hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 4 de septiembre de 2010

La incompetencia del gobierno prende fuego a Rusia

Guennadi Ziug�nov
Pravda

Traducido del ruso para Rebeli�n por Josafat S. Com�n


Todav�a no ha terminado el 2010, pero ya ha entrado en la historia de Rusia como uno de los m�s dram�ticos. El calor y la sequ�a han favorecido los incendios de grandes proporciones. Han ardido aldeas y pueblos enteros. Las fotograf�as de las cenizas no se diferenciaban del J�tyn1 calcinado durante la guerra. Pero la gente ha fallecido no solo como consecuencia directa del fuego. Incluso en la capital en esos d�as de finales de julio y principios de agosto, cerca de 700 personas al d�a abandonaban este mundo, lo que significa que en los lugares afectados por el fuego se ha duplicado el n�mero de muertes.

Han ardido enormes extensiones de bosque. Se ha infligido un perjuicio colosal al medio ambiente. La agricultura que ya de por s� estaba de capa ca�da, ha sufrido un dur�simo golpe. Cientos de miles de campesinos se van a quedar este a�o sin recoger la cosecha. El aumento de los precios de los principales productos de alimentaci�n va a ser inevitable.

El alcance de la tragedia es evidente: ha afectado a decenas de millones de personas. Y aunque a lo largo de los �ltimos a�os Rusia ha venido padeciendo una larga lista de desgracias, la actual se diferencia por sus enormes proporciones. Las consecuencias de lo ocurrido sobre la vida del pa�s est�n todav�a por ver. Millones de personas han estado respirando productos t�xicos, con el consiguiente grave perjuicio para su salud. Habr� que esperar un tiempo para evaluar el alcance real de lo ocurrido. La desgracia en la que se han visto sumidos nuestros conciudadanos ha tenido una gran repercusi�n por todo el pa�s. Se sigue recogiendo ayuda para los afectados. Tampoco se ha quedado al margen el Partido Comunista de la Federaci�n Rusa. Nuestros camaradas contin�an recogiendo fondos y ayuda material para los afectados. El CC del PCFR coordina el trabajo de las organizaciones regionales del partido. Pero ni siquiera el respaldo de todo el pueblo podr� devolver a los familiares y allegados a aquellos que han sufrido tan amarga p�rdida en estos d�as de incendios.

Por desgracia ha sucedido lo que siempre sucede cuando el gobierno act�a �a lo que salga�, cuando es incapaz de cumplir con su cometido, cuando desoye la voz del pueblo. Ha ocurrido aquello que nosotros, los comunistas, hemos estado intentando evitar denodadamente. Hab�amos advertido de las crecientes amenazas que se cern�an sobre el pa�s a todos aquellos de los que depende la toma de importantes decisiones en el pa�s. Hace cinco a�os, nuestro partido difundi� en la Duma un informe especial, �los l�mites de la ca�da�, elaborado por los mejores cient�ficos. En el 2006-2007 nos opusimos frontalmente a la nueva y destructiva ley de bosques. El mismo concienzudo trabajo que llevamos a cabo durante la discusi�n sobre la ley del agua. En las diferentes mesas redondas que se organizaron entonces en la Duma se analizaron al detalle esos documentos. Hicimos llegar a la direcci�n del pa�s informes especiales sobre el tema. Hemos mantenido una l�nea consecuente para la utilizaci�n de nuestras riquezas en tierras, bosques y agua en beneficio de todos los ciudadanos de Rusia. Exigimos que el estado asumiese la regulaci�n de sus relaciones. Demostramos que la adopci�n de las nuevas leyes de bosques y recursos h�dricos contradec�an esas tareas. Hicimos un gran esfuerzo por llegar a la opini�n p�blica, utilizando todos los medios a nuestro alcance, desde la tribuna parlamentaria hasta los actos de protesta. Recurrimos a todas las posibilidades que nos dejan de llamar a la puerta del gobierno. Pero no pudimos abrir una brecha en esa formaci�n de funcionarios tras la que se esconden los intereses del gran capital y el beneficio personal.

