará uno a un corifeo idiota de silencio ante las mismas. Y lo más grave no son los síntomas sino el “mar de fondo” de las mismas. Perdida de apoyo popular correlativa a la pérdida de rumbo de la revolución bolivariana. Ausencia de debate entre socialistas, con graves consecuencias para la rectificación y la aplicación de todas las R que quieran enunciar. Calco y copia de una mezcla de populismo en clave cesarista, con una suerte de tropicalización del estalinismo más rancio.
Algunos preferirán cerrar los ojos, taparse los oídos o la boca, optarán por decirse a sí mismos: ¡Camarada, déjese de vainas, aquí no esta pasando nada! Pero está pasando, y seguirá pasando mientras no exista una re-conducción radicalmente democrática del proceso bolivariano.
Cuando se activó la vorágine legislativa de diciembre (con sus luces y sombras), ya se anticipaba una crisis de desproporción entre el volumen legislativo y la ausencia de participación del pueblo organizado, movilizado activamente en la defensa protagónica de cada iniciativa legislativa. Muchas de las leyes aprobadas tenían una trayectoria de caída libre, de arriba-abajo, y no como uno supone que podría hacerse en una revolución democrática y socialista mas o menos consistente con la idea de democracia protagónica revolucionaria, de abajo-arriba, contando con sólidas iniciativas, deliberaciones y consultas de las bases de apoyo populares movilizadas, con entusiasmo, en un flujo ascendente de cierta efervescencia revolucionaria, encarnando fuerzas de emancipación social.
Sobre todo, porque son leyes que le competen directamente: son la mayoría de estas leyes, al menos nominalmente, del “poder popular”. Obviamente, al escuchar estos enunciados, no faltarán los rancios estalinistas con sus críticas a los que llaman las “desviaciones del ultra-democratismo” y sanbenito de los “anarcoides”. Sobre todo, porque los espíritus estalinistas no saben ni aprenderán ni un carajo del espíritu libertario que recorrió la experiencia vital de un Marx o un Engels, por ejemplo, o la capacidad de iniciativa de los soviets en 1905, más allá de los que diseñaran o pensarán desde las direcciones de corrientes bolcheviques o mencheviques. Sobre todo, de aquellos que se autoproclaman como “vanguardia” del proceso.
Muy bien. De esa historia de vanguardias esclarecidas, que se van desconectando casi imperceptiblemente de una acertada interpretación de las necesidades y demandas sentidas de los sectores populares, hay todo un largo legado. De allí, que no sorprenda la superioridad del Presidente Chávez en este terreno, frente a la “línea de segundo mando” y los llamados “cuadros intermedios”, cuya capacidad de iniciativa articulada al movimiento popular tiende a cero. “Esperando instrucciones”, podría titularse cualquier película tragicómica a futuro de todo un “destacamento de cuadros revolucionarios” que podrían transformar las condiciones actuales del reflujo de las fuerzas revolucionarias ante la estrategia de avance paulatino y sostenido de la derecha. Pero están paralizados: ¡Esperando instrucciones de arriba, camarada! Esta es la cuna del espíritu decrepito y derrotista del burocratismo.
Por tanto, habrá que recordar como cada 15 de enero se cumple el aniversario de los asesinatos de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht, los dirigentes históricos del ala izquierda de la socialdemocracia alemana. El 15 de enero de 1919, el culatazo del fusil de un soldado del viejo ejército del Káiser ponía fin a la apasionada y apasionante existencia de una de las figuras más destacadas del movimiento socialista europeo: Rosa Luxemburgo.
Sobre todo basta resaltar la afirmación de la capacidad creativa, autónoma y espontánea de las clases trabajadoras, de las multitudes plebeyas y populares en nuestras geografías de experiencia, criticando al “leninismo organizativo” y su tendencia corrosiva hacia el centralismo burocrático. Hoy cuando podría hablarse tanto de la contraposición entre partido-maquinaria y partido-movimiento, es la forma-aparato la que sigue dominando la escena política del campo bolivariano.
