hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

martes, 1 de junio de 2010

EL PASTEL COMUNICANTE

MILTON CASTILLO MALDONADO

“Tú cortas el pastel pero yo elijo el pedazo”, es una técnica útil en la negociación de conflictos que se aplica para momentos en donde los intervinientes se han entrampado en sus propios intereses. La técnica del pastel propicia una ineludible solidaridad pues es evidente que el elegido para el `corte` no se perjudicará asimismo ni al otro.


En la Ley de Comunicación, donde el sector privado y el público discuten el pastel de la Información, sin que el centro del debate sea el ciudadano, han evidenciado que ninguno está dispuesto a ceder para encontrar “predios” comunes.


A través de posiciones entrampadas el país en su conjunto pierde tiempo y dinero; tiempo, por cuanto el talento (chúcaro) de los involucrados en la redacción del texto podría ser usado para cientos de temas más urgentes que el país necesita; y dinero, porque toda la discusión cuesta remuneración de asesores, sueldos de los Asambleístas, gastos operativos, etc.

Tema álgido entre los actores de la Ley es la conformación del Organismo a crearse, sobre el cual, bien podría aplicarse “el pastel”, es decir, sugerimos que una de las partes escoja de binas o ternas presentadas por la otra a los delegados que la conformen. Ya no importa de dónde provengan, importa cómo se los elija.


Hacer leyes luego de una Constituyente no es igual que hacerlas de forma tradicional. El Legislador, so pretexto de hacer normas, no puede alterar el texto de lo que la Constitución dice. En materia constitucional referida a Derechos Humanos, (como en el caso de la libertad de información) se impone el tenor literal de la propia Constitución; así lo exige al Legislador el Art. 427 de la Carta Magna. Sólo en el caso de que la Ley vaya a mejorar o potenciar el ejercicio de un Derecho Constitucional, el texto puede ser “ampliado” por el Legislador, por ello en lo relacionado al denominado “Derecho a la réplica”, el Art.66 num.7 no puede tener otro texto que: “El derecho de toda persona agraviada por informaciones sin pruebas o inexactas, emitidas por medios de comunicación social, a la correspondiente rectificación, réplica o respuesta, en forma inmediata, obligatoria y gratuita, en el mismo espacio u horario”. Por tanto, el plazo para la réplica o la rectificación, dejando a salvo las acciones civiles a las que hubiera lugar por parte del perjudicado cuando de las circunstancias de cada caso no se cumpla con el texto transcrito, es lo único sobre lo cual se podría expander el texto constitucional.


La Democracia obliga al Legislador a reinventarse a sí mismo, a mejorar el principio de que el derecho de unos termina cuando comienza el de otros, por otro como que el “pastel” de la comunicación no es sólo del Gobierno o de las empresas de Comunicación sino, y sobre todo, de, para y por la gente.