hOY ATARDECÍ PENSANDO...

hOY ATARDECÍ PENSANDO... el cacique SABINO ROMERO es el niño que grita "el rey está desnudo...el rey está desnudo..."

sábado, 13 de junio de 2009

REPORTE DE BATALLA

GANAMOS GANAMOS

Esta noche nuestros pies se niegan a caminar, estamos exhaustos, solo nos mueve el deseo de retornar al hogar que semi abandonamos física y mentalmente el día que decidimos aceptar la propuesta de integrar El Comando Miranda; de allí habríamos de luchar para consolidar el proceso de cambios que esta revolución ha comenzado.
Camino a casa la calle luce distinta, los carros se desplazan fugaces como si solo estuviesen en nuestra imaginación, llenos de rostros y de gritos que nos indican, ganamos, ganamos. Los vemos, y nos parecen los mismos que cada cierto tiempo salen a celebrar como propios los triunfos de Brasil en el fútbol. Camisas rojas, gorras rojas, pañuelos rojos, y nos preguntamos si en verdad ganaron o solo votaron, si en verdad ganaron o solo contaron votos. Ganaron o ganó Brasil, ganan los espectadores o ganan los jugadores?. ¿Por qué no están agotados como están los jugadores?.
Viene a nuestra mente aquel octubre del 67 cuando Fidel nos pidió que fuésemos como El Ché, que asumiésemos el compromiso de sembrar de conciencias este continente, y le preguntamos:
-¿En verdad lo logramos Fidel?.
Nos miró, de esa manera que solo Fidel sabe mirar.
Cierto que todavía no, pero no seas pesimista.
Pesimista Fidel, ¿Cómo podemos ser pesimistas quienes apostamos a la vida, a los sueños, al futuro?
No, no somos pesimistas, pero después de tres meses de aprender día a día con los Guerreros de Mariño y de ver como se renueva nuestro compromiso de vida, esta noche Fidel, al ver estos rostros desconocidos que nos gritaban ganamos, ganamos, no podemos dejar de compararlos con el rostro de la compañera Elena en el hospital, colapsada después del combate, por que no les llegó alimento oportuno, o con el de Ana, invicta Comandante a quien acabábamos de dejar extenuada, pero henchida su alma de felicidad después de tan dura lucha por mantener la fortaleza más importante de la ciudad.
Te imaginas Fidel que los rostros en esa caravana fueran los rostros de nuestro ejercito de guerreros heroicos.
Caminando y pensando en nuestro irreductible ejercito, recordamos a José Mario y a Asunción en Conejeros, y los esfuerzos realizados para conformar su Batallón y convertirlo en vencedor, y a Josefina y su formidable equipo en Ciudad Cartón, y a los nóveles comandantes Nélida en Maneiro, Gustavo y Andrid en La Chacalera y Rosandy, solitaria guerrera en La Arboleda, y a Frank, quien dándonos lecciones de humildad demostró como con organización y amor se podía vencer en la difícil tierra de Achípano; pensamos en Alicia y Emilio en Independencia, y su prédica por la dignidad y la decencia dentro del proceso, y nos vinieron a la mente Eulalio en San José y Marinell en Simón Bolívar, vencedores en sus frentes de batalla y Carmen y su pareja en Macho Muerto, quienes en condiciones adversas, superando todo tipo de tropiezos lograron imponerse. Seguimos andando y en las caras anónimas que nos gritaban ganamos, ganamos nos parece ver la cara del comandante Juan Palma quien nos brindara sin reparos su integridad física y la de sus guerreros cuando la contrarrevolución intentaba tomar por asalto nuestro puesto de comando.
La casa nos parece lejana, nos duele cada parte del cuerpo, pero el saber que habíamos cumplido la misión encomendada, pone en nuestro rostro una sonrisa. Por todas partes salen banderas rojas, nos parece estar en la Plaza Roja de Moscú después del triunfo en la Segunda Guerra Mundial.
Viajamos al pasado, siglos atrás, cuando en un solar aledaño a nuestro querido Liceo Nueva Esparta juramos amor eterno a esa hermosa mujer: La Revolución. En esos días habíamos leído que Churchill había dicho que quien a los quince años no era revolucionario no tenía corazón y quien a los treinta lo seguía siendo no tenía cerebro; hoy sabemos cuan equivocado estaba, cuan pequeño fue su cerebro, que no llegó a comprender que solo la lucha por los pueblos le da sentido a la vida.
Nuestra experiencia nos indicaba que Churchill no tuvo la culpa de pensar así, pues el no conoció a nuestros guerreros, nunca supo de Carmen y Nidia, ni de Ana y Joche, ni de los hermanos Velásquez y Antonia, nunca fue honrado con la amistad de Herminia y sus guerreras indómitas.