Desde mi punto de vista, la vorágine legislativa de diciembre fue la más patética manifestación del partido-maquinaria, de los diputados y diputadas engranadas a la concepción y lógica disciplinaria del partido-maquinaria como forma-aparato. Desde el punto de vista de la realpolitik, todo bien entonces camaradas, pero desde el punto de vista de los "saldos" en los asuntos espinosos de la conquista de mayor espacio de hegemonía popular y legitimidad democrática. ¿Cuándo se avanzó? Una pregunta ingenua, seguramente.
La visión de Rosa Luxemburgo sobre la importancia de la autonomía de las masas, de las multitudes, del pueblo trabajador para la construcción del socialismo y su concepción no instrumental de la democracia representan un recordatorio obligado para comprender la diversidad de orientaciones existentes entre los revolucionarios. Al mismo tiempo, obliga a reflexionar sobre la intensa marginación a la que fue sometido su pensamiento por parte de las izquierda hegemónica ya disciplinada bajo las fórmulas de la III internacional estalinista.
Para recordar la figura de Rosa Luxemburgo parece especialmente oportuno un breve análisis de sus opiniones sobre la cuestión democrática, planteadas en su célebre folleto La revolución rusa, demostrativas de la actualidad y vigencia de su compromiso político y moral.
Escrito en 1918, dicho texto expresa simultáneamente su solidaridad con la revolución rusa y una ardorosa defensa de la democracia socialista que expresa la inseparable triple dimensión del pensamiento y la obra de Rosa Luxemburgo: socialista, demócrata y revolucionaria. Si el siglo que pasó algo nos dejó, fue la dificultad de mantener este triple compromiso entre mantener la revolución, el socialismo y la democracia.
Rosa Luxemburgo, por ejemplo, comprendió la continuidad entre el proceso de 1917 y la anterior revolución de 1905. ¿Comprendemos acaso en nuestro caso la continuidad entre la resistencia al neoliberalismo, la insurrección popular del 27-F y el poder constituyente de 1999, con una construcción radicalmente democrática del nuevo socialismo?
En su primera aproximación señalaba "...una vez en la brecha, la energía revolucionaria del proletariado ruso emprenderá, con la misma lógica ineluctable, la vía de una práctica democratizadora y social radical y adoptará de nuevo el programa de 1905: república democrática, jornada de 8 horas, expropiación de los grandes terratenientes...".
Contra el chovinismo guerrerista que se incubaba como sentimiento en la opinión pública, Luxemburgo vincula expresamente la revolución con la lucha por la paz: "... Pero de ello emana en primer lugar para el proletariado socialista de Rusia la más urgente de las consignas, indisolublemente unida a todo lo demás: ¡Fin a la guerra imperialista!" (Cartas de Espartaco).
Pero a pesar que Rosa Luxemburgo se sitúa en el campo de la solidaridad con la revolución de octubre: "El levantamiento de octubre no solamente ha servido para salvar efectivamente la revolución rusa, sino también para salvar el honor del socialismo internacional"; desde el principio Rosa Luxemburgo es consciente de la tragedia que supondría el aislamiento de la revolución (carta a Luise Kautsky del 24 de noviembre), del cual culpa a las direcciones chovinistas de la socialdemocracia.
Asi mismo, mantuvo diferencias y recelos con las orientaciones bolcheviques a la paz separada con Alemania, que condujeron a la paz de Brest-Litovsk. La solidaridad y el compromiso revolucionario no se hacen desde una actitud de crítica complaciente, como decimos en criollo, con el "jalabolismo" de siempre.
A mediados del año 1918, Rosa Luxemburgo decide sistematizar sus posiciones críticas respecto a la política bolchevique. El aspecto fundamental que preocupaba a Rosa Luxemburgo eran las consecuencias que para el futuro de la lucha socialista podía tener una lectura apologética y unidireccional de la revolución rusa por la tendencia de sus dirigentes a formalizar y teorizar lo que sólo podían ser posturas históricas-contingentes.
Rosa realiza en su obra una severa advertencia contra la utilización de la experiencia bolchevique como un modelo universal para el socialismo, tal como podríamos realizar en la actualidad, para no calcar y copiar de manera sumisa y servil las particularidades y especificidades de la experiencia de la revolución cubana, o para no repetir los errores de la transición democrática al socialismo en el Chile de Allende, para citar sólo dos referencias centrales de muchas inquietudes presentes.
