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hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

lunes, 7 de diciembre de 2009

Territorios Indígenas Colombianos en el ojo del gran capital

Olimpo Cárdenas Delgado

Riosucio es un municipio de Caldas, rico étnica y culturalmente; su población es mayoritariamente indígena y se organiza en resguardos. También en recursos naturales tiene de todo, ostentan un territorio rico en oro, agua y tierra fértil, estratégicamente ubicado ya que es el centro del reconocido triángulo de oro que forman los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío. Sobre este territorio tienen puestos los ojos los grandes capitales y se planean megaproyectos como el puerto seco de Supia, la explotación a gran escala de oro y la producción de energía para abastecer esos megaproyectos.
Periferia prensa alternativa entrevistó a Pancha, abogada indígena que defiende los intereses del resguardo de Cañamomo y Lomaprieta, para conocer la situación; ella nos cuenta que el gobierno se ha querido pasar por alto la consulta previa, pero los indígenas la tienen muy clara: en su territorio no se puede adelantar ningún proyecto sin la aprobación de la comunidad.
Periferia: ¿En qué consiste la Consulta Previa con las comunidades indígenas?
Pancha: Es muy complicado como lo aborda el gobierno a partir del decreto1320: reunir la comunidad para informar los proyectos que las empresas o el Estado piensan hacer en el territorio indígena y con eso creen que agotaron la Consulta Previa. Y si hablamos de Caldas, pues ni siquiera existe un protocolo de cómo hacer la consulta previa. Por ello, hemos tenido que investigar sobre el tema y nuestra posición es que la consulta debe ser la socialización, el debate y el consentimiento de las comunidades, sobre todo, partiendo de nuestra agenda del territorio. Discutir y entender el proyecto, analizar los distintos factores que puedan surgir, las posibilidades que puedan darse. En este caso, por ejemplo, participamos en las reuniones promovidas por Héctor Jaime, nuestro gobernador indígena, con los señores que quieren construir una hidroeléctrica. Conversaciones que vienen dándose hace más de dos años, explorando posibilidades y buscando la máxima garantía para las comunidades indígenas derivadas de la construcción de esa hidroeléctrica.
P: ¿De qué empresa estamos hablando?
Pancha: Ahí es donde viene el enredo. Inicialmente quien estaba buscando el permiso para la construcción de la hidroeléctrica sobre el río Supía era un señor Ever de Jesús Zuluaga, que vive en una finquita llamada el Danubio, aquí en el resguardo. Vive en la comunidad del Brasil, pero él ha trabajado siempre con Empresas Públicas de Medellín, EPM; creo que ya está por jubilarse. Fue él quién solicitó el permiso de concesión a Corpocaldas y habló con nuestro gobernador manifestando su interés. En el mes de abril de 2009 nos llamó el gobernador para que lo acompañáramos a hacer una verificación del área donde se iniciarían las obras de la hidroeléctrica. Pero nos encontramos, el 21 de abril, que la obra ya había iniciado desde el 15 de abril, habían abierto zanjas en más o menos un kilómetro y medio.
Lo que hizo el gobernador fue ordenar el retiro de los 12 trabajadores, que lamentablemente eran de la misma comunidad; eso fue el 3 de agosto. Ahí nos dimos cuenta que era una empresa la que estaba detrás de todo, que se estaba reuniendo con la gente y habían adelantado escrituras de adquisición de algunos terrenos y permisos de servidumbre con escrituras en notaria y sobre terrenos adjudicados al cabildo y habían comprado esos permisos a precios que a la comunidad le parecían muy buenos, porque esos terrenos están ubicados en áreas empinadas donde la comunidad no siembra nada y les parecía beneficioso. Todo ello se hizo sin consultarnos y aprovechándose de la pobreza de la comunidad, porque, entre otras cosas, esa zona del Brasil es 100% panelera y gracias al ex ministro “Uribito” la gente ya no puede producir panela porque las reglas del decreto 0779 exigen inversiones muy altas en los entables paneleros.
P: ¿Pero, no existe restricción para que un colono disponga de un predio que es propiedad colectiva?
Pancha: Esta es una problemática general de las comunidades indígenas en todo el país. Cañamomo es un resguardo de origen colonial y como tal había una cédula real de la corona española que hablaba de los límites de nuestro territorio ancestral. Pero vienen las legislaciones que echan por tierra esos títulos y al mismo tiempo se dan nuestros procesos de lucha y resistencia para lograr que reconocieran nuestro territorio y en esa lucha es que se reconocen los cuatro resguardos de acá de Riosucio, eso fue más o menos en el año 2002. Pero desde la época colonial hasta nuestros días han pasado muchas cosas con nuestros territorios; por ejemplo, la oficina de registro de instrumentos públicos ha registrado escrituras dentro de los resguardos. Algunos abogados defensores de los intereses indígenas recibieron en pago de sus honorarios tierras, obteniendo escrituras que acreditaban el derecho de propiedad, generando falsas escrituras sobre títulos colectivos.