Cerca de nuestra morada las voces insistían: ganamos, ganamos, nos detuvimos y casi a punto de caer desfallecidos, nos sentamos en el portal de una casa, cerramos los ojos y pudimos ver a William, a Jhony y Ana Vicky , comandantes de las fuerzas de apoyo, distribuyendo soldados para auxiliar los frentes que los necesitaban y ubicamos a Carlos que hoy no habló de “guachafa”, sino de amor y compromiso revolucionario y escuchamos de nuevo los informes de todos los frentes que nos transmitían que los comandantes Erick y Efrén encargados de supervisar las acciones, ya habían resuelto algunos problemas, todo funcionaba....
Aún resuenan en nuestros oídos, en el tropel de la batalla, las voces de mando de Francisco y Carlos y los gritos de adelante, adelante de Elys y Marlenys desde Los Cocos y pudimos sentir la pasión y el amor por el comandante, de Nina desde su puesto de comando en Bella Vista al lado de Elena y Mercedes.
El teléfono nos saca de los recuerdos y nos comunica que el triunfo en Genovés ha sido total y sentimos orgullo, al saber que habíamos acertado al confiar a José Luis, a Rita y a Katalina el comando de las unidades de apoyo en ese frente. Che Juan, nuestro Jefe de Comando, nos indica que se dirige en auxilio de Carmen cuyo carro confronta problemas en Macho Muerto, alardeamos al ofrecernos a acompañarlo, pues ya no nos es posible mantenernos en pie.
Otra vez el teléfono ¡Vamos a celebrar¡, ¿Celebrar nosotros?, ¿Como celebran los exhaustos?, ¿Con que fuerzas?, ¿Acaso celebra el soldado que exige a su cuerpo el máximo en la batalla?, No hermano, solo los que vieron la lucha desde lejos, ajenos a los riesgos, pueden tener fuerzas para salir a celebrar. Tal vez ellos durmieron completo todas estas semanas. Mañana desfilarä la carroza de los jefes de papel, de los comandos títeres, de los titiriteros que asaltaron instituciones públicas para desde allí secuestrar la dirigencia del chavismo, a fuerza de zancadillas y de puñaladas traicioneras, de mentiras y de laboratorios de rumores. Nosotros, tendremos suerte si alcanzamos a llegar a casa.
Ya en el nido familiar, pasamos revista a la batalla que comenzó en la madrugada. Después de la fuerte ofensiva contrarrevolucionaria a la que había estado sometido nuestro puesto de Comando en los últimos tres días, y ante la ausencia de nuestro Jefe de Comando atareado en garantizar los suministros para nuestro ejercito, transmitimos la orden: “Desde este momento asumimos el comando de la batalla, solo deberán reportar a este Puesto de Comando, Hasta la victoria siempre. Patria o Muerte. Venceremos.“.Unánime respuesta: “Entendido”, y procedimos a transmitir la contraseña para la información. Poco después del mediodía, el Gran Comandante José Cordova proclamaba a su eficiente equipo: Miguel, Eugenio, Emily, Rubén, Alexis, el otro Miguel, Yonaider y Jennifer, que nuestra histórica victoria en Mariño se había consolidado, y aunque el enemigo se había atrincherado en La Arboleda, sabíamos en ese momento, como lo sabemos ahora, que solo será cuestión de tiempo para que logremos derrotarlos allí también.
Minutos después nos informa que el triunfo en Nueva Esparta fue arrollador, solo habíamos perdido Maneiro, a pesar de que otras voces en el Comando Regional anunciaban derrotas en Arismendi, Gómez y Mariño.
¡Caramba¡, como no rendir tributo al valor, la hidalguía y el honor de nuestros Comandantes de Batallones, para resistir la ofensiva del enemigo que nos disparaba desde 4 frentes diferentes. Que capacidad y habilidad para reconocer al enemigo interno camuflajeado dentro de nuestro ejército. Quiera Dios que podamos por siempre ser honrados con la amistad de estos guerreros y tengamos el placer de poder acompañarlos en las próximas batallas.
POR AHORA, solo queremos dormir, pero Laura, nuestra pequeña hija pregunta:
¿Papi, por fin se terminó, ganamos?,
Si amor, pero solo fue una batalla, tenemos que recordar el oráculo y no envanecernos en el triunfo, solo tomar un corto reposo, pues mañana comienza una lucha más fuerte.
¿Otra papi?
Si cariño, la más grande de todas, LA LUCHA POR LA DIGNIDAD Y LOS SUEÑOS, que debe dirigir nuestro Comandante en Jefe.
Ah, el presidente.
No, cielo. El kamarada presidente es nuestro líder, pero nuestro Comandante en Jefe es EL PUEBLO.

HAY SERES QUE LUCHAN UN DÍA Y SON BUENOS
HAY OTROS QUE LUCHAN UN AÑO Y SON MEJORES
PERO HAY ALGUNOS QUE LUCHAN TODA LA VIDA, ESOS SON LOS INDISPENSABLES

VOLVEREMOS POR TODOS LOS CAMINOS
LOS PUEBLOS



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