Su folleto La revolución rusa está, por consiguiente, orientado al futuro. "Bajo la teoría de la teoría de la dictadura de Lenin-Trotski subyace el presupuesto tácito de que para la transformación socialista hay una fórmula prefabricada, guardada ya completa en el bolsillo del partido revolucionario, que sólo requiere ser enérgicamente aplicada en la práctica. Por desgracia -o tal vez por suerte- no es ésta la situación. Lejos de ser una suma de recetas prefabricadas que sólo exigen ser aplicadas, la realización práctica del socialismo como sistema económico, social y jurídico yace totalmente oculta en las nieblas del futuro. En nuestro programa no tenemos más que unos cuantos mojones que señalan la dirección general en la que tenemos que buscar las medidas necesarias, y las señales son principalmente de carácter negativo..." (La revolución rusa).
De allí la importancia de insistir en la crítica al imaginario jacobino-blanquista que inspiró al pensamiento y acción de los bolcheviques, en contraposición a Marx y Engels, que siempre estimularon la praxis de las mayorías, de las multitudes proletarias de entonces, en clave de radicalización democrática.
Hoy sabemos que el tema de la democracia sin fín es el aspecto sustantivo de su contundente valoración crítica de la política de Lenin y Trotski y de los riesgos que conllevaba para el futuro de la revolución. Mientras los bolcheviques defendían la consigna de ¡Todo el poder a los soviets! y al mismo tiempo, la convocatoria de una Asamblea Constituyente, Rosa Luxemburgo cuestiona el viraje adoptado por los bolcheviques al disolver el Parlamento y restringir el derecho de voto. Admite que la Asamblea Constituyente podía no ser verdaderamente representativa, pero afirma que en ese caso la disolución debería haber ido acompañada de una convocatoria de nuevas elecciones, realizando una defensa expresa de la existencia de instituciones representativas bajo un gobierno que se proclama socialista.
Su posición no es meramente táctica o de realpolitik, sino de principio y se refiere a la necesidad absoluta de que el socialismo se desarrolle sobre la base de instituciones democráticas. Muchos comentaristas de esta obra han señalado acertadamente que su contenido planteaba la necesidad de la compatibilizar el Parlamento y los soviets (o consejos); junto a la necesidad permanente de derechos democráticos incondicionados. Como es historia, ambos elementos son justamente graves debilidades de las experiencias del llamado “Socialismo real”.
La tendencia de los bolcheviques fue otra, hacer de la necesidad virtud, para acabar defendiendo un "socialismo" antidemocrático o si prefieren un “colectivismo despótico”.
Frente a una frase de Trotski ("Como marxistas nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal") contesta: "Es cierto que nunca fuimos adoradores fetichistas de la democracia formal. Ni tampoco fuimos nunca adoradores fetichistas del socialismo ni tampoco del marxismo.... Lo que realmente quiere decir (esa frase) es: siempre hemos diferenciado el contenido social de la forma política de la democracia burguesa, siempre hemos denunciado el duro contenido de desigualdad social y falta de libertad que se esconde bajo la dulce cobertura de la igualdad y la libertad formales. Y no lo hicimos para repudiar a éstas sino para impulsar a la clase obrera a no contentarse con la cobertura sino a conquistar el poder político, para crear una democracia socialista en reemplazo de la democracia burguesa, no para eliminar la democracia".
¿Socialismo democrático-participativo? El contenido del socialismo para Rosa Luxemburgo es entendido como una ampliación de la democracia (una democracia post-liberal en nuestros términos, y no una fascistoide política anti-liberal), no su limitación, extendiendo la intervención en la vida pública a masas de población que nunca habían sido partícipes de su destino. Por otra parte, el socialismo no puede establecerse por decreto. Nadie posee las soluciones para todos los problemas, ni un método infalible.