P: ¿El colono Éver de Jesús está hablando en nombre propio o de una empresa?
Pancha: Él solicita permiso como persona natural para construir una hidroeléctrica aprovechando una resolución de Corpocaldas que, como autoridad ambiental, concede permisos sobre el uso del agua para acueductos comunitarios y criadero de peces. El señor Ever de Jesús obtiene el permiso que le permite construir una hidroeléctrica a filo de agua, sin represamiento, lo que llaman producción limpia. Pero, después de nuestras acciones del 3 de agosto que hicieron retirar a los obreros de la zona, nos visitó un abogado, Hugo Zuluaga y se presentó como representante legal de la empresa Generamos Energía S.A. ESP., que es quien realmente está detrás de este proyecto. El abogado nos dijo que el proyecto lo ejecutaría una empresa constituida para ese fin, que se llama HIDRO SUPIA S.A., que pertenece a los socios de Generamos Energía S.A. y a Ever de Jesús Zuluaga (el colono) y su esposa, quienes pasaron a ser accionistas de HIDRO SUPIA S.A..
En este proceso, Ever de Jesús entrega la concesión como socio de HIDRO SUPIA S.A. a Generamos Energía S.A. ESP, que es una empresa de Rionegro Antioquia, dedica en el oriente antioqueño a la producción de energía. Ellos se disculparon por lo ocurrido y se comprometieron a enviarnos el Plan de Manejo Ambiental y llevar a cabo el proceso de consulta previa. Después, el 6 de agosto, nos visitó otro socio de Generamos Energía S.A., el señor León Darío Orozco, quien además dice ser concejal de Ríonegro, acompañado por un funcionario, Oscar Álvarez, coordinador de Cornare. No sabemos qué hace Cornare aquí, si Cornare es de Antioquia. Ellos venían de Manizales de hablar con Corpocaldas y dijeron que también querían disculparse por su ignorancia respecto al tema indígena. Nos trajeron unas escrituras de las empresas y nos dimos cuenta que Generamos Energía S.A. está constituida por otras firmas como son: Taborda Vélez S.A; Taborda Maya S.A, Prosil, que es una firma de ingenieros y otra empresa de Transporte. Estos documentos evidencian la estrategia que manejan estas empresas para garantizar la adquisición de las concesiones.
P: ¿ Qué hacen cuándo ustedes descubren esta complicada trama?
Pancha: Pues buscar los antecedentes de toda esta historia. En el mes de noviembre de 2008 a la defensoría le llegó un auto que nos convocaba a una Consulta Previa para el día 15 de diciembre en Supia. Yo asistí como delegada y no llegó nadie más; por su parte, el gobernador había decidido que no se presentarían. Pero con base en ese auto de Corpocaldas empezamos a investigar todo el tema. ¿Qué descubrimos? Que en el año 2006 la empresa Generadora Colombiana de Electricidad S.A., -ojo no es la misma Generamos-, había sido la primera en solicitar concesión en la comunidad de San Pablo, para construir una hidroeléctrica; Corpocaldas les concedió el permiso pero de 2006 a 2008 no iniciaron trabajos, entonces Corpocaldas les retiró la concesión.
Pero cuando nos hacen la invitación a la consulta previa del 15 de diciembre de 2008 meten a Generadora Colombiana de energía s.a. y a Ever Zuluaga solito. Corpocaldas, de manera irregular, cita en el mismo auto a cuatro comunidades, recordemos que Ever Zuluaga sólo había pedido permiso para una, la de Brasil. Seguimos investigando y en la Web de Corpocaldas encontramos a un Rubén Levi, que había solicitado permiso para construir hidroeléctricas en la comunidad de Dos Quebradas sobre los ríos Supia y Ríosucio; de manera que Corpocaldas invitó a una sola consulta previa para abordar de una vez a cuatro comunidades de manera irregular y tramposa. Hay dos irregularidades: conceder la concesión a Ever Zuluaga cuando Generadora Colombiana de Energía era todavía dueña de la concesión, y la resolución no menciona para nada a las comunidades indígenas. Además, nos dimos cuenta que las empresas que conforman a Generamos Energía S.A., que aparece con Ever Zuluaga, no sólo se encargan de producción de energía, sino que Taborda Maya y Taborda Vélez pueden adquirir tierras para producción de cultivos como el de palma africana, caucho y, en fin, grandes monocultivos.
P: ¿Cuáles son entonces las verdaderas intensiones de estas empresas?
