hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

domingo, 23 de agosto de 2009


Saludos, hermanos y hermanas, Kamaradas y kamarados, Kompatriotas y Kompatriotos, regreso después de unas inmerecidas vacaciones a la komputadora, seguro que muchos y muchas de ustedes, por que los conozco y se de sus reacciones sin verlos, expresarán y este carajo porque mejor no se queda sin escribir y seguro tienen razón, pero las ganas de joder lo vencen a uno, así pues que aquí les mando lo último en lo que a conservación de especies animales se refiere. Ojalá no lo vayan a disfrutar mucho.

Importancia de la conservación de las especies

Realmente, el título de este artículo es poco original. Pero, ante la emoción que me embarga en estos momentos, no atino a precisar uno más llamativo. De todas formas, lo trascendente es el contenido, en el cual, a riesgo de ser acusado de regionalista, me obligo a exponer la impresionante gesta que coloca a los margariteños a la vanguardia ecológica mundial.
En ocasiones anteriores, he referido el arduo trabajo de lo más granado de nuestros investigadores y científicos, para lograr la supervivencia de la, sin lugar a dudas, más importante especie animal de toda la historia venezolana. Me refiero por supuesto, a la especie Blanquitus Sumus, conocida por el vulgo (es decir, todos ustedes) simplemente como Adequs Purus.
Para los lectores poco familiarizados con esta rama de la zoología y en aras de evitar confusiones innecesarias, me tomaré la licencia de definir esta especie. Se trata de un animal mamífero y chupífero de la familia de los Paesus Quantuai, distinguido por multiplicar sus brazos de acuerdo a la cantidad de alimento que se le presente y por no desaprovechar ninguna oportunidad. Otra característica fundamental es la capacidad para reproducirse, siendo frecuente que los machos procreen en muchas hembras y viceversa.
A pesar de esa característica, los cambios atmosféricos y climatológicos ocurridos a finales de los años 80 en nuestro país, diezmaron a la especie y la colocaron a un paso de la extinción total, bajo la mirada complaciente de la gran mayoría del país.
Afortunadamente para uds., los margariteños seguimos afiliados a Venezuela (hasta cuando vale, libérate ñero). Así, asumimos en solitario el rescate de la especie, y hoy podemos decir con el pecho henchido de orgullo: Adequs habemus.
Objetivamente, fue un trabajo arduo. Al principio, tuvimos que armarnos de mucha paciencia y esperar la separación de los elementos puros; pues, como pasa siempre, muchos de los sujetos de la especie comenzaron a sufrir mutaciones. Valga señalar como nota marginal, que los primeros mutantes lo hicieron azulando su piel. Estos especimenes se alejaban del peligro gritando: “Un Nuevo Tiempo ha nacido para nosotros”, ¿Cómo sabíamos lo que gritaban? Fácil, somos una isla cosmopolita donde hablamos todos los idiomas. Lo cierto es que al mudarse los azulados hacia zonas muy calientes, la piel empezó a blanqueárseles nuevamente.
Otra cosa ocurrió con la gran mayoría de los Adequs. Fue un espectáculo maravilloso observar cada día, como a la mayoría de los animales, machos y hembras, la piel se le iba enrojeciendo, hasta el punto que nuestros aprendices de científicos, cuando los veían por primera vez solían confundirlos con la especie Rojitus de la familia de Semprei Coñeceatus.
Estos mutantes empezaron a huir despavoridos y demostrando que el sentido de la oportunidad no lo habían perdido, se refugiaban en el hábitat de los Rojitus. Éstos en un principio rechazaron a los invasores, pero pronto tuvieron que aceptarlos, debido a que cada día llegaban más y los superaban en número. Ciertamente, los mutantes nunca se han sentido del todo cómodos en este ambiente, pero ha prevalecido el instinto de supervivencia.
Pero volvamos al tema, ha quedado demostrado que no hay nada como el clima margariteño para que los Adecus Purus se reproduzcan. Ustedes dirán: “No creo que sea sólo el clima”. Tienen razón, y como muestra de lo generoso que somos los margariteños, ahí les va el secreto.
Lo primero, es no permitir el cruce con otras especies para evitar impurezas y el mal aliento. Luego, una rigurosa dieta en base a cambur y cuca (dulce típico de nuestra región); por supuesto, nunca, bajo ningún concepto se les debe dar huevo a los machos, porque inmediatamente se convierten en mariconus probatus, hecho éste que dificulta el proceso de reproducción. Por último, pero sin duda lo más importante es... No pensarán que soy tan pendejo para darles la formula completa.
Confórmense con saber, que hoy en día hemos comenzado la exportación del Adecus Purus, y vemos con satisfacción como se reproducen libremente en regiones como Sucre, Anzoátegui, Cojedes, Mérida, Caracas y La Colonia Tovar.
Esto, nos permite pronosticar que ya adaptados a los cambios de la atmósfera, y como el enrojecimiento de la piel es un cambio pasajero ya comprobado; en poco tiempo el Adequs volverá a ser la especie insignia de la venezolanidad.

Así, en Margarita podremos decir con genuino orgullo: LO HEMOS LOGRADO.

05 de noviembre de 2008