Para Rosa la solución de los problemas sólo puede proceder de la fecunda corrección de los errores cometidos, la cual sólo es posible sobre la base de la libertad de crítica y de la más amplia iniciativa popular: "El sistema social socialista sólo deberá ser, y sólo puede ser, un producto histórico, surgido de sus propias experiencias, en el curso de su concreción, como resultado del desarrollo de la historia viva, la que (al igual que la naturaleza orgánica, de la que, en última instancia, forma parte) tiene el saludable hábito de producir siempre junto con la necesidad social real los medios para satisfacerla, junto con el objetivo simultáneamente la solución. Sin embargo, si esto es así, resulta evidente que no se puede decretar el socialismo, por su propia naturaleza, ni introducirlo mediante un "ukase". Exige como requisito una cantidad de medidas de fuerza (contra la propiedad, etc.). Lo negativo, la destrucción, puede decretarse; lo constructivo, lo positivo, no. Territorio nuevo. Miles de problemas. Sólo la experiencia puede corregir y abrir nuevos caminos. Sólo la vida sin obstáculos, efervescente, lleva a miles de formas nuevas e improvisaciones, saca a la luz la fuerza creadora, corrige por su cuenta todos los intentos equivocados. La vida pública de los países con libertad limitada está tan gobernada por la pobreza, es tan miserable, tan rígida, tan estéril, precisamente porque, al excluirse la democracia, se cierran las fuentes vivas de toda riqueza y progreso espiritual. (...).Toda la masa del pueblo debe participar. De otra manera, el socialismo será decretado desde unos cuantos escritorios oficiales por una docena de intelectuales".
La democracia es el único medio para poder limitar los errores inevitables en toda dirección política: "El control público es absolutamente necesario. De otra manera el intercambio de experiencias no sale del círculo cerrado de los burócratas del nuevo régimen. La corrupción se torna inevitable (palabras de Lenin...). La vida socialista exige una completa transformación espiritual de las masas degradadas por siglos de dominio de la clase burguesa. Los instintos sociales en lugar de los egoístas, la iniciativa de las masas en lugar de la inercia, el idealismo que supera todo sufrimiento, etc. Nadie lo sabe mejor, lo describe de manera más penetrante, lo repite más firmemente que Lenin. Pero está completamente equivocado en los medios que utiliza. Los decretos, la fuerza dictatorial del supervisor de fábrica, los castigos draconianos, el dominio por el terror, todas estas cosas son sólo paliativos. El único camino al renacimiento pasa por la escuela de la misma vida pública, por la democracia y opinión pública más ilimitadas y amplias. Es el terror lo que desmoraliza".
Por otra parte, se trata de una defensa de la libertad sin los complejos de verse etiquetada como liberal o como pequeñoburguesa. Las libertades públicas no son algo accesorio, sino el aire mismo imprescindible para poder hablar de algo parecido al socialismo:
"Lenin dice que el Estado burgués es un instrumento de opresión de la clase trabajadora, el Estado socialista, en cambio, de opresión a la burguesía. En cierta medida, dice, es solamente el Estado capitalista puesto cabeza abajo. Esta concepción simplista deja de lado el punto esencial: el gobierno de la clase burguesa no necesita del entrenamiento y la educación política de toda la masa del pueblo, por lo menos no más allá de determinados límites estrechos. Pero para la dictadura proletaria ése es el elemento vital, el aire sin el cual no puede existir".
De forma consistente con las posiciones defendidas ya desde 1903, Rosa Luxemburgo rechaza el jacobinismo político y valora en el más alto grado la autodeterminación e iniciativa de las masas. Esa capacidad constructiva de la sociedad sólo puede desarrollarse con libertad política, cuyo fundamento es el derecho a diferir, a criticar, a oponerse:
"La libertad sólo para los que apoyan al gobierno, sólo para los miembros de un partido (por numeroso que éste sea) no es libertad en absoluto. La libertad es siempre y exclusivamente libertad para el que piensa de manera diferente. No a causa de ningún concepto fanático de la "justicia", sino porque todo lo que es instructivo, totalizador y purificante en la libertad política depende de esta característica esencial, y su efectividad desaparece tan pronto como la "libertad" se convierte en un privilegio especial".
