hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

lunes, 27 de julio de 2009

Sólo otra vez

Reseñábamos en Aporrea el mes de mayo pasado, la forma como habíamos sido excluidos del equipo de promotores del PSUV, cuando una aspirante a comisario (de es@s que parecen van a ponerse de moda en el país), nos acusó de haber cometido el grave delito de expresar en una conversación universitaria que el ciudadano Hugo Chávez, presidente de la república (no es falta de respeto como algún jalabolas saldrá rápidamente a manifestar, sino es en cumplimiento del parágrafo 3 del artículo 21 de la C.R .B.V, que aprobamos el 15 de diciembre de 1999 y que todos debemos cumplir y hacer cumplir), se había equivocado cuando decidió botar a la papelera todos los lápices y las libretas, donde los jefes de batallones y jefes de pelotones habían elaborado sus censos de militantes, siguiendo sus órdenes directas dictadas el 15 de diciembre de 2006 en el Teatro Teresa Carreño, privilegiando en su lugar a sectores como el Frente Francisco de Miranda, Clase Media en Positivo, Misiones y el partido de Lina Ron, de cuyo nombre no quiero acordarme; sectores éstos, con muy poca o ninguna participación dentro del Comando Miranda. .
Y decíamos esto, entre otras cosas porque nos pareció y nos sigue pareciendo un acto de deslealtad para un contingente que, durante seis meses, puso toda su alma en la lucha, por conseguir los votos para la reelección. Las cifras dicen que el trabajo de los batallones en el estado más pequeño en votación de Venezuela, produjo más votos que las organizaciones mencionadas en todo el país; pero no sólo eso, sino que como bien dijo el ciudadano Hugo Chávez, nadie conoce más las comunidades, y la gente que allí habita, que los jefes de batallones, por lo que lo más probable es que los camaleones que hoy se encuentran instalados en los batallones, muchas veces constituyendo mayorías, no hubiesen podido entrar ni siquiera como aspirantes. ¿Qué soy sectario? Por supuesto que sí, no conozco ninguna revolución que se haya construido con un partido único dominado por la derecha.
En ese momento, aunque no hicimos ninguna indagatoria, por ser intrascendente, pensamos que a lo mejor con nosotros se establecía un record Guinnes, al ser el primer caso de expulsado de un partido, que aún no se había constituido. Pensamos, carajo ahora si nos quedamos solos, ¿y ahora que hacemos? Lo único sería esperar a ver que pasaba, con la esperanza que como el PSUV se define como un partido de izquierda, y conociendo como ha sido la historia en nuestro país, lo más probable es que en poco tiempo, saliese un grupito a formar otra vaina mejor, porque: “con estos tipos no se puede, construir nada”. Sin embargo, paso el tiempo y la vaina marchaba bien en el partido, más de cinco millones de aspirantes inscritos, nuestras esperanzas se desvanecían, sólo algunos lloriqueos de compañeros que no se sentían a gusto reuniéndose con golpistas, pero que igual se la calaban.
Nuestro ánimo volvió a levantarse cuando del sitio menos esperado surgió una voz, el ciudadano Ameliach propone revivir el MVR, porque el PSUV no arranca; confesamos que nos extrañamos, pues creemos que es la única declaración con sentido lógico que le hemos escuchado, desde que anda en esto de militar revolucionario, y además parecía que la había parido su cerebro; tan buena fue su declaración que se prendieron las alarmas, al darse cuenta que por estar discutiendo la reforma, estaban dejando sin partido y sin tarjeta al gobierno; cuestión que corrigieron cuando el ciudadano Jorge Rodríguez hizo un llamado para acelerar el proceso dentro del PSUV:
Pensamos, de este tiro Ameliach sale ministro o embajador en Europa; pero no, este país no deja de dar sorpresas, y resulta que un grupo de “dirigentes” de un partido que aún no existe, pidieron el pase del aspirante Ameliach al tribunal disciplinario. Ahí dijimos: ya está, nos viene compañía, este no se salva de una expulsión por más militar que sea; y aún nos reconfortamos más, al ver aparecer a los gladiadores del Táchira en rueda de prensa apoyando a Ameliach. Ahora si que la vaina va a crecer, pensamos.
Poco nos duró la alegría, el ciudadano Ameliach en una actitud acorde con lo que ha venido siendo su comportamiento, convoca una rueda de prensa ¿sin preguntas? (ya en este país nada extraña), y en ella no solamente asume su posición de hombre sumiso a todo lo que señale el presidente, a quien le jura lealtad rodilla en tierra (sólo que el pone las dos), sino que lanza al pajón a los tachirenses, dejándolos en una situación difícil. La clase aplaudidora dirá: bien hecho por metidos.
Lo cierto es que después de esto, creo que continuaremos solos como los únicos expulsados del PSUV, pues con Tascón no nos hacemos muchas esperanzas, puede que con Iris si, ya que en reciente declaración leímos al diputado expresar que cuando el presidente lo regañó en alguna oportunidad, fue porque estaba mal informado y él paso agachado, hasta que el presidente lo “perdonó”.
El problema es que observamos con demasiada frecuencia esta forma de hacer política; tal vez es porque somos anarcos, pero para nosotros, vivir arrodillados, ser sumisos o pasar agachados son sinónimos. En esta actitud observamos a los ministros, a los diputados, a los poderes constituidos, a los columnistas, a los periódicos del “proceso” y a otros defensores del gobierno; hablan de construir una sociedad de iguales, pero no se dirigen a nadie, si antes no anteponen el título de comandante, gobernador, ministro, doctor, etc, evidenciando que se consideran de alguna forma seres inferiores.
Más grave aún, los “dirigentes” estudiantiles de la fulana comisión, a quienes les quedó el gusto de ser vedette del proceso y hacer en televisión, lo que los boxeadores llaman ´rounds de sombra´, combatiendo a contrincantes invisibles, se pelean entre ellos por ver quien dice más fuerte Mi Comandante. La verdad es que si esta es su manera de entender eso que llaman Socialismo del siglo XXI, mis felicitaciones, pues aunque piense que el camino no es el adecuado, debo reconocer que es muy original eso de ser revolucionarios postulantes del poder popular y defender a capa y espada al Estado burgués. Sigan así muchachos que pronto los veremos construyendo el poder popular desde una curul de diputado o en alguna de las alcaldías devaluadas por la reforma.

07 de sept. de 2007