hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 9 de octubre de 2010

¿Y como pa qué simpatizarle al enemigo?

J.R.Duque

La reflexión me la removieron unos compas que se acercaron, más o menos llorosos, con esta joya del análisis político: “Si no hubiéramos pateado al PPT y a Podemos hubiésemos sacado (en las elecciones) 500 mil votos más”.
Mi respuesta: “Y si en vez de declararnos en revolución o al menos en rebelión, y hubiésemos pactado con los adecos, Primero Justicia y UNT, hubiésemos sacado ocho millones de votos”.
Pregunta para los compas, para el camarada Presidente y para el chavismo en pleno: ¿cuál es nuestra maldita misión histórica? ¿Ganar elecciones a costa de lo que sea o hacer una Revolución? Si la misión es ganar elecciones pues listo, vamos a hacer alianzas con AD y el reguero de partidos de derecha; les jalamos bolas a los burgueses y a los gringos, financiamos a Globovisión, les damos una patada por el culo a los comunistas, a los negros, indios y pobres (a quienes captaremos vía propaganda mediática para que se odien a sí mismos y nos quieran a nosotros), proclamaremos que esto es una revolución que le abre los brazos a la sociedad civil y la libre empresa, y ya: segurito que así ganaremos las elecciones del 2012 con 18 millones de votos.
¿Qué? ¿No les gusta la fórmula? Entonces volvamos a la pregunta de arriba y ahora pongámonos serios para responderla: ¿Nuestra misión es ganar elecciones a costa de lo que sea o hacer una Revolución?
***
Se comprende el pánico de algunos compas chavistas y camaradas con el GPS dañado, para quienes la Revolución sólo es posible hacerla desde el Gobierno y con Chávez en la presidencia. Hay gente que cree que cuando el chavismo ya no sea gobierno entonces se acabará la Revolución, la historia se detendrá o volverá atrás y entonces estaremos todos perdidos. Habrá que recordarles que la Revolución no es un acto de Gobierno sino un acto de Pueblo; que si bien en este período llamado Gobierno Bolivariano el avance hacia la Revolución ha sido gigantesco y relativamente poco doloroso, cuando el actual gobierno cese en funciones la Revolución continuará su avance aunque bajo condiciones lamentables, muy distintas a las actuales: habrá que seguir haciendo actos revolucionarios pero éstos serán ilegales (las leyes las volverán a dictar ellos, los enemigos) y por lo tanto quienes continuemos haciendo Revolución seremos perseguidos, asediados, encarcelados, torturados y asesinados por las hegemonías.
Hacer una Asamblea u organizar una protesta ya no será algo bien visto en los medios sino que será criminalizado, aplastado, proscrito. Quien quiere hacerse una idea de lo que nos espera a quienes reunamos a diez o veinte personas para ensayar métodos de formación y discutir de política, favor remitirse a los casos Yumare, Cantaura y El Amparo, masacres de los años 80 en contra de gente que quería hacer cosas menos graves que las que estamos haciendo ahora.
En esas condiciones habrá que continuar la tarea de organizarnos como pueblo, y, lamentándolo mucho por los compas que le han cogido el gustico a echar cuentos y cantar hazañas por Venezolana de Televisión, lo que recibiremos ahora de los medios del Estado (y de los privados, como siempre) será insulto, bofetada y patá e kung-fú.
Será muy doloroso, pero al menos tendremos claro algo esencial para continuar y afirmarnos en la historia: que las Revoluciones no son ni pueden ser actos oficiales sino ilegales, al margen y también en contra de las leyes burguesas.
***
Continuemos con el síndrome del que le quiere caer bien al enemigo histórico. Todavía resuena por todas partes el clamor de varios grupos que solicitan el Premio Nobel para Fidel Castro, Chávez, las Madres de la Plaza de Mayo y otros. Es decir: increíblemente, hay quienes quieren que alguna gente revolucionaria o cercana a la revolución o a la sociedad que queremos reciba un premio que fue concebido para premiar a los constructores de la sociedad burguesa.
Es la misma condición mental de los que cargan un nudo en la garganta por lo que hubiera pasado si Chávez no hubiera carajeado a Ismael Ramos y al PPT en pleno. La misma condición mental de los que creen que es revolucionario darle un aporte millonario al “maestro” Abreu para que sus orquestas salgan a mostrarle al mundo lo bien que imitamos a los europeos. Y es la misma condición mental de los que creen que la labor de los alcaldes y gobernadores chavistas, y de los nuevos diputados, es hacer lo mismo que hacían los diputados de antes: promulgar leyes burguesas, gobernar para fortalecer la sociedad que tenemos; ocuparse del ornato público, de defender la moral y las buenas costumbres. Que la clase media piense así, se entiende; pero que alguien se llame revolucionario pero no desee destruir esta sociedad sino maquillarla y remendarla, ya es materia metafísica.
***
No sé exactamente por qué razón este tema se me emparenta con la vieja discusión acerca de si hay una o más formas de ser “socialista” o “de izquierda”. Desde hace muchos años, Teodoro Petkoff anda llenando de ladridos los medios de información de la derecha, en busca de un reconocimiento que él ha pateado y desechado con sus actos: Petkoff quiere ser reconocido como el último socialista, y para lograrlo ha tenido que perfeccionar una insalubre maniobra retórica que le ha conseguido adeptos. Su misión ha tenido éxito en ciertos círculos, y no es extraño para nada: el hombre ha logrado embaucar a una o dos generaciones de sifrinos y aristócratas con la leyenda autorrefrendada de que él fue guerrillero, anduvo con un fusil por las montañas y se fugó del Hospital Militar. Resultado: a alguna gente le cuesta poner en duda que Teodoro Petkoff sea un hombre de izquierda.
Todo un personaje cinematográfico, en cuya boca resuenan muy convincentes algunas tesis, como por ejemplo esa según la cual hay dos formas de ser de izquierda: la forma caduca, fracasada y fea representada por Cuba, Castro y los extintos comunismos de la Europa Oriental, y por otra parte la forma linda, potable y soportable representada en él: la “izquierda” que negocia con los empresarios y terratenientes las condiciones en que seguirá explotando obreros y campesinos, la izquierda que tiene el enorme cinismo de autoproclamarse izquierda mientras defiende a los figurines de la derecha. Teodoro puso a la Bachelet como ejemplo de lo que debe ser un izquierdista latinoamericano, y días después el Departamento de Estado (administración Bush) hizo lo mismo: decir que había un socialismo con el que se podía dialogar y negociar: Lula, Bachelet, el güevón de Uruguay antes de Pepe Mujica.
***
Post-datas. 1) El PPT seguirá siendo promocionado como una izquierda chévere que resulta grata a Globovisión. Vladimir Villegas, Kico y otros fantasmas se están encargando de eso. 2) Presidente Chávez: no se le vuelva a ocurrir ofrecer neveras y lavadoras baratas una semana antes de las elecciones. Sobra la explicación del porqué.