hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 20 de junio de 2009

YO, EL POLEMISTA

El planteamiento de Erik ´ Contra el debate la polémica ´ nos hizo recordar una entrevista a Gabriel García Márquez donde el Gabo manifestaba que al comenzar a leer la metamorfosis de Kafka y ver a Gregorio Samsa despertarse convertido en un monstruoso insecto exclamó: “Coño, así que esta vaina se puede hacer “, y ahí empezó a desarrollar todo su realismo mágico; lo mismo nos acaba de pasar al darnos cuenta que no debemos seguir preocupándome por si algo en nuestro cerebro no funciona bien, tal como nos lo han venido sugiriendo familiares y amigos desde nuestra lejana infancia.
Recordamos a un tío y su sentencia:”Este va a ser la desgracia de la familia”, motivada a que siempre hacíamos una pregunta de más, o a los compañeros que se molestaban con nosotros en nuestra juventud por no participar en el consenso establecido y además cuestionarlo.
Así fue como apostamos a Frazier contra Alí, y años después cuando todos decían Foreman dijimos Alí; o cuando decidimos que entre Caracas y Magallanes nos quedábamos con La Guaira, esta forma de participar en las discusiones de esquina por supuesto nos ganó la fama de conflictivo, la cual se acrecentó cuando no participábamos en la aclamación de Brasil en el futbol, lo cierto es que en un principio pudo haber sido posiciones por llevar la contraria, pero luego se convirtió en una forma de encarar las situaciones, y nuestras propuestas comenzaron a estar precedidas de toda una argumentación que buscaba ver siempre más allá.
Con el pasar del tiempo fuimos cultivando esta forma de participación, añadiéndole pizcas de ironía ante planteamientos estúpidos, hasta el punto que meses atrás un compañero de la Universidad Bolivariana, perteneciente a la Escuela Magnético-Espiritual nos calificó como ´ el espíritu de la contradicción ´, argumentando que cuando ya se había llegado a un consenso, incluso cuando el planteamiento original era nuestro, aparecíamos con algo nuevo buscándole ´ una esquina al círculo ´; es por eso que esta idea de la política como herramienta que posibilite lo imposible nos conduce a pensar que no hay tal problema de conducta o en el peor de los casos que no somos los únicos desequilibrados de este planeta.
A veces nos dejamos llevar por las opiniones de algunos compañeros a quienes consideramos brillantes por manejar todas las categorías del pensamiento marxista y por su poder discursivo y no vamos más allá, sino que participamos en el consenso, y repetimos sus argumentos, sintiéndonos bien al observar como el auditorio asiente, claro le estamos diciendo exactamente lo que él quiere escuchar.
Entonces hace falta que de algún lugar del planeta surja una voz y nos diga: “Uds. son reformistas, así no van a transformar nada, deben revisar todo el planteamiento de la toma del poder pues históricamente las revoluciones se han perdido precisamente al llegar a él”, para que tengamos que hacer un alto y reflexionar, para darnos cuenta que tiene razón que estamos repitiendo errores del pasado que si bien es cierto Marx, Lenin, Gramsci, El Che y otros hicieron grandes aportes, no lo es menos que todos fueron contra el orden establecido y todos ellos hoy nos dicen que ese es el único camino a seguir, y que el inventamos o erramos no puede ser sólo un cliché, sino que debemos llevarlo a la práctica en el día a día y tirar la apuesta hacia la lucha por una verdadera transformación, tomando de ellos sus innegables aportes, pero siempre como punto de partida hacia la liberación nuestramericana y nunca más como programa prediseñado a realizar.
Si observamos la actual realidad cubana después de 50 años de revolución y donde no hace mucho Fidel se quejaba de la burocracia y de la pérdida de valores entre los funcionarios del Estado y la aparición de una nueva clase social a la sombra de éste, debemos reflexionar necesariamente y darnos cuenta que ha sido precisamente la pérdida de ese espíritu de lucha, de esa rebeldía juvenil de los primeros años la que ha ocasionado los males actuales; parafraseando al Kamarada Raúl Cerdeiras diremos que cuando la política pierde su carga libertaria se va poco a poco integrando al orden social y se transforma en gestión de todos los planes y programas del sistema que se quería destruir.
No se trata de romper con nuestra historia, lo cual sería imposible pues es inmanente a nosotros, sino tomar de ella sus mejores ideas; aprovechemos el planteamiento Gramsciano de la autonomía política y desde allí construyamos un espacio distinto donde la creación, bajo un enfoque reflexivo y crítico, sea una cultura de organización permanente en la ruta de nuevas alternativas de gobernabilidad revolucionaria bien alejadas del Estado, pero en contacto directo con las comunidades y su problemática.
Que no sabemos cómo lo haremos, es verdad, pero sí sabemos como no lo debemos hacer y ese es un buen punto de partida para emprender el camino y cantar con Antonio Machado se hace camino al andar, y luego al volver la vista ver la senda que no se ha de volver a pisar.
Nosotros hace tiempo sabemos cuál no es el camino: no es el de los partidos, reaccionarios unos, reformistas los otros, pero todos dentro del sistema; ni el de ´ tácticamente ´ ingresar a ellos para purificarlos; no es el de asumir posiciones en la estructura gubernamental para con ´ nuestra capacidad política y teórica ´, hacer que asuman el compromiso revolucionario y se olviden de sus intereses de nueva clase social adinerada.
No es el de promover consejos comunales o universitarios que el Estado tutele para poder maniatarlos y dominarlos. Si bien no sabemos cual es el camino que debemos seguir, sospechamos que podríamos comenzar por construir una plataforma que no privilegie la toma del poder, ni la formación de partidos, ni la ocupación de curules, sino que vaya a la construcción de la democracia de calle, que esté en permanente formación constituyente, y que sea clasista por supuesto, pues hasta que alguien nos lo explique claramente y no con medias palabras como ha sido hasta ahora no entendemos, y que nos perdone el kamarada Gramsci, el nuevo bloque histórico, pues no vemos como nuestros sueños de excluidos de siempre pueden consustanciarse con los de la pequeña o gran burguesía.
Carlos Javier Acosta
Polemista recién graduado
13 de julio de 2007

1 comentarios:

Anónimo dijo...

muy interesante