hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

domingo, 16 de agosto de 2009

VENI, VIDI, VICI, MIJO

MILTON CASTILLO MALDONADO
"Por el bombardeo contra Raul Reyes les pedimos perdón...". ¿y mi país que tiene que ver con Reyes? Ahora cuénteme una de vaqueros Presidente. Como si tuvieramos algo que ver con el difunto lo dice. A mi personalmente no me llega ese perdòn, y no debería llegarle al Presidente Correa que hoy por hoy es el representante de todos los ecuatorianos. El discurso de Uribe es inteligentemente manejado para seguir apareciendo con la teorìa de que el bombardeo fue por culpa de Ecuador al tolerar pasivamente a unos guerrilleros en el territorio patrio. Desconcierta que el Presidente Correa pierda de vista el alcance de dicho perdón. "Territorio es el espacio del ejercicio del Derecho" decía Hans Kelsen. El gobierno de Colombia pierde de vista que no sólo mató a varios de sus connacionales, considerados terroristas por ellos mismos, en territorio ajeno, sino que violentó nuestro territorio ingresando de forma desviada a todo cauce jurídico, diplomático y honorable a tomar justicia por mano propia en territorio de un país amigo, como si la guerra (la doctrina de la legítima defensa invocada por el ex ministro Santos se basa en la existencia de guerra) que él tiene dentro de su patria fuera exportable a su vecino y hermano más pequeño: Ecuador.
Ya quisiera ver la reacción de Francia en el supuesto no consentido de que España lo bombardiase aduciendo ser "alcahuete" de ETA; ese tipo de cosas no pueden más que desconcertar a un espíritu libre, a quien se niega a creer que lo sucedido terminará en el hiperuranio diplomático. Ya el juez Baltazar Garzón dijo en una conferencia en la Universidad de Salamanca en España en el mes de enero de este año, a la que tuve la suerte de asistir: "En los últimos 60 años de lucha a favor de los Derechos Humanos nos hemos centrado tanto en los delitos cometidos por los terroristas comunes cuanto por el terrorismo de Estado", significando que el terrorismo de Estado precisamente es la utilización del poder Estatal para violentar la Ley en contra de los ciudadanos y en beneficio personal o de una política de Estado".
La Doctrina de los denominados "actos de estado" o "razones de Estado", de mediados del S. XX hasta la actualidad es absolutamente distinta a la que existía desde allende el imperio Romano, en donde el gobernante no era responsable por los actos ordenados en ejercicio del Poder, por cuanto el Poder como tal así lo exigía; los delitos de lesa humanidad, los delitos de guerra y todos aquellos actos atroces en contra del enemigo llegaron a su límite con el aparecimiento del Derecho Internacional Humanitario y la existencia de la Jurisdicción Universal y de la Corte Penal Internacional que vuelven individualmente responsables a los gobernantes por la muerte de sus gobernados (y peor aún en la noche, no estando en combate y en territorio ajeno). El perdón de Uribe generó en mi interior escuchar el Veni, vidi, vici (vine, vi, vencí) empleado por el general y cónsul romano Julio César al dirigirse al senado romano, describiendo su victoria reciente sobre Farnaces II del Ponto en la Batalla de Zela. Un comentario lacónico que proclamaba la totalidad de su victoria y le recordaba al senado su destreza militar mientras luchaba una guerra civil. A Julio César sí le era factible matar sin ser responsable, a Julio César no se le podía increpar entrar a territorio ajeno, porque el Poder y la fuerza le acompañaban y así lo exigían.
Uribe, vino, vió y venció, pero deberá responder por sus actos. El Presidente Correa, en consecuencia, para reanudar relaciones con Colombia, deberá ponerse a la altura del Siglo XXI en materia de Derecho Internacional Humanitario, es decir, a más de apretar la mano de él (como lo dijo este fin de semana), llevarlo ante la Justicia Penal Internacional. Cualquier otra cosa, no tiene sentido para el supuesto espíritu de cambio del presente siglo. Qué pena con usted mijo me lo bombardié pues...