La ausencia de democracia conduce a la degeneración política: "Cuando se elimina todo esto, ¿qué queda realmente? En lugar de los organismos representativos surgidos de elecciones populares generales, Lenin y Trotski implantaron los soviets como única representación verdadera de las masas trabajadoras. Pero con la represión de la vida política en el conjunto del país, la vida de los soviets también se deteriorará cada vez más. Sin elecciones generales, sin una irrestricta libertad de prensa y reunión, sin una libre lucha de opiniones, la vida muere en toda institución pública, se torna una mera apariencia de vida, en la que sólo queda la burocracia como elemento activo. Gradualmente se adormece la vida pública, dirigen y gobiernan unas pocas docenas de dirigentes partidarios de energía inagotable y de experiencia ilimitada. Entre ellos, en realidad, dirigen sólo una docena de cabezas pensantes, y de vez en cuando se invita a una élite de la clase obrera a reuniones donde deben aplaudir los discursos de los dirigentes, y aprobar por unanimidad las mociones propuestas. En el fondo, entonces, una camarilla. Una dictadura, por cierto: no la dictadura del proletariado sino la de un grupo de políticos, es decir, una dictadura en el sentido burgués, en el sentido del gobierno de los jacobinos (¡la postergación del Congreso de los Soviets de periodos de tres meses a seis!). Sí, podemos ir aun más lejos; esas condiciones pueden causar inevitablemente una brutalización de la vida pública...".
La revolución de Octubre ha alimentado la vieja tentación jacobina (y su consecuente fracaso) de la izquierda y su tendencia a intentar sustituir los procesos sociales de aprendizaje, empoderamiento y autonomía de masas por las iniciativas de pequeñas camarillas políticas, y la auténtica dinámica de las transformaciones de la sociedad por un control administrativo. Sobre dicha base, la contra-revolución estalinista estableció su régimen despótico-burocrático.
En todos los sentidos, las opiniones expresadas en La revolución rusa derivan de la lucha en favor del socialismo y de la democracia que había manifestado Luxemburgo a lo largo de toda su trayectoria; por ello este escrito aparece como su auténtico "testamento" político.
Un testamento que contiene una trágica advertencia sobre el triste destino del socialismo si olvida su intrínseca necesidad de democracia y libertad. Un estremecedor aviso que no puede seguir siendo marginado y silenciado. Para no repetir los mismos errores.
Frente a la barbarie capitalista, la alternativa no es la barbarie del despotismo burocrático, sino atreverse a imaginar y pensar figuras de la democracia socialista, del socialismo democrático participativo. Si te interesa el artículo...Pincha aquí

domingo, 9 de enero de 2011

Corrupción y despilfarro: Hermanos siameses en la Venezuela bolivariana

Domingo Alberto Rangel

La oposición parece decidida a sacar al presidente de la República pero por métodos consensuales. Es como si para volar se fabricara alguien no las alas que pediría la lógica, sino una piedra bien pesada. En las mismas declaraciones en que jura su propósito de echar al jefe del Estado fuera del orden legal considerándolo una especie de pícaro que por métodos torcidos se ha infiltrado en el andamiaje constitucional del Estado. Y contra un sujeto así definido y ubicado, la oposición llama a otorgarle al mismo jefe de Estado a quien el magistrado Pekoff ha declarado además tirano, todas las reverencias, consideraciones y privilegios que las Cartas Constitucionales otorgan a los magistrados de pura esencia burguesa. La oposición, antes de calzar las espuelas y de montar a su rocinante electoral, tiene que resolver la flagrante contradicción que media entre la catalogación del jefe de Estado como tirano y las tácticas que se emplean contra él. Si es tirano, y así le califica, hay que decretar la resistencia irrestricta, pasar a la clandestinidad o estar preparado para la clandestinidad y romper todo nexo, relación o parentesco civil con la legalidad. Las palabras tienen un valor lógico o responden a valores racionales; cuando a alguien se le tilda de tirano, se está autorizando el uso indiscriminado en su contra para derribarlo de todas las armas del arsenal político. Si no hubiere esa disposición, sobra entonces llamar tirano, déspota, dictador, sátrapa u opresor.

La tragedia de la actual oposición es que aparte de estar comandado por unos viejos casi valetudinarios, se aburguesó sobremanera en el disfrute de las “coimas”, comisiones y ventajas desmedidas que brinda el Estado opulento en Venezuela a quienes disfrutan del poder. Aquí hay dinero en el Tesoro como para hacer, a la sombra del poder, la fortuna de Bill Gates en un período constitucional. Sabiendo sobornar a los denunciantes de oficio y repartiendo entre civiles y militares cantidades que los destinatarios crean adecuadas a sed de enriquecimiento, en la Venezuela Saudita pasa un sujeto de dirigente estudiantil en la UCV, o de teniente en Fuerte Tiuna, a potentado digno de una biografía de las que consagraron en Francia hace cien años a los príncipes del robo. AD, Copei, el MAS, el MEP, los partidos que tuvieron algo que ver en la Cuarta República con el sórdido negocio de aprovechar el poder tienen hoy dirigentes que al más modesto no lo ahorcan por quinientos millones de bolívares fuertes. ¿Hablamos como caballeros o como lo que somos? Según dice ese Aristóteles latinoamericano que es el compadre Cantinflas.

