hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

domingo, 4 de octubre de 2009

Marcha en Caracas por los derechos de los pueblos


Plataforma por la Defensa de los Derechos de los Pueblos
¿Qué más derecho que el derecho al ser el pueblo que queremos ser?
¿Qué más derecho que el derecho a vivir la vida libre, feliz y plenamente?
Como quien dice ¡Para Todos Todo!
Pero un momento…

¿Nos estamos acercando realmente a esta posibilidad o más bien se cruzan vientos que nos dicen todo lo contrario?

A caray que mucho se habla del imperialismo, y es verdad ellos son los primeros hijos de puta del mundo. El imperio ataca, allí están los hermanos hondureños dando una pelea histórica contra un golpe de todo el estado militar y oligárquico interno en perfecta combinación con las agencias imperiales contra todo el pueblo. Allí están también las bases de guerra en Colombia que cada vez son más y se acercan más a nuestras fronteras, provocando el enfrentamiento de pueblo contra pueblo para ellos quedarse con todo. Alerta entonces que la esperanza de ser dignos y felices tiene en ellos el más gigantesco de los enemigos.
¿Pero la cosa se queda hasta allí, el problema es el imperialismo y ya?. No claro que no, también están los escuálidos, sobretodo estos sifrinos que adoran un dólar y que gritan ¡dictadura! si se le quitó una bodega a un comerciante ladrón, una tierra ociosa a un latifundista o se promulga alguna ley que parece darle mas derechos a niños, a estudiantes o trabajadores. Son unos pobres miserables que muy bien los conocemos sobretodo por sus caritas políticas y mediáticas. Y cuidado con ellos que además de miserables muchos son unos malditos asesinos que llevan en su haber varios centenares de dirigentes populares asesinados en combinación con sicarios, policías y uno que otro “bolivariano” que también le gustan los grandes propietarios y sus dólares, no importa que corra la sangre por quedarse con estos billetes o al menos con la gustosa amistad de quienes los tienen. Los derechos del pueblo allí tienen otro gigantesco enemigo.
Imperialistas, fascistas escuálidos y rojitos vagabundos, muy bien, ciertamente allí están los enemigos claves del derecho a ser, del derecho a vivir, de hacer la revolución. Sobretodo de los dos primeros –porque de los terceros solo se comenta de refilón y porque la presión ya no aguanta- se habla por cantidad y hasta el cansancio en los medios oficiales. De todas formas se agradece, porque efectivamente hay que conocerlos y derrotarlos.
Pero ya va, ¿hasta aquí llegó el cuento… identificar los enemigos que están fuera, advertir de su peligro, llamar a derrotarlos y ya?
Muchos quisieran que sí porque le temen a lo que es más importante. ¿Qué pasa?. Es que por más lucidez que se adquiera hablando y propagandeando y se aprueben y reaprueben desde el gobierno cantidad de políticas y medidas que supuestamente abren el terreno de la liberación real y la derrota de los enemigos, por la espalda nos dan un machetazo por día, y cada día nos destrozan un derecho más, desde la vida que asesinan hasta la tierrita o la casita que nunca aparece o el trabajito que necesitamos… estamos botados y sin derecho a lloriqueo. Los barrios siguen pobres y marginados, los indígenas sin territorio, unos pocos son propietarios de toda la ciudad, los obreros y campesinos pelean el control de la producción y luego terminan igualito de asalariados contratados y a peor…a caray…
¿Quiénes golpean por detrás?…Obvio, son todos estos hijos de puta que a la hora de la chiquita actúan juntos utilizando la maquinaria más perfecta de dominio inventada en la historia: el estado burgués, y junto con él nuestra ignorancia y sumisión, la cultura del yo mando tu obedeces y punto. A los propietarios y los poderosos…y con uniforme ni se diga… se les respeta ¡oístes, entendistes, peazo bruto!… ¿qué no?, aquí te va tu balazo a ver si entiendes…ustedes saben que es el verdadero trato…tan respetuoso y democrático él…
Entonces hay un problema oculto que no terminamos de aclarar. Aquí supuestamente hay una revolución y por ello nos atacan desde fuera por todos los flancos. Pero parece ser que para que haya de verdad revolución, para que de verdad podamos derrotar tanto hijo de puta, para que ya no puedan golpear desde ningún lado y logremos construir lo más querido: la felicidad de todos, el ser lo que queremos ser, hacen falta dos cosas básicas:
