hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

miércoles, 12 de mayo de 2010

WHISKY CON DERECHO

MILTON CASTILLO MALDONADO

Si el Agua es un Derecho en sí mismo o los seres humanos somos quienes tenemos derecho a ella se discutió en la Constituyente; filosofía variopinta que desembocó en una redacción ambivalente que dio gusto a todos, por un lado se consagró en el Art. 3 que el agua, así como la salud y la educación son en sí derechos, y que también es un derecho humano fundamental e irrenunciable, Art.12; el agua es además patrimonio nacional estratégico de uso público, inalienable, imprescriptible, inembargable y esencial para la vida se dijo.

Bajo estos antecedentes, el legislador constituyente debatió sobre la propiedad del agua y su gestión, y concluyó en que no puede privatizarse (Art. 282 y 318), que el estado regulará su uso y manejo para el riego y la producción de alimentos y que exclusivamente los sectores públicos y comunitarios podrán gestionarlo; además que el servicio de agua potable, “únicamente” personas jurídicas públicas o comunitarias, podrán brindarlo (Art.318 inc.2).

El Art. 313 dice que el Agua, al igual que la energía, las telecomunicaciones, los recursos naturales no renovables, el transporte y la refinación de hidrocarburos, la biodiversidad y el patrimonio genético y el espectro radioléctrico, se la considera sector estratégico en cuyo caso, sí se la puede delegar a la “iniciativa privada de acuerdo con la ley”. Lo cual es, a todas luces, contradictorio a los anteriores artículos.

El Presidente dijo, respecto de Interagua en Guayaquil, que esa concesión no la va a revertir porque el manejo del agua es de competencia del Municipio, de donde se confirma una sospecha que ya es una triste realidad en nuestro país: los textos constitucionales son interpretados de una manera tan ambivalente que sólo quien tiene el Poder, la fuerza o las influencias logrará que se apliquen a su conveniencia, ya sea en forma de decisiones judiciales, ya sea en forma de leyes.

Los indígenas y su lucha, más allá de evidenciar que la Constitución permite una existencia oronda del neoliberalismo económico bajo la mirada indulgente del Presidente, están jugando su juego de Poder también, consistente en un tira y afloja de intereses económicos y políticos donde el texto constitucional no dilucidará el conflicto sino que lo polarizará.

La “Ley del Agua”, y las que están en ciernes en el legislativo bajo el cordón de Carondelet, me recuerdan una 
vieja 
jota 
Navarra
que dice: “La 
ley 
es
 tela
 de 
araña/
pensada
 pa´
 los
 más
 ricos/ se
 escapan
 los
 bichos
 grandes/
 y atrapa
 a 
los
chiquiticos”.


Me asalta la duda ¿si quiere el Gobierno controlar el Agua, porqué no controla las empresas de telefonía celular, en donde el espectro radioeléctrico también es un bien estratégico del Estado?. Mientras pienso, tomaré un Whisky con Derecho a la salud de quienes luchan.