El PSUV va por el mismo camino. Allí se viene aprovechando el poder con mayor velocidad en cuanto a la ligereza en el robo y en mayor escala todavía en lo que toca a la magnitud del manoteo. Tenienticos, capitancitos que esperaban hace diez años el autobús de La Pastora, ahora tienen ya camionetas Hummer y a sus hijos les compran la camioneta de más lujo en la línea Toyota. Famosas son ya las camionetas en que se desplazan por Caracas los hijos de doña Cilia Flores.

No voy a cometer la insensatez de anunciar una acción judicial en los estrados del Tribunal Supremo, no soy tan cándido para no pensar que los honorables magistrados de ese cuerpo, cuando fueron designados para los cargos que allí ocupan, sabían que entre sus funciones estaría como la más importante, aquella que imita a los gatos en el arte de tapar excrementos. Los caudillos venezolanos fueron todos, sin excepción, ladrones consagrados y eximios en el arte de enriquecerse a fuerza de manoteos contra el Tesoro. No hubo un solo caudillo que ejerciera la Presidencia o ganara batallas que no fuera un émulo de Caco. Como nada ha cambiado en la vida venezolana, pero aun este régimen de gobierno no hace otra cosa que reivindicar lo más odioso que pueda hacer en las tradiciones nacionales, el aprovechamiento es igual o superior a lo que fue en el pasado. Ya veremos a los jefes del PSUV y a los comandantes de la Fuerza Armada de hoy, colocar mañana los “frutos de su lanza” en algún paraíso fiscal de las Antillas o en la clásica banca de la Confederación Suiza. Mi hermana Margarita Rangel de Carnevali, me dijo a propósito, caminando los dos una tarde por la Avenue du Lac de Ginebra, “mirá, estos suizos son tan ladrones como los políticos venezolanos”. Pero tienen el arte, le respondí de disimular sus enriquecimientos ilícitos. Aquí los ladrones del Tesoro echan la casa por la ventana para celebrar el onomástico de la hija mayor.

El petróleo y la cultura que ha creado quien contribuyendo a consolidar y a hacer más odioso el descaro de los políticos, de los militares y en general de los privilegiados. A la tradición de unos caudillos que robaron con desparpajo, sin que una sola gota de sangre afluyera a sus mejillas, se agregan ahora los dirigentes del partido de gobierno, cualquiera que este sea, en el arte de pedir coimas, comisiones o mordidas. La Constitución no escrita de la República Bolivariana de Venezuela, tiene en lo económico sólo tres artículos: ¿Cuánto hay pa’ eso? ¿cómo quedo yo allí? Y cogiendo aunque sea fallo. Lo demás es retórica pomposa para disimular bajo su fronda inútil los vicios de toda clase. Las economías extractivas, de tipo rentístico como que el petróleo terminó por crear en Venezuela, fueron siempre las más corrompidas como son las economías de abundancia no trabajada. El petróleo ha forjado en nuestro país un culto en cierto modo a la holgazanería del cual fue exponente Carlos Andrés Pérez y el actual jefe del Estado no anda muy lejos de ese mundo. Yo viví el lacerante efecto moral en la República de Bolivia donde pasé tal vez los años más fecundos. Fui amigo entrañable de Guillermo Lora, secretario general del Partido Obrero Revolucionario (trotskysta) y de Ramiro Otero (miembros del Buró Político del Partido Comunista). Ambos me decían cuan penoso era ganar allá las elecciones para la directiva de un sindicato porque luego había que convertirse en policías para impedir mediante la vigilancia, que los compañeros desfalcaran las finanzas del sindicato. Aquí el peligro es que desfalquen a toda la República. Si te interesa el artículo...Pincha aquí