hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

martes, 19 de octubre de 2010

La CIA ya es de todos. A Eva Golinger con “infinito amor”

Fernando Villavicencio / Ecuador

“En América Latina una estrategia de gobiernos corruptos y autoritarios ha sido acusar a la oposición de ser agentes de la CIA, para luego perseguirlos e incluso eliminarlos”

“Un solo disparo me pudo alejar de tu sonrisa, pero ahí te dejo veinte tiros en mi cuerpo para que sepas porque me mataron”

La izquierda latinoamericana desde la década de los sesenta del siglo veinte, viene enfrentando una doble crueldad: el ataque visible, directo al corazón, con enemigos de frente; y también el otro, el más temible, el de la criminalización escondida y estigmatización cobarde, proveniente de las propias filas de una izquierda que piensa con el parietal derecho y lanza elegantes hienas a silenciar la voz de los distintos. Son almirantes de la palabra, eunucos del fusil, adoradores de insectos, coleccionistas de lápidas, convertidos en pesquisas intelectuales del socialismo del siglo 21.

Ahora han vuelto a su faena de ponerle marco teórico al pillaje, a bautizar a un engendro de la historia: “Revolución Ciudadana”, condecorándolo como el emblema de la liberación del Ecuador. Cofradías de adoradores de las zurdas oficiales latinoamericanas, destilan saliva de adoración al “Señor Presidente[1]”, fugado de la obra de Miguel Angel Asturias.

Acostumbrados a jugar a la rayuela en Marte, estos coleccionistas de tragedias, han desempolvado a Philip Agee[2], y con habilidad de pistolero ciego van marcando a sus nuevas víctimas, como agentes de la CIA: líderes indígenas, sindicales, pensadores libres, escritores, organizaciones históricas de izquierda, movimientos sociales, dignos seres de arcilla popular, aparecen enrolando los registros “clasificados” de la Central de Inteligencia Americana CIA, por el delito de seguir creyendo en una luz que no enceguezca.

Luego del fallido “Golpe de Estado del Cabo Cotonete[3]” del 30 S, una corporación internacional, liderada por la ciudadana americana-venezolana, Eva Golinger, asumida en biógrafa del Presidente Hugo Chávez, ha hilvanado la defensa del Presidente Rafael Correa, disparando el infaltable “sedimento verbal”, con el conocido estilo de los pajes de Stalin, convocando murciélagos a la casa para espantar las ratas, sin más argumentos que un cementerio de simplezas y veneno recargado. Respecto al “golpe de estado” la realidad los está destrozando, aquí lo que se armó fue un “golpe de efecto”, liderado por “El Señor Presidente”, para cubrir la corrupción babilónica. De la oferta de muerte cruzada solo quedaron muertos cruzados, del ejército y la policía, sacrificados por el delirio extravagante del Comandante en Jefe, que de rehén del Regimiento Quito[4], pasó a convertirse en rehén de la Recoleta[5]. Dice usted compañera Eva, que la derecha, el imperialismo y la CIA estuvieron tras el golpe del 30 de septiembre, significa eso que se trató de un autogolpe, porque cualquier ciudadano medianamente informado y sin retorcidos intereses, reconocerá que la derecha de pedigrí, la crema de la partidocracia corrupta y los apóstoles de los imperios y subimperios, comen y duermen en Carondelet, mientras refrendan los más apetitosos contratos públicos y se distribuyen utilidades.

Señorita Golinger, cuando venga a Ecuador le presentaré a Alexis Mera[6], la mano izquierda de Rafael Correa, el hombre aún huele a Cortijo[7] y a Febres Cordero. Juntos pasaremos lista al ochenta por ciento del gabinete correísta, usted notará en sus rostros más de treinta años de neoliberalismo y corrupción. Y también me permitiré presentarle al sub grupo revolucionario “Ruptura de los 25”, conocidos en Ecuador como “los chicos de USAID”, sigla que usted pronuncia con facilidad.

Eva, venga a Ecuador, no de turismo bolivariano, venga a dormir el desempleo de miles de trabajadores públicos despedidos por su ídolo; venga a probar la “caridad socialista” de 30 dólares mensuales del bono solidario; venga compañera, a sumarse a los cedros, caobas y chontaduros que defienden el Parque Yasuní y a los humanos fantasmas no contactados, frente a las perforadoras del Coronel Quarich[8]; venga, le recibirán los niños de Dayuma[9], aún guardan casquillitos de fusil; venga a Molleturo, le espera Carlos Pérez[10] y más de veinte terroristas del agua; venga a bañarse en los ríos de Tenguel[11], el olor a mercurio le recordará el rostro metálico del Ministro Galo Borja, de la minera PazBorja. Le temblará el pulso cuando salude con el Gerente de Petroecuador, Vicealmirante Manuel Zapater, acusado por la Comisión de la Verdad, del asesinato de dos compatriotas.

