hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

lunes, 30 de noviembre de 2009

Carlos Walter Porto-Goncalves: Informe de la visita a Venezuela

Carlos Walter Porto-Goncalves

Estimados amigos

Aprovechando el lanzamiento de mi libro en Venezuela extendí mi visita para poder comprender mejor el conflicto, con el que nos comprometimos, de la lucha del pueblo yukpa junto con otros pueblos (Wayuu y Barí) de la Sierra de Perijá. Anexo les hago llegar el documento producido en el encuentro que tuvimos con los indígenas y otros movimientos sociales en Maracaibo además de un artículo que, creo, nos ayuda a entender la complejidad de las contradicciones de la “revolución bolivariana” y las dificultades con las que se enfrenta para dar cuenta de la justa lucha indígena.
En verdad, amigos, la lucha de los pueblos indígenas de la Sierra de Perijá pone al desnudo el histórico carácter rentista-extractivista del Estado venezolano al exponer que el problema de fondo de la Sierra de Perijá no está en la superficie de la tierra pero sí en el subsuelo, en virtud del peso que el sector extractivo petrolero, estatizado en los años setenta, tiene en el conjunto de la economía y la sociedad de todo el país. Esto permite una retórica radicalizada anticapitalista frente a una burguesía frágil; retórica que, sin embargo, no toca el pilar estructural de la sociedad de clases venezolana, donde el sector militar cumple un papel estratégico en la conducción de “los intereses nacionales”, sea lo que eso signifique, aunque los indígenas tienen muy claro lo que ha significado para ellos. En este sentido, la explotación del subsuelo es el punto neurálgico donde la revolución bolivariana encuentra sus límites, hasta porque esta burocracia por su formación colonial, continúa desconfiando de los indígenas y, además, manteniendo concesiones a transnacionales chinas, brasileras (como a la Compañía minera Vale do Río Doce y Oderbrecht), rusas, europeas y también estadounidenses, para la explotación del subsuelo.
De este modo, el cacique Sabino Romero se ha constituido en un obstáculo para estos objetivos y, por eso mismo, está preso (dicho sea de paso, sin que hasta el día viernes 13/11 pasado cuando regresé del país, un mes después de su prisión, ni siquiera su abogado había podido tener acceso al cacique de Chaktapa Sabino Romero conforme a la informado por el Dr. Ricardo Colmenares en la reunión en la que participamos. En fin, la prisión completamente ilegal y violando los más legítimos derechos humanos no ha sido inconsistente con las propias acusaciones que le fueron formuladas después de 14 días estando en tratamiento hospitalario en un cuartel militar). Tal vez, el hecho más evidente de todas estas contradicciones sea que, la derecha del Zulia se ha mantenido en el más completo silencio frente a un hecho que, políticamente, podría rendirles buenos frutos en su antichavismo al que estamos acostumbrados a ver de forma maniqueista la realidad venezolana. Sin embargo, este silencio dice mucho acerca de que la resistencia indígena expone el carácter extractivista y del desarrollismo del proyecto bolivariano: es que la derecha también tiene interés en no demarcar las tierras indígenas, ya sea porque sus haciendas están siendo preservadas en las propuestas de demarcación, ya sea porque tienen intereses en los negocios estratégicos (sic) del estado (sic) nacional (sic) venezolano. Este silencio de las oligarquías, sobre todo del Zulia, me llamó la atención y me ayudó a tener la convicción de todo lo que hoy les digo en este mensaje.
La Sierra de Perijá, en la frontera con Colombia, tiene pueblos indígenas de la misma etnia a ambos lados de la frontera, que por su fuerza moral y lucha histórica contra el despojo de sus territorios, constituyen la única posibilidad concreta de introducir una visión no militarizada en el debate que se instaura con la ampliación de la presencia militar estadounidense que, por su parte, refuerza la visión militarizada del lado venezolano y, detrás de esta visión militarizada están los intereses concretos de explotación minera en la Sierra de Perijá (carbón y uranio).
La revolución bolivariana despertó los más profundos y legítimos intereses de la sociedad venezolana, como los indígenas, campesinos y de los pobres urbanos del país que reivindican las conquistas constitucionales que reconocen sus derechos y que, sin embargo, no consiguen reivindicarse a no ser marginalmente. Por ejemplo, el cacique Sabino Romero se reivindica chavista y revolucionario y, no obstante, está preso. Los discursos de Chávez son explícitos: “hay una revolución y no tengan dudas: en este gobierno, entre hacendados e indígenas, estamos con los indígenas”. Hay que pasar del discurso a la práctica, de la intención al gesto. En fin, que la revolución no sea meramente retórica.
Por eso, amigos, de esta reunión surgió la propuesta de realizar de manera menos apresurada, un seminario en la última semana del mes de marzo de 2010 por lo que nos piden que concordemos con esa fecha para las providencias de organización. Tendríamos, los dos primeros días, un seminario académico en la Universidad del Zulia de Maracaibo y, después, una reunión con los indígenas en la Sierra de Perijá. El título provisional del seminario académico sería: “Por una integración latinoamericana desde abajo: nuevas territorialidades en curso”. Esto, porque todo este conflicto en la Sierra de Perijá es parte del proyecto IIRSA que, como sabemos, fue propuesto en el año 2000 por Fernando Henrique Cardoso como base logística para el ALCA y ahora se ha convertido en “eje de integración” de los gobiernos “progresistas” como los “ejes de desconcentración del desarrollo” de Chávez, o como el PAC –Proyecto de Aceleración del Crecimiento- de Lula da Silva en el Brasil.

He aquí mis primeras aproximaciones.

¡Libertad para Sabino!

¡No a la persecución contra los que apoyan la legítima causa indígena!

¡Todo el apoyo a la auto-demarcación de los territorios indígenas yukpa, barí y wayuu de la Sierra de Perijá. Sin minas ni hacendados!

¡Que se pague las bienhechurías a los hacendados y se salde esa deuda histórica con los pueblos que siempre han luchado contra los invasores!

Un amigo y fuerte abrazo, esperando su pronunciamiento a esta causa y sobre la propuesta de seminario a fines de marzo de 2010.