Tras las inundaciones en el r�o Lena y el C�ucaso norte y el terremoto en Sajal�n, exigimos al gobierno medias mucho m�s concretas y decididas para poner orden. Insistimos en que el accidente en la central hidroel�ctrica de Sayan-Shushen no hac�a m�s que confirmar la imperiosa necesidad de recuperar la propiedad estatal sobre los sectores estrat�gicos de la econom�a. Explicamos que el incendio en la discoteca �el caballo cojo� de Perm exig�a que se adoptase un paquete entero de medidas que velase por la seguridad de los locales p�blicos. Demostramos c�mo los superbeneficios de los �reyes del carb�n�, que ahorraban en medidas de seguridad y salud para los mineros, eran el camino seguro para que se produjesen accidentes en las minas �Raspadskaya� y �Voroshilov� en el Kuzbass.

Lamentablemente no pudimos conseguir que el gobierno entrase en raz�n. No les convencimos para que encendiesen el sem�foro rojo en el camino de la oligarqu�a al enriquecimiento. La ra�z del mal permanece intacta: esa incontenible y c�nica carrera del capital tras el beneficio. Los c�rculos gobernantes est�n resueltos a satisfacer sus apetitos. Insisten en despojar al estado de la responsabilidad en las esferas m�s importantes de la actividad econ�mica. El capitalismo criminal ha acabado con casi todas las haciendas colectivas, que estaban preparadas para hacer frente a sequ�as e incendios.

Nuestros m�ximos responsables se han esforzado por designar a los �cabezas de turco� a los que hacer pagar el pato por cada accidente o cat�strofe. Al mismo tiempo se garantizaba la inmunidad de los principales funcionarios, responsables de los m�s abominables experimentos sobre el pueblo y nuestro pa�s. Kudrin sigue siendo �insustituible�, pues para algo ejecuta con �xito el desangrado de nuestra econom�a y su esfera social, cargando los gastos sobre los hombros de las regiones m�s pobres.�Insustituible� es Serdiukov, pues es dif�cil encontrar a alguien m�s indicado para transformar el ej�rcito en un puesto de mercadillo. �insustituible� es Fursenko, avezado especialista en enterrar sin inmutarse los mejores logros de nuestra ciencia y nuestro sistema educativo. �Insustituible�, c�mo no, sigue siendo el principal privatizador del pa�s, destructor del mejor sistema energ�tico del mundo, al que han dado ahora en arriendo el desarrollo de la nanotecnolog�a (se refiere a A. Chubais. N de la T.).

Las cabezas visibles del pa�s culpan ahora de lo sucedido a los gobernadores y sus funcionarios. Los gobernadores piensan que la culpa es del gobierno central, pero despiden a los responsables locales. Los responsables locales creen que la culpa de todo la tiene la calamitosa pol�tica del gobierno, aunque no lo digan en voz alta.

Todos y todo son los culpables: el clima y los elementos, las turberas y los amantes de pasar el d�a en la naturaleza, los vendedores de ventiladores y los ciudadanos que no hab�an arado sus huertos y campos en los pueblos. Inocente es su partido gobernante. No son culpables ni pol�tica, ni jur�dica, ni moralmente.

A la gente que no ha creado nada en esta vida le gusta echar la culpa a los dem�s. Aquellos que no han levantado nada con sus propias manos, son luego los primeros en echarse flores. Este autobombo del actual gobierno no hace m�s que alejarlo m�s de la vida real. Baste con un ejemplo. Contrariamente a todas las promesas de los funcionarios, son muchos los veteranos de la Gran Guerra Patria que siguen sin recibir los apartamentos prometidos.

A la luz de los incendios de este 2010 ha quedado en evidencia la incapacidad del gobierno en asuntos concretos. Millones de personas han tenido que hacer frente al problema de c�mo defender su vida, su techo, su futuro. Los ciudadanos de Rusia han descubierto que el gobierno, sus figuras m�s destacadas, est�n incapacitados para resolver los problemas de gobierno y cumplir con sus obligaciones. Los intentos de otorgar alguna relevancia a su actividad, de demostrar el �modo manual de gobierno�, solo ha venido a subrayar la incompetencia y torpeza de la vertical de poder.

Lo que ha ocurrido no solo representa una lecci�n para el propio gobierno. Es tambi�n una lecci�n para el pa�s y sus habitantes. Una lecci�n para aprender a valorar la situaci�n no por lo que te cuentan o ense�an por la televisi�n, sino por los hechos y las capacidades. Una lecci�n de c�mo luchar por sus derechos y formar un gobierno en inter�s del pueblo.

Los especialistas ya hab�an advertido que el de este a�o ser�a un verano caluroso. Es algo que indicaban los pron�sticos de los meteor�logos y la experiencia pr�ctica de la administraci�n. Por consiguiente el fuego con sus elementos no se nos echaron encima de repente, sino que cab�a esperarlos. Sin embargo no se adopt� ninguna medida para preparar al pa�s ni su poblaci�n para una situaci�n de emergencia.

