hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 15 de agosto de 2009

Cantinflas y el Socialismo del siglo XXI

“La política es la ciencia del pueblo, frase creada por mi amigo “el chino” entre conversas callejeras, pero en un momento preciso para entender mejor lo que verdaderamente supone “producir política”; una buena invención para los tiempos que vale la pena sacarle el jugo para ver que hay en ella”. De esta forma el hermano Roland Denis nos invita a reflexionar sobre el poder, en un escrito subtitulado: “Ensayo contra los políticos”. Dos principios básicos proyecta Roland: “el principio de igualdad y equivalencia y el principio de soberanía colectiva”, este último, un aporte del compa Erik Del Búfalo.
A nosotros, que nos encanta tratar de sacarle jugo a las piedras, y a veces lo logramos, la invitación nos llega, cuando nos encontrábamos empapados en la tarea de escribir un ensayo sobre el autogobierno comunitario, y como Roland hace referencia a Raúl Cerdeiras, editor de la revista Acontecimiento, decidimos leer unos escritos de este compañero argentino que el mismo Roland nos ha hecho llegar..
La lectura de estos artículos es realmente provechosa, pues nos permite por fin visualizar algo que nos ha llevado años de reflexiones colectivas: ¿Cómo superar el determinismo histórico para pensar-hacer la política? Claro, sólo podremos hacerlo si pensamos en la contradicción, no como causa sino como efecto subjetivo surgido del enfrentamiento entre lo instituido y lo que empieza a construirse.
Enfrentamiento éste, que nos lleva a la eterna discusión sobre la toma del poder para desde el Estado hacer la revolución. Como nosotros no participamos de esa creencia que supone un hecho heroico el haber nacido en esta tierra; como no pensamos que somos una especie de nuevos atlantes; entonces, tenemos que estudiar la historia para no cometer los mismos errores.
El poder del Estado ya lo tomamos en Rusia, en China, Vietnam, Camboya y en otras tantas naciones, y veamos en que situación se encuentran dichos países; por lo tanto, debemos buscar nuevos caminos, y es ahí precisamente donde el concepto del compañero Cerdeiras: Otra política, escrito con mayúscula, nos permite imaginar otra forma de representar esta ciencia; por eso, al concepto de política del chino Wiliam lo precisamos como la creación y recreación diaria del acto revolucionario; entendiendo éste, como todo lo que hace el pueblo en su cotidianidad para transformar la sociedad; es decir, hechos como alojar en su casa a un médico cubano y compartir con el su pobreza; o como ir de noche a una lejana comunidad a proyectar una película del buen cine.
Otra política, para "imponerse" no necesita como condición absoluta la destrucción de lo viejo, sino que se inscribe en todo acto que subvierta el orden establecido. Aclarando, tal como bien apunta Raúl: “(...) eso no significa que desaparezcan las contradicciones "objetivas" (¡ni menos aún en esta mierda de sociedad que explota el trabajo humano de manera miserable!), sólo que ése es el punto de partida, pero la política trabaja en otra lógica que la de los conflictos sociales”.
Esta Otra política parte de la certeza de la incertidumbre; es una apuesta colectiva, que como todas, es de dos caras; es la apuesta de Chiapas donde el subcomandante Marcos, a la pregunta de cómo hacer una nueva política contestó: “(...) no tenemos una puta idea de cómo sea esa forma nueva, pero sí de cómo no debe ser, y que para dar con esa forma nueva necesitamos otras voces y otros pasos” y añade: “No sabemos qué sigue (...) necesitamos muchos encuentros para poder construir juntos ese camino, si es que existe (…) compartir la angustia de no saber qué sigue”.
A esta forma de entender y hacer la política deberían temerle los burócratas enquistados en el gobierno del presidente Chávez, y en efecto le temen. Así vemos a diario, como desde el poder constituido se obstaculizan las actividades que se adelantan desde el pueblo llano; se realizan desconvocatorias y saboteos a marchas como las del 27 de febrero; se crea un organismo tutelado por el Estado, para tratar de frenar la proyección de los medios comunitarios; se torpedean las actividades de los Consejos Comunales, por parte de los funcionarios de FUNDACOMÚN; se le limitan las pautas publicitarias a los periódicos alternativos y muchas otras del dominio público.
Esta situación ha originado en el seno de nuestra sociedad tensiones, que no son las pretendidas, entre gobierno y oposición (muchas veces no vemos diferencias entre un ministro o gobernador de la IV o de la V ), sino entre la burocracia y el pueblo. Todo este funcionariado sabe que si el pueblo hace suyo el proceso, trascendiendo el eventismo y el coyunturalismo, y empieza a ejercer la política desde su cotidianidad; en ese momento, su supremacía comienza a desaparecer, ya que su visión del proceso revolucionario está anclada en la toma del poder y no en la creación y recreación de la cotidianidad.
Así vemos por ejemplo, lo sucedido cuando a dos conjuntos de estudiantes se les asigna como ejercicio universitario realizar un cortometraje; uno de los grupos, conformado por funcionarios gubernamentales o aspirantes a serlo, presenta en un trabajo de 7 minutos un collage (corte y pega) de todos los íconos del proceso bolivariano (Alí, el Che, Silvio, Hugo Chávez, etc); por su parte, el otro grupo exhibe un cortometraje de más de 15 minutos sobre anticolonialismo, donde todo fue realizado por ellos mismos (filmaciones, entrevistas, guión, actuaciones, edición y producción), aún cuando era la primera vez que lo hacían.
No basta con rellenar una hoja en blanco refiriendo el uso de la metodología Investigación-Acción Participativa, se trata de llevarla a la práctica. Se trata de aprender haciendo las cosas para convertirnos en un nuevo ser.
La idea no se encamina a comparar cual resultó de mayor calidad, sino establecer como requisito indispensable para cimentar un proceso de cambios dirigido a la emancipación de nuestros pueblos, la necesidad de escuchar nuevas voces. Ninguna revolución se edifica con una sola imagen o con una sola palabra, es imprescindible la confluencia de uno y mil gritos para lograr la construcción del mundo que vive en nuestros sueños. Un mundo que amerita Otra investigación, Otra educación, Otra comunicación y Otra organización, dentro de la ya definida Otra política.
Por todo esto, nosotros que hace tiempo decidimos guiarnos por quien consideramos el más grande filósofo Nuestramericano, y que nos perdonen el compañero Cerdeiras y tod@s l@s compañer@s nacid@s en la región nuestramericana que hoy ocupa la nación argentina, pero no es un vecino del sur de nuestro continente; sino por el contrario, es oriundo de la tierra de Blanca y Mari Jo, de Zapata y Pancho Villa, nos referimos a Cantinflas, el cual en ningún caso debe confundirse con el cómico Mario Moreno, ése que dedicó su inútil vida a la acumulación de dinero para que sus descendientes tuviesen un motivo para pelear.
Consideramos que tod@ militant@ debería tener en su biblioteca la obra completa de este sabio nuestramericano, consultarla con frecuencia y sobretodo ayudar a divulgarla. De Cantinflas tomamos una frase: “Yo a ud. ni siquiera lo ignoro” para precisar nuestra actual posición sobre el acontecer nacional, y el por qué hemos dejado de escribir sobre el gobierno, el partido o Mario Silva, es que estamos demasiado ocupados construyendo política.

Otra política: Ciencia y palabra del pueblo

04 de abril de 2008



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