Le invito señorita Golinger a pasar una noche de manjares en la casa de Marco Bone, en el Guasmo[12] guayaquileño, para hablar de macro economía y contarle del despojo a nuestra patria en los convenios petroleros con Venezuela; para entregarle los contratos de créditos chinos al 7% de interés, pagado con petróleo barato. Venga a Ecuador, Eva, ojalá usted me pueda informar a dónde van los barcos con petróleo ecuatoriano entregados a dedo a PDVSA de Venezuela, ANCAP de Uruguay y PETROCHINA, ¿sabía usted compañera, que esos barquitos nunca llegan a su destino y que ese petróleo lo comercializa el trader “mafioso” TRAFIGURA de Marc Rich, representado en Ecuador por el poderoso buffete socialcristiano González&Peñaherrera?

Venga a mi Ecuador “socialista”, con petróleo privatizado al estilo chino, brasilero, indonesio, venezolano, ruso y coreano; traerá su móvil u ordenador propio con skipe, porque aquí la telefonía celular es una de las más costosas de la región, gracias a que su líder socialista, renovó el contrato a América Móvil del también “socialista” Carlos Slim. Por favor, traerá pañuelo para llorar en la frontera, junto a cuarenta mil desplazados y a catorce mil soldados ecuatorianos movilizados por Correa para servir de yunque en el Plan Colombia.

Cuando esté por acá, también le contaré que el régimen de su ídolo, amnistió al ex Presidente derechista GustavoNoboa, implicado en negociados de deuda externa y petróleo; le pasaré el dato que el gobierno revolucionario levantó la orden de prisión contra el ex Presidente Jamil Mahuad, autor del atraco de 8 mil millones de dólares en el feriado bancario del año 1999; de paso le informaré que su Presidente acaba de pedir amnistía para el gerente del neoliberalismo, prófugo de la justicia Alberto Dahik. Como verá hay muchas cosas que contarle, por favor venga a mi país socialista.

Compañera, la infamia jamás servirá de pretexto para esconder errores y traiciones, esa estrategia ha cobrado muchas vidas en el continente, hoy solo quisiera recordar la pérdida de Roque Dalton, salvadoreño de El Salvador, puntero izquierdo en todos los partidos de la vida, tres veces salvado de morir fusilado por el lado derecho, no pudo salvarse de la bala dirigida por la izquierda. A Roque, el poeta capaz de curar la injusticia social con una aspirina del tamaño del sol, sus propios “compañeros”, le publicaron el último verso, a balazos. Ese día hace 35 años el poeta dejó de morir.

Roque Dalton, activista de la alegría, poeta de la economía, fue fusilado por orden de Joaquín Villalobos, líder guerrillero de la “izquierda revolucionaria” de El Salvador, acusado de ser agente de la CIA, trotskista y enemigo de la revolución. De sus huesos nadie sabe el paradero, pero sí, del destino de quien a tiros publicó su muerte, Joaquín Villalobos, de la boina del Che se convirtió en asesor de estrategias militares del ex Presidente Álvaro Uribe de Colombia, y ahora funge de lo mismo en el Gobierno de Felipe Calderón de México, dos regímenes de “izquierda revolucionaria”, dirá usted, señorita Eva.

A quienes vayan tras los huesos de Dalton, en Centroamérica, en los llanos, en los andes y en las grandes plazas de Latinoamérica, por favor, cuídense de esa derecha que dispara por la izquierda, en nombre del “socialismo del siglo 21”. La certeza que nos queda es que los Villalobos post modernos apoltronados en los cortijos del poder, pronto encontrarán su destino, muy lejos de los versos, de los huesos, del polvo enamorado de Roque Dalton.

A algunos cuando nos tocan el dolor ajeno con el dedo infesto de la temeridad, nos tocan el zafiro encantado de la rebelión. Aún andamos en la lista de los vivos, por si alguna zancadilla adelanta nuestro final, invocaré la confesión de un viejo amigo al que hasta hoy le sigue esperando su compañera de vida, para bailar la victoria de la humanidad: “Mi amor un solo disparo me pudo alejar de tu sonrisa, pero ahí te dejo veinte tiros en mi cuerpo para que sepas porque me mataron”. Para Eva desde Quito, con infinito amor.