Hay asuntos en los que un gobierno est� obligado a trabajar sin necesidad de que haya una advertencia espec�fica. Hay problemas para los que debe estar siempre preparado. Minimizar las consecuencias de los desastres naturales, de los conflictos militares y pol�ticos, de los bloqueos econ�micos, del terrorismo y de la delincuencia, son competencia directa del estado. Para eso existe el Ministerio para Situaciones de Emergencia (MSE) y otras organizaciones. Para eso debe haber sido dise�ado un plan de medidas profil�cticas y de movilizaci�n. �La profilaxis de las enfermedades es m�s barata que su tratamiento�; es esta una m�xima aplicable no s�lo a la medicina. Y si el gobierno no lo entiende, se convierte en algo perjudicial para la sociedad que debe ser sustituido.

Las prioridades del r�gimen gobernante est�n cada vez m�s convirtiendo Rusia en el reino del absurdo. Las estructuras del MSE, a la hora de pedir voluntarios para ir a apagar los incendios, les ped�an que viniesen preparados con su comida, con sus botellas de agua, y hasta con sus propias m�scaras antig�s. Y el deseo de los funcionarios de agradar a la direcci�n les lleva cada vez con m�s frecuencia a actuar siguiendo el gui�n de un mal chiste. La medici�n de los fen�menos atmosf�ricos y sus registros se llevan a cabo desde no m�s de doscientos a�os. Algo que no ha impedido a los responsables del instituto de Meteorolog�a llegar a afirmar que una ola de calor como la sufrida no se daba en Rusia desde hace m�s de mil a�os.

Hemos conseguido desarrollar un sistema capaz de convertir en farsa cualquier tragedia. Destacadas figuras del gobierno hicieron un llamamiento a la oposici�n para no convertir el dolor de la gente en arma pol�tica, lo que no impidi� que fueran ellos mismos los que primero comenzaran a hacerlo.

Haciendo ver que participaban personalmente en la extinci�n de los incendios, estaban en realidad reconociendo el colapso del sistema que dirigen. La funci�n de un gobierno consiste en prevenir las cat�strofes, asegurar unas condiciones seguras para la vida de la poblaci�n. Una tarea esta en la que han fracasado estrepitosamente. La oleada de incendios ha afectado a todas las regiones del centro. Es una tragedia que no pueden disimular ante los televidentes por mucho que se esfuercen. En una situaci�n as� tampoco basta con las videoc�maras de seguridad que vigilan la construcci�n de las viviendas que han de sustituir a las casas que han ardido.

El gobierno, ocupado como est� en desenmascarar el pasado sovi�tico con el fin de justificar su arbitrariedad �funcionario-olig�rquica�, se niega a querer a prender algo de sus predecesores. Ya en los a�os 30 en la URSS para la lucha contra los incendios se fabric� un tren oruga todoterreno, el �Yaroslvets�. Posteriormente se comenz� a fabricar maquinaria pesada para la extinci�n de incendios sobre la base de la maquinaria militar. En el pa�s aparecieron las primeras unidades militares para la instalaci�n de tuber�as, reconvertidas ya en 1952 por decisi�n de Stalin en un g�nero especial de tropas.

El tiempo confirm� la importancia de esas decisiones para la seguridad del pa�s. Esas tropas salvaron miles de vidas de nuestros soldados en Afganist�n, fueron una ayuda confiable que ayud� en la cat�strofe de Chern�bil y el terremoto de Spitak, en los incendios de bosques y turberas. Al comienzo de las �reformas� eran tropas compactas bien pertrechadas y preparadas para cualquier eventualidad. No solo ofrec�an cobertura a las tropas durante los combates, tambi�n representaban una reserva estrat�gica para situaciones de emergencia. Ahora, con la transformaci�n emprendida por Serdiukov, todas esas brigadas se han visto reducidas en esa �nueva imagen de las Fuerzas Armadas�. Solo han quedado algunas brigadas aisladas en alguna circunscripci�n militar y en la marina. El pa�s se ha quedado sin una importante reserva estrat�gica.