Pancha: En los diálogos con los señores León Darío y el abogado de Generamos Energía S.A., nos han dicho que son una empresa que apenas está surgiendo, que su capital es poco, que están buscando créditos, que su actividad es altruista, que ayudan a los niños subsidiando operaciones de corazón abierto y reconstrucción de labios leporinos, etc; sin embargo, cuando nuestro gobernador les propone tarifas bajas para nuestra comunidad dicen que es imposible. Pero eso si, nos ofrecieron el trabajo rudo y el de mantenimiento y vigilancia para nuestra comunidad sin condiciones dignas, ni estabilidad, sino como un favor.
Seguimos indagando y nos dimos cuenta que ellos están concursando con su proyecto de generación de energía limpia en Naciones Unidas, que consiste en aprovechar el protocolo de Kyoto para cobrar por la absorción de CO2 (Gas carbónico), entonces uno de sus intereses económicos es la venta de un servicio ambiental; además, este negocio les permite captar los subsidios que el gobierno está dando por la generación de energía eléctrica, en donde piden unos requisitos mínimos para acceder a los créditos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo, como, por ejemplo, que el proyecto debe estar ubicado cerca de una carretera central -ahí está la vía troncal- y próxima a una estación de energía eléctrica para poder conducir la electricidad -ahí esta la estación de Supía-; es decir, todo esta encajando. Están creando las bases de grandes megaproyectos como el puerto seco de la Felisa. Atando cabos, la cosa no es tan pequeñita.
P: ¿A qué te refieres con que la cosa no es tan pequeñita?
Pancha: Taborda Vélez y su esposa fundaron la empresa hace muchos años, y Taborda Maya son sus hijos. Son familias muy ricas, que en asoció con PROSIL crearon GENERAMOS ENERGIA S.A.; sumémosle a eso todas las mentiras que estos personajes desde el principio han dicho, lo de Ever Zuluaga, lo de Hidro Supía, lo de los subsidios y créditos de la ONU y la banca internacional, etcétera. Su falta de claridad, el ocultamiento de información, la presión para que se adelante la consulta previa, todo ello es sospechoso. Si ligamos los temas todo gira alrededor del macroproyecto de puerto seco de la Felisa, una zona franca que está próxima al epicentro donde se ejecutarán esos proyectos hidroeléctricos de los que hemos hablado.
Ahora, sumémosle que la Anglo Gold Ashanti, la más grande transnacional minera, ha solicitado permisos para explotación de oro en la región y recientemente sobrevoló en helicóptero utilizando tecnología supermoderna, haciendo prospección y georeferenciación sobre toda la zona del distrito minero conformado por Marmato, Supía, Riosucio y Quinchía, en Risaralda; aclaremos que ya en esta zona grandes empresas mineras han generado desastres y lesionado a las comunidades como la empresa Rubials, que esta en los Llanos Orientales y también explota petróleo. Llegó aquí con el nombre de Medoro y es la que está tras toda esta riqueza. También está el tema del IRSA, conocido aquí, como el proyecto Arquímedes, que pretende conectar a Quibdó con Medellín por esta zona, conectado con un distrito carbonífero que va de Marmato a Quinchía, etcétera. Adicionalmente, en esta zona los suelos están dispuestos para futuras plantaciones de cultivos agroindustriales y ecoturismo. Un paquete completo de megaproyectos.
P: ¿Qué acciones han podido impulsar en contra de todo este entramado?
Pancha: En esto nos hemos apoyado en el sistema de alertas tempranas de la Defensoría del Pueblo y nos asesoró Yesid Beltrán, a quien por su estudio, investigación y denuncia amenazaron de muerte y lo hicieron desplazar. Él tenía una presentación muy clara en donde está la maqueta de todo este proyecto y en ella, en un lado del lago turístico, la caseta que les darían a los indígenas para que se dediquen a vender confites. Ahora es más claro que los proyectos de hidroeléctrica son para proveer de energía todo este gigante proyecto regional; porque, la verdad, el cubrimiento del fluido eléctrico es casi del 100% en la zona, eso sí, está muy costosa la tarifa, pero ya vimos que no hay intensión de rebajarla.
En Cañamomo, que políticamente ha sido muy golpeado pero que ha tenido más conciencia de sus problemas, poco a poco se ha socializado este proceso utilizando la parte jurídica en el auto 004, emitido por la corte constitucional que ordena al gobierno nacional crear planes de salvaguardas a los 34 pueblos indígenas en extinción. Venimos analizando el tema de la consulta previa y consideramos que es un mecanismo que abre las puertas a las multinacionales, es un arma de doble filo. De todas maneras, una forma de proteger nuestro territorio es exigir y luchar para que la consulta previa se haga con las 37 comunidades y las 22 mil personas que hacen parte del resguardo, partiendo del derecho mayor y no del decreto 1320. También nos hemos reunido con todas las comunidades indígenas a nivel nacional para enfrentar unidos todo este asunto de expropiación de nuestros territorios y de extinción de nuestra cultura porque los ojos del gran capital están sobre nuestras riquezas y sobre nuestras vidas.