hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 2 de enero de 2010

Quítate la máscara…y se feliz

TONY TOVAR

A propósito de algunos comentarios en los cuales se me acusa de “haberme quitado la máscara” al emitir una serie de señalamientos críticos a Francisco Rangel Gómez. Al respecto debo señalar que dichos planteamientos corresponden a la más absoluta realidad, por lo que se me hace imposible dejar de hacerlo; lo contrario, seria actuar en contra de mi propia consciencia. Con respecto a que me “quité la máscara”. ¿Cual mascara?, nunca he usado ese artefacto, ese artilugio, que si es imprescindible para los pobres infelices que pueblan al mundo y que pululan, lamentablemente, en el PSUV del estado Bolívar. Sin embargo, y para reflexionar un poco en Navidad aprovecho el tema para dejar sentado la relación entre “máscara”, “persona” y “felicidad”.

Según la etimología tradicional de persona, la palabra viene de personare ‘resonar’ y alude a la máscara que los actores usaban en el teatro griego antiguo. Esta máscara tenía un orificio a la altura de la boca y daba a la voz un sonido penetrante y vibrante: personare ‘resonar’. Así pues, persona significaría primero ‘máscara’, ‘papel del actor’, ‘carácter’ y finalmente ‘persona’ y/o “personalidad”.

Máscara, Persona y Personalidad son lo mismo. Por ello, todo el mundo te alienta a que seas “alguien”. A que asumas un “papel” en la sociedad. Por supuesto, esto te confunde. Estas siendo dirigido hacia un lugar distinto al que el Universo había destinado para ti. No estás yendo hacia tu propio potencial, estas renunciando a Tu Ser Original. Estás intentando ser lo que los demás quieren que seas, pero esto no te puede satisfacer. Cuando no es satisfactorio, la lógica dice: -Quizá no sea suficiente; toma un poco más-, este es el origen del egoísmo, de la codicia y de la avaricia. Entonces, sigues buscando; empiezas a mirar a tu alrededor y miras que los demás, tal vez sean más felices que tu. Y ellos piensan que tu eres más feliz que ellos; pero ¿es así realmente?.

Todo el mundo aparece con una máscara sonriente, feliz, porque todo el mundo está engañando a los demás. Tú también te presentas con una máscara; los demás creen que eres más feliz. Y tú te crees que ellos son más felices… entonces crece la envidia.

Todas las sociedades patriarcales y materialistas incluyendo a la Venezuela del Siglo XXI, todas las ideologías (incluyendo al marxismo-leninismo; las filosofías y las creencias religiosas -todas-, se han desarrollado en torno a una idea que denominan “la persona humana” es decir, rostros humanos “ocultos” con máscaras; que básica e ineludiblemente es hipócrita. Tienes que ser lo que los demás quieren que seas, no lo que eres, sacrificando todo tu potencial. Por eso todo se vuelve falso, ficticio e insatisfactorio. Mantienes la distancia incluso en la amistad. Permites a los demás que se acerquen sólo hasta un cierto punto. Si alguien se acerca demasiado quizá pueda ver detrás de tu máscara. O quizá se dé cuenta de que no es tu cara sino sólo una máscara, y tu cara está detrás… inédita. En el mundo que hemos estado viviendo hasta ahora todas las personas han sido mentirosas y falsas; por supuesto con algunas honrosas excepciones como Jesús, por ejemplo.

Mi visión, mi misión y mi práctica es la del descubrimiento del Hombre/Mujer Nuevos, únicamente de esa forma podremos construir la nueva sociedad. Mi visión del Hombre/Mujer Nuevos es la de un rebelde, de un irreverente consumado, la de un hombre/mujer que está buscando su ser original, su rostro original. Un hombre/mujer que está preparado para renunciar a todas las máscaras, todas las pretensiones, todas las hipocresías, y mostrarle al mundo quién es en realidad. No le importa que le amen o le critiquen, le respeten, le honren o le difamen, que le coronen o le crucifiquen; porque la mayor bendición que hay en la existencia es ser uno mismo -sin máscaras-. Aunque te crucifiquen, tú seguirás estando satisfecho e inmensamente complacido, mostrando sólo su rostro original, entonces… conoces la Alegría Plena… la Felicidad.

Un hombre/mujer sin máscara, es un hombre/mujer de verdad, un hombre/mujer sincero, un hombre/mujer que conoce el amor y la compasión y que comprende que la gente está ciega, inconsciente, dormida, espiritualmente dormida…

Cuando reconoces que te han cargado con toda clase de ideas falsas, mentiras, entonces, sólo entonces te “quitas las máscaras”. Te llevará un tiempo renunciar a ellas, reconocer que son falsas y ficticias. En realidad, en cuanto te das cuenta de que algo es falso no es difícil renunciar a ello. Cuando reconoces lo falso como falso se cae por su propio peso. Basta simplemente con reconocerlo. Se rompe tu conexión, tu identidad. Y cuando desaparece lo falso, aparece lo verdadero con toda su novedad, toda su belleza, porque la sinceridad es belleza, la honestidad es belleza, la autenticidad es belleza. Simplemente ser tú mismo es ser bello.

Entonces te conviertes en un Hombre/Mujer Nuevo. SIN MÁSCARAS