El enfoque integral de los problemas permit�a a la URSS resolver las tareas m�s complejas. En 1972 tambi�n se produjo una ola de calor similar, pero entonces los incendios de bosques y las turberas en llamas no se convirtieron en un cataclismo general. Para la extinci�n del fuego se movilizaron m�s de cien mil soldados. Ahora han sido once mil y adem�s con retraso. En aquel entonces, s�lo en la regi�n de Mosc� se desplegaron 300 l�neas de tuber�as con una longitud total de 1300 km. Por el contrario el gobierno actual apenas ha conseguido desplegar 170 km, en el territorio de 4 regiones: Mosc�, Nizhegorod, Riazan y Vladimir. �Debemos sorprendernos de que las p�rdidas de los incendios del 2010 superen en varias veces a las p�rdidas del 72?

La ingenier�a nacional ofrece hoy propuestas interesantes, pero el gobierno se empe�a en ignorar las posibilidades de la aeron�utica nacional y de otros sectores. Ya a comienzos de la d�cada la oficina de dise�os y proyectos de los Urales dise�� un tanque contraincendios. Pod�a cargar una importante reserva de agua, avanzar campo a trav�s y abrirse paso en el interior del bosque hasta llegar al foco del incendio. Su conversi�n sobre la base de los T-72 pod�a resultar bastante asequible desde el punto de vista econ�mico. Pero el proyecto no vio la luz. Incluso ahora, tras las amargas lecciones de este verano, el gobierno no se apresura a actuar de un modo diligente. Sigue sin prestar atenci�n a los dise�os nacionales, pero estudia la posibilidad de adquirir maquinaria contraincendios en el extranjero.

El PCFR considera que este retraso en la adecuaci�n del pa�s a los intereses nacionales puede acarrear consecuencias irreparables. Todo el mundo ha podido constatar que la actual composici�n del gobierno que encabeza Putin es incapaz de hacer frente a los problemas que se acumulan. La situaci�n requiere que el presidente de la Federaci�n de Rusia, como cabeza visible del estado y como pol�tico sin partido, se responsabilice personalmente de desatascar esta �obstrucci�n administrativa�.

Al mismo tiempo el PCFR insiste en la ejecuci�n de las siguientes medidas prioritarias:

1. Llevar a cabo un an�lisis detallado de los motivos y las consecuencias de la situaci�n excepcional de este 2010, en el Consejo de Estado y en una sesi�n especial de la Duma.

2. Adoptar en el transcurso de dos meses un plan especial de actuaci�n para todo lo relacionado con la seguridad nacional, la defensa del pa�s y de la poblaci�n ante situaciones de emergencia.

3. Redactar una nueva ley de Tierras, bosques y recursos h�dricos. Paralizar, hasta su aprobaci�n, las leyes vigentes, en lo concerniente al paso a manos privadas de la tierra, bosques y acu�feros.

4. Detener inmediatamente los planes vigentes de futura privatizaci�n de la propiedad estatal. Abordar el incremento de la propiedad estatal y la eficacia de su gesti�n.

5. Reconocer como imprescindible el desarrollo de las haciendas colectivas y de las empresas de econom�a forestal como condici�n imprescindible para la resoluci�n de los acuciantes problemas. Dise�ar y poner en marcha un programa de recuperaci�n de las grandes haciendas colectivas altamente especializadas para la producci�n y comercializaci�n de la producci�n agraria.

6. Restablecer el Servicio nacional de guardabosques. Ejecutar un programa integral para la recuperaci�n de la fertilidad de las tierras y la roturaci�n de las tierras bald�as. Crear brigadas especializadas en trabajos de mejora.

7. Aumentar la financiaci�n del Complejo agroindustrial, hasta alcanzar cuando menos un 10% del gasto presupuestario. Recuperar en el transcurso de cinco a�os la base material y t�cnica del sector agrario y su equipamiento energ�tico. Poner en marcha un programa que asegure unas condiciones normales de vida para la gente del campo.

La ejecuci�n de estas medidas mejorar� considerablemente la competitividad de Rusia en el siglo XXI, mejorando la defensa de los ciudadanos del pa�s ante accidentes y cat�strofes. Sin la utilizaci�n de estas medidas todas las conversaciones sobre la modernizaci�n del pa�s seguir�n siendo palabrer�a hueca.

Por su parte el grupo parlamentario del PCFR est� dispuesto a presentar nuevamente nuestra propuesta en el orden del d�a de la Duma para proyectos de ley de Tierras, bosques y recursos h�dricos, rechazados anteriormente por �Rusia Unida�.

Notas:

1. Aldea bielorrusa que fue incendiada por los nazis durante la guerra con sus 150 habitantes dentro

Fuente: http://gazeta-pravda.ru/content/view/5518/34/