hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

miércoles, 28 de julio de 2010

Las armas de la razón

Douglas Zabala

La única vez que un contingente de venezolanos armados de lanzas, machetes, fusiles y coraje, decidió atravesar la frontera con Colombia para ir a matarse con el enemigo, fue aquel 27 de mayo de 1819 cuando desde el pueblo de Mantecal, Bolívar, Soublette, Anzoátegui y el también legendario Juan José Rondón iniciaron la marcha para liberar Nueva Granada. De manera que ni el mismisimo Francisco de Paula Santander que en estos tiempos de exhumaciones y calaveras se le ocurriese resucitar, nos haría pelear con nuestros hermanos colombianos; sólo por el pretexto de evitar una derrota que aquí nadie la quiere con balas sino con votos.

Guerrilla que no se mueva está condenada al fracaso. Así que lo de Hoyo en la OEA no pasa de ser más que una bufonada; y eso lo sabe Santos, Alfonso Cano y el propio Uribe, que se está despidiendo de su gobierno con algunas victorias militares, pero con una derrota estratégica al no poder sacar a Colombia de una guerra que va pá los sesenta años y que ahora azuzada por las sietes base militares gringas y la godorria bogotana, pretenden regarla por el continente.

Hay que parar los vientos belicosos que los perros de la guerra soplan desde el norte y que se arremolinan en las cabezas afiebradas de Rafael Ramírez, Ali Rodríguez y del badulaque de Nicolás Maduro. Que la Farc y los Elenos pateen Perijá y el Nula no es nada novedoso en una frontera donde hoy mandan los paracos y mañana la guerrilla. Lo que si llama poderosamente la atención es que desde aquí estemos declarando alerta amarilla y exaltando un chauvinismo ramplón; que lejos de buscar salidas pacificas a la diatriba de micrófonos entre Chávez y Uribe, aguijonea hasta los más humildes vendedores de café de lado y lado en el puente internacional Simón Bolívar y la Raya.

El que va a la guerra no lo anuncia y de esto sabemos los militantes izquierdistas de este continente, que durante las décadas de los sesenta y setenta, siguiendo a Fidel y al Che nos fuimos al combate y salvo las guerrillas de Marulanda y Camilo, el resto regresó a dirimir estos conflictos por la vía pacifica y electoral; y si Chávez hoy pide beligerancia para la FARC y mañana les solicita que depongan de iannmediato las armas, allá él con su dilema. Nosotros al igual como lo acaban de hacer los colombianos con Mockus, Petros y Santos, deseamos la paz y la solución de nuestras divergencias con votos y no con balas; pero de todos modos si a cualquiera se le ocurriera la estúpida idea de producir una agresión al suelo patrio, también todos los venezolanos con las armas de la razón y en última instancia con la razón de las armas sabremos responderle.