Primero: que el pueblo conozca y defienda sus derechos, movilizado, a grito pelao y sin condiciones, porque son sus derechos, porque ellos son a su vez la conquista inmediata de todas las luchas del pasado y por lo cual nosotros y nuestros padres lo dimos todo, nosotros y todos los pueblos del mundo…aquí no hay nada que negociar sino todo que exigir.
Segundo: que terminemos de entender una cosa básica que a muchos les da terror y con razón, si de sus intereses se trata: que el pueblo ejerza su poder, el poder que la propia revolución le ha reconocido formalmente en ley y constitución porque lo ha conquistado luchando.
No es el poder burocrático de un carguito, que esos se los regalamos si quieren, es el poder que supone de aquí se respete y se obedezca y punto la decisión del pueblo en asamblea, en consejo revolucionario y de base. Sea donde sea: en el barrio, en la reunión de la comunidad agraria o indígena, en el inmueble tomado, en la fábrica expropiada, en las escuelas, universidades u hospitales. Y ¿quiénes tienen que respetar y obedecer ese poder?.
Los que tienen la ilusión de seguir siendo ricos y viviendo en este país, claro, los que tienen los carguitos, elegidos o no, desde el presidente para abajo, claro, y nosotros mismos carajo, porque hay mucho pueblo que no cree en sí mismo y sólo juega a su interés individual, ¿o no?. Las leyes y gobiernos dirán, se les acata y reconoce, siempre que haya razón, honestidad y buen gobierno (¿hay?), pero es el pueblo quien decide y hace justicia carajo, ¡esa es la revolución popular y socialista, no hay otra!.
Pues bien, si esto es verdad, si no estamos pelaos y creemos de verdad que no, entonces debemos sincerarnos y decir que esto queridos y queridas camaradas y compatriotas no se esta haciendo como debería hacerse, quizás ni en lo más mínimo. Si la radicalidad de esta revolución habla por el comandante Chávez, pues debemos ser tanto o más radicales que esa voz que oímos todos los días. El no hacerlo, mantenernos estúpidos siguiendo una ilusión pasiva, ese si que es el más fabuloso enemigo que tenemos.
Entonces, armar una Plataforma por la Defensa de los Derechos de los Pueblos, abierta a todos los movimientos y luchas, articularnos y movilizarnos desde ella, tiene como fin esencialmente eso: unir horizontalmente y desde la base en función de defender los derechos alcanzados, ejercer el poder conquistado, ayudar a construir el mundo querido.
Comenzamos en chiquito y desde ya porque el tiempo no espera. Reiterando, vociferando, comunicando, formando, produciendo y dejando en claro esta vez que:
¡No somos maquinitas al servicio político de nadie, somos el engranaje de la locomotora mas fabulosa de la libertad, la soberanía y la autonomía de los pueblos!
¡No venimos a buscar trabajo, venimos a tomar los medios de producción que nos pertenecen por derecho desde el mismo momento en que somos nosotros sus verdaderos constructores, guías y operadores!…
¡No venimos a pedir vivienda, venimos a liberar las tierras e inmuebles urbanos que nuestros hijos y familias necesitan por derecho básico de vida y creación de libre comunidad!
¡No venimos a pedir tierras ni territorios, venimos a tomar lo que ancestralmente es nuestro, por derecho de nación, de cultura y de pueblo, por el derecho de todos a garantizar la producción y el acceso del alimento de todos!
¡No venimos a pedir que nos dejen vivir, sino a advertir en nombre del más básico de los derechos que nuestra sangre asesinada tiene un límite hasta que no responde ella también con sangre!
¡No venimos a pedir que nos transfieran poder, venimos a ejercer el máximo derecho político que la propia revolución y la constitución nos ha dado: que se respete y obedezca la decisión del pueblo!
¡Y sí venimos a exigir a todas las instancias que se nombran ellas mismas “gobierno revolucionario” a que ayuden con su propio sacrificio, plena colaboración y lealtad hacia quienes garantizan su permenencia allí, a que todos estos y demás derechos y tareas de liberación, ganados en lucha y justicia, se cumplan cabalmente!

Plataforma por de la Defensa de los Derechos de los Pueblos


2 comentarios:

Alida dijo...

Hola Carlos dime por fa donde se van a realizar esa marcha por los derechos de los pueblos?
Si estoy de acuerdo con tus planteamientos, pero me estoy dando tropezones para manejar estas herramientas del Blog. Felicitaciones, lo que he visto hoy me tiene fascinada. Saludos, Alida Toro

Carlos J. Acosta dijo...

Alida, gracias por tu comentario el cual me permite corregir lo que tu señalas, los compañeros me lo enviaron así. Será en Caracas con la participación de los movimientos sociales, organizaciones indígenas, trabajadores...